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sobre La Figuera
Balcón del Priorat situado en altura que ofrece las mejores vistas panorámicas de la comarca y el Montsant
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En el corazón del Priorat, una de las comarcas más singulares de Cataluña, se encuentra La Figuera, una pequeña aldea que parece haberse detenido en el tiempo. Con apenas 120 habitantes, este minúsculo núcleo situado a 575 metros de altitud representa la esencia más auténtica del territorio vinícola catalán, donde el silencio solo se interrumpe por el viento entre los bancales y el canto de las aves.
La Figuera es uno de esos lugares que invitan a desconectar del mundo. Aquí no encontrarás multitudes ni atracciones turísticas convencionales, sino la oportunidad de experimentar la vida rural en estado puro, rodeado de paisajes de viñedos en pendiente, tierra rojiza característica del Priorat y un horizonte de sierras que dibujan un perfil inconfundible. Es el destino perfecto para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y el placer de perderse por caminos rurales.
Este diminuto municipio forma parte de una de las denominaciones de origen más prestigiosas de España, y aunque su tamaño sea modesto, su entorno natural y cultural lo convierten en un punto de partida ideal para explorar el Priorat más auténtico, lejos de las rutas masificadas.
Qué ver en La Figuera
El principal atractivo de La Figuera es su entorno paisajístico. Los bancales de viñedos en terraza (localmente conocidos como "costers") configuran un paisaje único modelado durante siglos por el trabajo humano. Caminar entre estos viñedos de la variedad garnacha y cariñena es una experiencia visual y sensorial, especialmente durante la vendimia en septiembre o en otoño, cuando las hojas de las cepas adquieren tonalidades rojizas y doradas.
La iglesia parroquial, aunque de dimensiones reducidas, representa el centro espiritual y arquitectónico del pueblo. Su construcción sencilla refleja la austeridad de las pequeñas comunidades rurales catalanas, perfectamente integrada en el tejido urbano de calles estrechas y casas de piedra.
Desde La Figuera se disfruta de vistas panorámicas excepcionales sobre el territorio del Priorat. En días despejados, la vista alcanza las montañas de Montsant al norte y la Serra de la Llena al este, dos de las formaciones montañosas que enmarcan esta singular comarca.
El patrimonio natural de los alrededores incluye bosques mediterráneos de pino, encina y matorral aromático, donde el tomillo, el romero y la aliaga perfuman los senderos en primavera.
Qué hacer
El senderismo es la actividad estrella en La Figuera. Diversos caminos rurales parten del pueblo y permiten descubrir el paisaje del Priorat a pie. Una de las opciones más recomendables es recorrer los antiguos caminos entre viñedos que conectan con poblaciones vecinas como Cabacés o El Lloar, disfrutando de la soledad y la belleza agreste del territorio.
Los amantes del cicloturismo encontrarán en las carreteras comarcales que atraviesan la zona un desafío estimulante. Las pendientes pronunciadas y los paisajes espectaculares atraen cada vez a más ciclistas que buscan rutas exigentes en entornos poco transitados.
La experiencia enogastronómica es imprescindible en el Priorat. Aunque La Figuera es un núcleo muy pequeño, la comarca cuenta con bodegas que ofrecen visitas y catas. El vino del Priorat, caracterizado por su potencia y complejidad, merece una degustación pausada. La gastronomía local se basa en productos de la tierra: aceite de oliva, frutos secos, miel y una cocina tradicional de montaña con platos de caza, conejo y cordero.
La observación de aves y la fotografía de naturaleza son actividades perfectas para disfrutar del entorno tranquilo de La Figuera, especialmente al amanecer o al atardecer, cuando la luz crea efectos mágicos sobre los viñedos.
Fiestas y tradiciones
Como muchos pequeños municipios rurales, La Figuera mantiene sus tradiciones festivas ligadas al calendario agrícola y religioso. La fiesta mayor suele celebrarse durante el verano, generalmente en agosto, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo, llenando brevemente de vida sus calles.
Las celebraciones son modestas pero auténticas, con misas, comidas populares y encuentros vecinales que permiten a los visitantes experimentar la vida comunitaria tradicional.
En el conjunto del Priorat, la época de la vendimia (finales de septiembre y principios de octubre) es un momento especialmente interesante para visitar la zona, cuando muchas bodegas organizan actividades y jornadas de puertas abiertas.
Información práctica
Cómo llegar: La Figuera se encuentra a unos 40 kilómetros de Tarragona capital. Desde allí, se accede por la N-420 en dirección a Falset, capital del Priorat, y desde allí por carreteras comarcales. El acceso en coche particular es prácticamente imprescindible, ya que el transporte público es muy limitado en esta zona rural.
Desde Barcelona, el trayecto es de aproximadamente dos horas por la AP-7 y luego por carreteras comarcales. El aeropuerto de Reus queda a unos 35 kilómetros.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales por las temperaturas suaves y los paisajes más vivos. El verano puede ser caluroso, aunque las noches refrescan gracias a la altitud.
Consejos prácticos: Lleva calzado cómodo para caminar, protección solar y agua. Los servicios en el pueblo son muy limitados, por lo que conviene planificar alojamiento y comidas en poblaciones cercanas como Falset, Cabacés o Gratallops. Respeta siempre las propiedades privadas y los viñedos cuando camines por la zona.