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sobre Cervera
Capital de la Segarra; ciudad universitaria histórica con un impresionante patrimonio barroco y medieval
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Aparca en cuanto veas sitio libre. El casco antiguo es peatonal y moverse en coche dentro no compensa. A media mañana ya cuesta encontrar hueco. Te tocará dar vueltas por las mismas calles mientras pasan estudiantes.
Cervera ronda los 9.000 habitantes y vive pegada a su universidad. Felipe V ordenó construirla aquí a comienzos del siglo XVIII, después de cerrar el resto de universidades catalanas. El edificio está en lo alto y se ve desde casi cualquier punto. La escalera monumental es lo primero que llama la atención. Dicen que tiene tantos peldaños como días del año. Nadie los cuenta, pero la subida se nota.
La huella de la historia
De la antigua muralla quedan varios tramos largos alrededor del casco viejo. Caminando por ellos entiendes rápido la posición del pueblo: una meseta abierta, con campos de cereal alrededor.
El centro tiene calles empinadas y mucha piedra rojiza. No es un casco antiguo enorme, pero se recorre bien a pie. La iglesia de Santa Maria domina la parte alta. A veces se oyen las campanas tocadas a mano, algo que todavía se mantiene aquí algunos días. Si la puerta está abierta, entra un momento.
La universidad merece al menos un paseo por dentro. El patio es grande, muy sobrio, con el escudo real presidiendo. Durante mucho tiempo los estudiantes catalanes que querían título tenían que pasar por aquí.
Comer sin complicarse
La coca de recapte aparece en muchas barras: masa de pan con escalivada y, a veces, butifarra. Sencilla y contundente.
El tupí suele venderse en pequeños tarros de barro. Es un queso fuerte, de oveja, que tradicionalmente se mezcla con aguardiente.
Si oyes hablar de la olla baronada, pregunta antes si la sirven ese día. Es un guiso de cuchara que no preparan siempre.
También es fácil ver pan de fajol, oscuro y compacto, hecho con alforfón.
Cuándo venir (y cuándo no)
En primavera suele representarse la Pasión dentro de la iglesia de Santa Maria. Es teatro religioso con tradición aquí buena parte del texto está en catalán antiguo.
A finales de agosto Cervera cambia completamente con el Aquelarre Es una fiesta ruidosa y con mucho fuego Hay diablos música y bastante gente en la calle hasta tarde Si buscas tranquilidad evita ese fin de semana
Cervera no abruma Es una capital de comarca tranquila rodeada de campos El casco antiguo se recorre en poco tiempo
Si vas entre Lleida y Barcelona por el interior puede ser una parada razonable Aparca abajo sube caminando hasta la universidad da una vuelta por la muralla Con media mañana tienes una idea clara del lugar