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sobre Massanes
Municipio disperso cerca de Hostalric; paisaje forestal y agrícola
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En el corazón de la comarca de la Selva, a 164 metros de altitud y rodeado de suaves colinas cubiertas de bosques, Massanes se presenta como uno de esos pueblos catalanes que parecen detenidos en el tiempo. Con apenas 832 habitantes, este pequeño municipio gerundense conserva la esencia de la Cataluña rural, donde la piedra de sus construcciones tradicionales dialoga con el verde intenso del paisaje circundante y el ritmo pausado de la vida invita a desconectar.
Situado estratégicamente entre Girona y la costa, Massanes ha sabido mantener su carácter tranquilo y auténtico, lejos de las masificaciones turísticas. Sus calles empedradas, sus masías centenarias dispersas por el término municipal y su entorno natural lo convierten en un destino perfecto para quienes buscan una escapada rural genuina, donde el contacto con la naturaleza y las tradiciones locales son los verdaderos protagonistas.
El municipio se extiende por un territorio de suaves ondulaciones, típico de esta zona de transición entre las comarcas del interior gerundense y las tierras más llanas que descienden hacia el Mediterráneo. Esta ubicación privilegiada lo convierte en un punto de partida ideal para explorar tanto la Selva como las comarcas vecinas.
Qué ver en Massanes
El patrimonio arquitectónico de Massanes se caracteriza por su autenticidad rural. La iglesia parroquial de Sant Esteve, de origen medieval aunque reformada a lo largo de los siglos, preside el núcleo urbano con su sobria presencia. Este templo representa el centro neurálgico del pueblo, donde se concentra gran parte de la vida social y festiva de la comunidad.
Uno de los mayores atractivos de Massanes reside en sus masías tradicionales dispersas por el territorio. Estas construcciones de piedra, algunas de origen medieval, son testimonio de siglos de vida agrícola y ganadera. Aunque muchas son de propiedad privada, su arquitectura puede apreciarse desde los caminos rurales que atraviesan el municipio, ofreciendo postales perfectas de la Cataluña interior.
El entorno natural constituye otro de los grandes valores de Massanes. Los bosques de encinas y alcornoques que rodean el pueblo son perfectos para paseos tranquilos y observación de la flora y fauna mediterránea. Los caminos rurales que conectan las diferentes masías son ideales para caminatas suaves, descubriendo rincones donde la naturaleza se muestra en todo su esplendor.
Qué hacer
Massanes es territorio de senderismo tranquilo. Diversos caminos y senderos locales permiten recorrer el término municipal, conectando el núcleo urbano con las masías del entorno y descubriendo paisajes donde alternan los campos de cultivo con manchas boscosas. Estas rutas son especialmente recomendables en primavera, cuando el verde es más intenso, y en otoño, cuando los tonos ocres dominan el paisaje.
La bicicleta de carretera o BTT encuentra en Massanes un punto de partida interesante para recorrer las carreteras secundarias y caminos de la Selva, con itinerarios de diferente dificultad que se adentran en esta comarca llena de contrastes paisajísticos.
La gastronomía local merece una atención especial. En Massanes y su entorno podrás degustar los productos típicos de la cocina catalana de interior: embutidos artesanos, platos de caza en temporada, setas en otoño y la repostería tradicional. El municipio mantiene viva la tradición de la buena mesa casera, heredera de generaciones de cocina de masía.
La proximidad a otras localidades de interés de la Selva permite organizar excursiones de día. Desde Massanes se puede llegar fácilmente a poblaciones con mayor oferta cultural y comercial, convirtiendo este pueblo en un campamento base tranquilo para explorar la comarca.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor se celebra en honor a Sant Esteve, durante el mes de agosto, cuando el pueblo se llena de actividad con verbenas, comidas populares y actividades tradicionales que reúnen a vecinos y visitantes. Es el momento del año en que Massanes muestra su cara más festiva y acogedora.
A lo largo del año, el calendario festivo incluye celebraciones tradicionales como las hogueras de Sant Joan a finales de junio, cuando el solsticio de verano se celebra con fuego y tradición, manteniendo vivas costumbres ancestrales.
En otoño, aunque no hay una fiesta específica, la temporada de recogida de setas convoca a muchos aficionados a la micología que recorren los bosques de los alrededores en busca de rovellons y otras especies comestibles, una tradición profundamente arraigada en la cultura catalana.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona, Massanes se encuentra a unos 25 kilómetros por la carretera GI-533 y posteriormente la GI-542, con un trayecto de aproximadamente 30 minutos en coche. La ciudad de Girona cuenta con estación de tren y conexiones por autobús, aunque para explorar cómodamente la zona es recomendable disponer de vehículo propio.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son las estaciones ideales, con temperaturas suaves y el paisaje en su máximo esplendor. El verano, especialmente durante la Fiesta Mayor, ofrece el pueblo en su momento más animado, aunque las temperaturas pueden ser elevadas. El invierno es tranquilo y perfecto para quienes buscan desconexión total.
Consejos: Massanes es un pueblo pequeño y tranquilo, ideal para estancias de desconexión. Conviene planificar con antelación el alojamiento y las comidas, informándose sobre las opciones disponibles en el municipio y localidades cercanas. No olvides calzado cómodo para caminar y disfrutar de los senderos del entorno.