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sobre Anglès
Antiguo núcleo industrial con un barrio gótico bien conservado; situado junto al río Ter
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En el corazón de la comarca de la Selva, donde las últimas estribaciones del Montseny se encuentran con el llano gerundense, Anglès se presenta como un destino que ha sabido mantener su esencia de villa catalana sin renunciar a la modernidad. Con casi 6.000 habitantes y situada a 181 metros de altitud, esta población conserva el encanto de los municipios que crecieron al calor de la industria textil, pero que hoy miran al turismo rural como una forma de compartir su rico patrimonio.
Pasear por Anglès es recorrer siglos de historia catalana. Sus calles empedradas, sus casas señoriales y su entorno natural la convierten en un refugio perfecto para quienes buscan desconectar sin alejarse demasiado de Girona. El río Ter, que dibuja su geografía, ha sido históricamente el alma de la villa, fuente de vida y motor económico durante generaciones.
La ubicación privilegiada de Anglès, a medio camino entre la costa brava y el interior montañoso, la convierte en un punto de partida ideal para explorar la provincia de Girona, ofreciendo la tranquilidad de un pueblo con todos los servicios de una población dinámica.
Qué ver en Anglès
El patrimonio de Anglès está íntimamente ligado a su pasado medieval e industrial. La iglesia parroquial de Santa María, de origen románico aunque con importantes reformas posteriores, domina el perfil urbano del municipio. Su campanario es visible desde diversos puntos de la villa y merece una visita por su interior, donde se conservan elementos de diferentes épocas.
El Puente Viejo sobre el Ter es uno de los elementos más fotografiados y queridos por los habitantes. Esta construcción de piedra, testigo del paso del tiempo, ofrece vistas magníficas del río y constituye un punto de partida perfecto para los paseos fluviales. Desde aquí se puede apreciar cómo el agua ha modelado el paisaje y la vida de Anglès.
El núcleo antiguo conserva numerosas casas señoriales de los siglos XVIII y XIX, herencia de la época dorada de la industria textil. Estas construcciones, con sus fachadas bien conservadas y sus elementos arquitectónicos típicamente catalanes, cuentan la historia de una burguesía emprendedora que hizo prosperar la villa.
No hay que perderse el camino del Ter, un recorrido natural que permite adentrarse en los bosques de ribera y descubrir rincones de gran belleza paisajística. Este entorno es ideal para la observación de aves y fauna fluvial, especialmente durante las primeras horas de la mañana.
Qué hacer
Anglès es un destino perfecto para los amantes del senderismo y el cicloturismo. La red de caminos que rodea la población permite realizar rutas de diferentes niveles de dificultad, desde paseos familiares junto al río hasta excursiones más exigentes hacia las zonas boscosas cercanas. Las rutas conectan con municipios vecinos como Brunyola y Sant Martí Sapresa, permitiendo descubrir la comarca paso a paso.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. La cocina de la Selva combina producto de huerta, carnes de proximidad y la influencia tanto del interior como del mar, cercano pero no inmediato. Los fines de semana, es habitual encontrar menús que destacan los productos de temporada y las recetas tradicionales catalanas.
Para quienes buscan experiencias más activas, el río Ter ofrece posibilidades para la pesca deportiva en zonas autorizadas, mientras que los alrededores invitan a descubrir el territorio en bicicleta de montaña. La proximidad al Montseny abre además un abanico de posibilidades para excursiones de día completo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Anglès refleja el carácter tradicional de la villa. La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto, con un programa que incluye actividades para todas las edades, desde actos religiosos hasta conciertos, bailes populares y la tradicional cercavila con gigantes y cabezudos.
En enero, la población celebra Sant Antoni, con la bendición de animales y productos del campo, una tradición que mantiene viva la conexión con el mundo rural. Durante la primavera, diversas actividades culturales y deportivas animan las calles, mientras que en Sant Joan, a finales de junio, las hogueras y la música marcan el inicio del verano.
Las celebraciones navideñas tienen también un marcado carácter local, con el tradicional pesebre viviente y actividades que reúnen a toda la comunidad.
Información práctica
Anglès se encuentra a solo 20 kilómetros de Girona capital, lo que facilita enormemente el acceso. En coche, se llega por la carretera C-63 en apenas 25 minutos desde Girona. También existe conexión mediante transporte público regular, aunque para explorar la comarca con libertad se recomienda vehículo propio.
La mejor época para visitar Anglès es de primavera a otoño, cuando el clima permite disfrutar plenamente de las rutas naturales y las actividades al aire libre. Los meses de mayo, junio y septiembre ofrecen temperaturas agradables y menos afluencia que el pleno verano.
El municipio cuenta con servicios completos, incluidos supermercados, farmacias y establecimientos donde degustar la cocina local. Como consejo práctico, si visitas Anglès durante la Fiesta Mayor, es recomendable reservar con antelación si planeas comer en algún restaurante de la zona.