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sobre Campelles
Pequeño núcleo de alta montaña con vistas espectaculares; ambiente tranquilo y tradicional
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A más de 1.300 metros de altitud, en lo más profundo del Ripollès, Campelles se despliega como uno de esos pueblos de montaña que parecen detenidos en el tiempo. Con apenas 164 habitantes, este pequeño núcleo rural catalán se asienta en el valle alto del Rigard, rodeado de bosques de pino negro y abetos que cambian de color con las estaciones, ofreciendo un espectáculo natural diferente en cada visita.
El municipio forma parte de ese universo de aldeas pirenaicas donde el silencio todavía es protagonista y la vida transcurre al ritmo marcado por las montañas. Desde sus calles empedradas se divisan las cumbres que separan Cataluña de Francia, mientras el aire limpio de alta montaña invita a respirar profundamente y a desconectar del ajetreo urbano.
Campelles es también la puerta de entrada al valle de Núria, uno de los santuarios marianos más importantes de Cataluña, lo que convierte a este pequeño municipio en un punto estratégico para quienes buscan combinar naturaleza, espiritualidad y tradición pirenaica.
Qué ver en Campelles
El corazón del pueblo conserva la arquitectura típica de montaña, con casas de piedra, balconadas de madera y tejados de pizarra que se adaptan perfectamente al entorno alpino. La iglesia parroquial de Sant Martí preside el núcleo urbano, un templo de origen medieval que ha sido reformado a lo largo de los siglos pero mantiene elementos románicos en su estructura.
Los alrededores de Campelles ofrecen un paisaje de alta montaña extraordinario. Los bosques de Ribes, que rodean el municipio, constituyen un ecosistema de gran valor ecológico donde conviven hayas, abetos y pinos con una rica fauna que incluye ciervos, jabalíes y aves rapaces. Durante el otoño, estos bosques se transforman en una paleta de ocres, dorados y rojizos que atrae a fotógrafos y amantes de la naturaleza.
La proximidad al valle de Núria convierte a Campelles en punto de partida para excursiones a este enclave emblemático, accesible mediante el cremallera que parte desde Ribes de Freser o a través de diversas rutas de senderismo que atraviesan paisajes de extraordinaria belleza.
En los alrededores también se pueden descubrir antiguas bordas y construcciones tradicionales que testimonian la vida pastoril que durante siglos caracterizó estas montañas, donde la trashumancia y la economía ganadera marcaban el ritmo de las estaciones.
Qué hacer
Campelles es territorio de senderistas. Desde el pueblo parten numerosas rutas que permiten explorar el Pirineo catalán en toda su magnitud. Una de las más populares es la que conduce hacia Queralbs y el santuario de Núria, un recorrido que combina tramos de bosque con panorámicas espectaculares sobre el valle.
Para los más aventureros, las ascensiones a las cumbres cercanas ofrecen retos de diferentes niveles. El entorno permite practicar senderismo desde la primavera hasta el otoño, mientras que en invierno las raquetas de nieve se convierten en la mejor opción para seguir disfrutando de la montaña.
La zona es también ideal para la observación de fauna y flora de montaña. Los bosques cercanos albergan una biodiversidad notable, y no es raro avistar rebecos en las zonas más elevadas durante las primeras horas del día.
La gastronomía de montaña tiene en Campelles y su entorno un excelente representante. Los platos contundentes de la cocina pirenaica, elaborados con productos de la zona como setas, caza, embutidos y quesos artesanales, permiten recuperar fuerzas después de una jornada en la montaña. Las trinxat, los escudella y las carnes a la brasa son imprescindibles en cualquier mesa de la comarca.
Durante la temporada de setas, especialmente en otoño, los bosques cercanos se convierten en un paraíso para los aficionados a la micología, siempre respetando la normativa local y con el conocimiento necesario para una recolección segura.
Fiestas y tradiciones
Como muchos pueblos de montaña, Campelles mantiene vivas sus tradiciones festivas, aunque adaptadas al ritmo de su pequeña población. La fiesta mayor se celebra en torno al mes de agosto, coincidiendo con el periodo estival cuando muchos antiguos residentes regresan al pueblo y los visitantes llenan las calles.
En noviembre, la festividad de Sant Martí, patrón del pueblo, reúne a la comunidad en celebraciones que combinan actos religiosos con encuentros vecinales que refuerzan los lazos de esta pequeña comunidad de montaña.
Durante el periodo navideño, el municipio participa del ambiente festivo característico del Ripollès, con celebraciones que mantienen vivas las tradiciones catalanas de estas fechas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona (aproximadamente 120 km), se accede a Campelles tomando la C-17 en dirección a Ripoll, continuando después por la N-152 hasta Ribes de Freser y desde allí por la carretera local GIV-4031 que asciende hasta el pueblo. El trayecto total ronda las dos horas. Desde Barcelona (unos 135 km), la ruta es similar, siguiendo inicialmente la C-17 hacia el norte.
Mejor época para visitar: Cada estación ofrece un Campelles diferente. El verano (julio-agosto) es ideal para senderismo con temperaturas suaves, mientras que el otoño regala paisajes cromáticos espectaculares. El invierno transforma el entorno en un paisaje nevado de postal, perfecto para raquetas de nieve, y la primavera trae el deshielo y el renacimiento de la vegetación.
Consejos prácticos: Dada la altitud y ubicación, conviene llevar ropa de abrigo incluso en verano, especialmente para las excursiones. El calzado de montaña es imprescindible para disfrutar de las rutas. Es recomendable llenar el depósito de combustible antes de subir y verificar el estado de las carreteras en invierno.