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sobre Fogars de la Selva
Municipio limítrofe con Girona con paisaje agrícola y forestal
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En el corazón de la comarca de la Selva, entre el bullicio de la Costa Brava y las montañas del Montseny, se extiende Fogars de la Selva, un municipio que encarna la esencia de la Cataluña interior. Con poco más de 1.600 habitantes, este pueblo situado a apenas 45 metros de altitud conserva el ritmo pausado de la vida rural, aunque la modernidad haya llegado a sus puertas gracias a su cercanía con las principales vías de comunicación.
El paisaje de Fogars sorprende por su carácter transicional: ni costa ni alta montaña, sino un territorio de suaves colinas tapizadas de campos de cultivo y bosques mediterráneos. Aquí el tiempo parece detenerse entre masías centenarias y caminos rurales que invitan a reconectar con la naturaleza sin renunciar a la comodidad de estar a escasos kilómetros de poblaciones como Blanes o Lloret de Mar.
Visitar Fogars de la Selva es descubrir una Cataluña auténtica, donde las tradiciones agrícolas siguen vivas y el visitante puede disfrutar de la tranquilidad sin alejarse demasiado de los principales centros turísticos de la región.
Qué ver en Fogars de la Selva
El patrimonio de Fogars de la Selva se despliega con la discreción característica de los pueblos del interior catalán. La iglesia parroquial de Sant Martí, edificio de origen medieval con modificaciones posteriores, preside el núcleo urbano y constituye el principal referente arquitectónico del municipio. Su estructura refleja las diferentes épocas constructivas que han marcado la historia local.
Paseando por el pueblo, llaman la atención las masías dispersas que salpican el territorio municipal. Estas construcciones tradicionales catalanas, algunas de varios siglos de antigüedad, testimonian la importancia histórica de la agricultura en la zona. Aunque la mayoría son propiedades privadas, su presencia en el paisaje aporta ese carácter rural que define Fogars.
El entorno natural merece una exploración pausada. Los caminos rurales que atraviesan campos de cultivo y pequeños bosques de encinas y pinos ofrecen panorámicas del interior de la Selva, con vistas que en días despejados alcanzan hasta el Montseny. La riera de Fogars, que da nombre al municipio, serpentea por el territorio creando pequeños rincones de frescor.
Qué hacer
Fogars de la Selva es un destino perfecto para quienes buscan desconectar a través del senderismo suave. Varias rutas circulares permiten recorrer el término municipal, descubriendo masías, pequeñas ermitas y disfrutando de la tranquilidad del campo catalán. Estos itinerarios, aptos para todos los públicos, son especialmente agradables en primavera y otoño.
La gastronomía local refleja la tradición culinaria de la Selva, con platos basados en productos de la huerta y de las granjas cercanas. La cocina catalana de interior, con sus guisos, carnes a la brasa y verduras de temporada, se disfruta en los establecimientos del municipio y alrededores, donde predomina el trato familiar y cercano.
Para los visitantes que deseen combinar su estancia con otros atractivos de la comarca, Fogars sirve como punto base estratégico. A menos de 15 kilómetros se encuentra la Costa Brava, con sus calas y playas, mientras que hacia el interior, el Parque Natural del Montseny ofrece múltiples opciones de excursiones de montaña.
Los aficionados al cicloturismo encontrarán en las carreteras locales un terreno apropiado para rutas de nivel medio, con desniveles moderados que permiten descubrir la comarca sobre dos ruedas sin grandes exigencias físicas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Fogars de la Selva mantiene vivas las tradiciones populares catalanas. La Fiesta Mayor se celebra en torno a la festividad de Sant Martí, a mediados de noviembre, con actividades que reúnen a toda la comunidad local: eventos deportivos, verbenas y actos religiosos conforman el programa festivo.
En verano, el municipio acoge su propia programación cultural, con conciertos al aire libre y actividades para todos los públicos que aprovechan las cálidas noches estivales. Estas celebraciones, aunque de carácter local, reflejan el espíritu acogedor de la población.
Las tradiciones agrícolas también tienen su espacio, especialmente aquellas relacionadas con la cosecha y los productos de temporada, que se celebran con encuentros gastronómicos donde se ponen en valor los sabores de la tierra.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona (a unos 70 kilómetros), se accede a Fogars de la Selva por la autopista AP-7 o la N-II, tomando posteriormente carreteras comarcales. El trayecto dura aproximadamente una hora. Desde Girona, la distancia es de unos 35 kilómetros hacia el sur. El municipio cuenta con buenas conexiones por carretera, aunque no dispone de estación de ferrocarril propia.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño resultan ideales para disfrutar de Fogars, con temperaturas suaves perfectas para caminar y explorar el entorno. El verano, aunque más caluroso, permite combinar la visita con escapadas a las playas cercanas.
Consejos prácticos: Fogars es un destino para disfrutar con calma, ideal para estancias de varios días que permitan conocer también el resto de la comarca. Conviene llevar calzado cómodo para caminar y, si se visita en verano, protección solar. La vida del pueblo es tranquila, por lo que es recomendable informarse previamente sobre horarios de establecimientos.