Túnel del tren (Ripoll).jpg
Jaumellecha · CC0
Cataluña · Mar, Montaña y Cultura

Ripoll

Cuna de Cataluña con su monasterio románico; capital comarcal con pasado industrial

10.665 habitantes · INE 2025
691m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Monasterio de Santa María de Ripoll Ruta del Hierro

Mejor época

todo-el-año

Fiesta Mayor de Sant Eudald (mayo) mayo

Qué ver y hacer
en Ripoll

Patrimonio

  • Monasterio de Santa María de Ripoll
  • Museo Etnográfico
  • Scriptorium

Actividades

  • Ruta del Hierro
  • Visita al pórtico románico

Fiestas y tradiciones

Fecha mayo

Fiesta Mayor de Sant Eudald (mayo), Fira de les 40 Hores (marzo)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Ripoll.

Artículo completo
sobre Ripoll

Cuna de Cataluña con su monasterio románico; capital comarcal con pasado industrial

Ocultar artículo Leer artículo completo

Enclavada en el corazón de los Pirineos catalanes, a 691 metros de altitud, Ripoll es mucho más que la capital de la comarca del Ripollès. Esta villa de poco más de 10.000 habitantes ha sido testigo de momentos clave en la historia de Cataluña, desde su papel como cuna del condado catalán hasta su transformación en un importante centro industrial en el siglo XIX. Hoy, Ripoll combina su rico patrimonio medieval con el atractivo de su entorno natural pirenaico, convirtiéndose en un destino ideal para quienes buscan cultura e historia en plena montaña.

El municipio se encuentra en la confluencia de los ríos Ter y Freser, un emplazamiento estratégico que explica su importancia histórica. Pasear por sus calles es descubrir huellas de diferentes épocas: desde el esplendor románico de su monasterio hasta las chimeneas que recuerdan su pasado industrial. La villa respira historia en cada rincón, pero sin perder ese ambiente tranquilo y acogedor típico de las poblaciones de montaña.

Ripoll es, sin duda, una parada imprescindible en cualquier ruta por el Pirineo gerundense, especialmente para los amantes del arte románico y para quienes desean combinar turismo cultural con escapadas a la naturaleza más auténtica.

Qué ver en Ripoll

El Monasterio de Santa María de Ripoll es la joya indiscutible de la villa. Fundado en el año 879 por el conde Guifré el Pilós (Wifredo el Velloso), este conjunto monástico fue uno de los centros culturales y políticos más importantes de la Cataluña medieval. Su elemento más célebre es el pórtico románico de la fachada occidental, considerado una de las obras maestras del románico europeo. Tallado en piedra en el siglo XII, este pórtico despliega escenas del Antiguo y Nuevo Testamento en una profusión de figuras y detalles que merecen una observación pausada. El interior de la iglesia, aunque reconstruido en el siglo XIX tras un incendio, mantiene su estructura de cinco naves y permite imaginar la grandeza del cenobio original. El claustro, de dos pisos, conserva elementos románicos y góticos que lo convierten en un espacio de gran serenidad.

A pocos pasos del monasterio se encuentra el Museo Etnográfico de Ripoll, que ocupa parte de las antiguas dependencias monásticas. Aquí se puede conocer la vida tradicional del Ripollès a través de colecciones de aperos agrícolas, herramientas artesanales y objetos de la vida cotidiana de los siglos pasados.

La iglesia de Sant Pere, de estilo románico y situada en el barrio del mismo nombre, es otro de los templos históricos que merece una visita. Aunque más modesta que el monasterio, conserva interesantes elementos arquitectónicos medievales.

El patrimonio industrial de Ripoll también tiene su protagonismo. Las antiguas fábricas textiles que marcaron la economía local en los siglos XIX y XX han dejado edificios característicos que recuerdan aquella época de chimeneas y telares.

Qué hacer

Ripoll es un excelente punto de partida para explorar el valle de Ribes y acceder a numerosas rutas de senderismo por el Pirineo. Desde la villa parten caminos hacia ermitas de montaña, bosques de pino y haya, y miradores con vistas privilegiadas sobre los valles circundantes. Las opciones van desde paseos sencillos junto al río hasta ascensiones más exigentes para montañeros experimentados.

Los aficionados al cicloturismo encontrarán en la zona vías verdes y carriles que permiten recorrer el valle pedaleando entre paisajes de montaña. La antigua línea de ferrocarril del Ter ofrece tramos ideales para disfrutar en bicicleta.

La gastronomía local es otro de los atractivos. El Ripollès es tierra de productos de montaña: embutidos artesanos, quesos de producción local, carne de ternera y platos tradicionales de cuchara que se agradecen especialmente tras una jornada al aire libre. No faltan en la villa establecimientos donde degustar la cocina catalana de montaña en toda su autenticidad.

Para familias con niños, el entorno natural ofrece múltiples posibilidades: desde áreas de picnic junto al río hasta la cercanía del Vall de Núria, accesible mediante el cremallera desde Ribes de Freser, a pocos kilómetros.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Ripoll combina celebraciones religiosas con eventos de carácter tradicional. En mayo se celebra la Fira de l'Ascensió, una de las ferias más antiguas de Cataluña, que transforma la villa en un gran mercado con productos artesanos, ganado y actividades para todos los públicos.

Las fiestas mayores tienen lugar a mediados de mayo (Sant Eudald, patrón de Ripoll) y en septiembre, con el tradicional programa de actos populares, conciertos, bailes y la presencia de gigantes y capgrossos.

La Semana Santa se vive con intensidad, con procesiones que recorren el casco histórico. Y durante el invierno, el mercado navideño aporta ambiente festivo a la villa.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Girona, se accede a Ripoll por la C-17 y la N-260, un trayecto de aproximadamente una hora que asciende por el valle del Ter. Desde Barcelona, la N-152 y C-17 permiten llegar en algo más de hora y media. Ripoll cuenta también con estación de tren en la línea Barcelona-Puigcerdà, una opción cómoda para quienes prefieren el transporte público.

Mejor época para visitar: Ripoll tiene atractivo durante todo el año. La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables y paisajes espectaculares. El verano es ideal para actividades al aire libre, mientras que el invierno permite disfrutar del ambiente pirenaico y la proximidad a estaciones de esquí.

Consejo práctico: Dedica al menos medio día a recorrer con calma el monasterio y el casco histórico. Si dispones de más tiempo, combina la visita cultural con alguna ruta de senderismo por los alrededores.

Datos de interés

Comunidad
Cataluña
Comarca
Ripollès
Costa
No
Montaña
Temporada
todo-el-año

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Ripollès.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Ripollès

Opiniones de viajeros