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sobre La Torre de Fontaubella
Pequeño pueblo al pie de la Mola de Colldejou rodeado de bosques y tranquilidad
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En el corazón del Priorat, una de las comarcas más auténticas de Tarragona, se encuentra La Torre de Fontaubella, una pequeña aldea que parece haberse detenido en el tiempo. Con apenas 120 habitantes y situada a 369 metros de altitud, este rincón de la Catalunya interior conserva el espíritu de los pueblos de piedra que durante siglos poblaron estas tierras de viñedos y montañas suaves.
La Torre de Fontaubella no es un destino para quien busca grandes monumentos o atracciones turísticas convencionales. Es, más bien, un refugio para quienes desean experimentar el silencio de la España rural, pasear por calles empedradas donde el ritmo lo marca el sol y las estaciones, y descubrir la esencia de una comarca que ha sabido preservar sus tradiciones vitícolas y arquitectónicas.
El paisaje que rodea esta pequeña población es típicamente priortano: campos de viñedos en terrazas, piedra seca, almendros y olivos que dibujan un mosaico mediterráneo de gran belleza. Aquí, el turismo rural se vive de manera genuina, sin artificios, en contacto directo con la tierra y sus gentes.
Qué ver en La Torre de Fontaubella
El principal atractivo de La Torre de Fontaubella reside en su conjunto arquitectónico tradicional. El pueblo conserva la estructura típica de las aldeas priortanas, con casas de piedra construidas con los materiales del entorno, calles estrechas que protegían del viento y del sol intenso del verano, y ese trazado irregular que habla de un crecimiento orgánico a lo largo de los siglos.
La iglesia parroquial representa el centro simbólico del pueblo, como ocurre en casi todas las poblaciones de la comarca. Alrededor de ella se articula la vida comunitaria y se pueden apreciar elementos de arquitectura religiosa rural catalana que merece la pena observar con detenimiento.
Los alrededores de La Torre de Fontaubella son perfectos para quienes disfrutan caminando entre viñedos. El paisaje del Priorat es único: las cepas crecen en terrazas de pizarra negra, el característico llicorella que da personalidad a los vinos de esta denominación de origen. Estos bancales de piedra seca, llamados "marges", son auténticas obras de ingeniería tradicional que han modelado el territorio durante generaciones.
Desde el pueblo se pueden contemplar vistas panorámicas de la Sierra de Montsant, que actúa como telón de fondo natural y delimita el territorio del Priorat. Esta proximidad a espacios naturales protegidos convierte la zona en un punto interesante para los amantes de la naturaleza.
Qué hacer
La principal actividad en La Torre de Fontaubella y su entorno es el senderismo. Existen diversas rutas que permiten descubrir el paisaje vitícola de la comarca, conectando con otras poblaciones cercanas a través de antiguos caminos rurales. Estos recorridos ofrecen la posibilidad de observar la arquitectura de piedra seca, las antiguas casetas de viña y los paisajes de bancales que caracterizan el Priorat.
La cultura del vino es omnipresente en la zona. Aunque La Torre de Fontaubella es una aldea pequeña, se encuentra en plena región vinícola, lo que permite organizar visitas a bodegas de la comarca. El Priorat es conocido internacionalmente por sus vinos potentes y complejos, y muchas bodegas ofrecen catas y visitas guiadas donde descubrir el proceso de elaboración y las particularidades del terroir local.
La gastronomía priortana es otro de los grandes alicientes. La cocina tradicional se basa en productos de la tierra: aceite de oliva, frutos secos, caza, setas en temporada y, por supuesto, platos que maridan perfectamente con los vinos locales. En las poblaciones cercanas se pueden degustar recetas tradicionales como la "coca de recapte" o guisos de temporada.
Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias que atraviesan el Priorat ofrecen rutas exigentes pero espectaculares, con desniveles que desafían a los ciclistas y vistas que recompensan el esfuerzo.
Fiestas y tradiciones
Como en toda población rural catalana, La Torre de Fontaubella celebra su fiesta mayor durante el verano, generalmente en agosto. Estas celebraciones, aunque modestas por el tamaño del pueblo, mantienen vivas las tradiciones locales con verbenas, comidas populares y actividades que reúnen a vecinos y visitantes.
La comarca del Priorat celebra también eventos relacionados con la vendimia en septiembre, momento en que los viñedos se llenan de actividad y algunas bodegas organizan jornadas de puertas abiertas. Es una época especialmente recomendable para visitar la zona y vivir de cerca la cultura vinícola.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Tarragona capital, La Torre de Fontaubella se encuentra a unos 60 kilómetros por la N-420 y carreteras comarcales. El trayecto dura aproximadamente una hora. Es imprescindible llegar en vehículo propio, ya que las conexiones de transporte público son muy limitadas en esta zona rural.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son las estaciones ideales. En primavera, los almendros florecen y las temperaturas son suaves para caminar. En otoño, especialmente septiembre y octubre, se vive la vendimia y el paisaje adquiere tonos dorados espectaculares.
Consejos: Lleva calzado cómodo para caminar, protección solar en verano y respeta la propiedad privada de viñedos y campos. La zona cuenta con escasos servicios, por lo que conviene planificar con antelación el alojamiento y las comidas en las poblaciones cercanas de mayor tamaño como Falset o Cornudella de Montsant.