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sobre Susqueda
Municipio marcado por el pantano que inundó el pueblo viejo; entorno salvaje y solitario
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Enclavado en el corazón de la comarca de la Selva, Susqueda es uno de esos rincones de Cataluña que parecen haberse detenido en el tiempo. Con apenas 97 habitantes y a 281 metros de altitud, este diminuto municipio se asienta entre las sierras prelitorales gerundenses, en un paisaje de bosques frondosos y barrancos donde el silencio solo se ve interrumpido por el canto de los pájaros y el rumor del viento entre las encinas.
El término municipal de Susqueda, diseminado en pequeños núcleos y masías centenarias, forma parte del Parque Natural de les Guilleries-Savassona, un territorio privilegiado para los amantes de la naturaleza y el turismo rural de desconexión. Aquí, el verde intenso de los hayedos y robledales contrasta con el azul del embalse de Susqueda, una imponente obra hidráulica que ha marcado la historia reciente de esta zona y que hoy se ha convertido en uno de sus principales atractivos.
Visitar Susqueda es adentrarse en la Cataluña más auténtica, donde las tradiciones se mantienen vivas y donde cada piedra, cada sendero y cada masía cuenta una historia de siglos. Es un destino perfecto para quienes buscan escapar del ruido y sumergirse en la tranquilidad de la montaña catalana.
Qué ver en Susqueda
El patrimonio de Susqueda está ligado a su carácter disperso y rural. La iglesia parroquial de Sant Martí de Susqueda, de origen románico aunque reformada en épocas posteriores, constituye el principal elemento patrimonial del municipio. Su modesta silueta se integra perfectamente en el paisaje rural que la rodea.
Sin embargo, el gran protagonista visual de Susqueda es el embalse de Susqueda, construido en el año 1968 en el río Ter. Este pantano, con su característico color verde esmeralda, ofrece unas vistas espectaculares desde diversos miradores y se ha convertido en el elemento paisajístico más reconocible de la zona. Las paredes del cañón que forma el embalse alcanzan alturas impresionantes y crean un escenario de gran belleza natural.
El municipio conserva diversas masías tradicionales diseminadas por todo su término, construcciones de piedra que representan la arquitectura rural catalana en su expresión más auténtica. Aunque muchas son de propiedad privada, recorrer los caminos que las conectan permite apreciar la forma de vida tradicional de estas tierras.
La naturaleza es, sin duda, el mayor tesoro de Susqueda. Los bosques de les Guilleries rodean el municipio con hayedos, robledales y encinares que cambian de color con cada estación, ofreciendo paisajes especialmente bellos en otoño.
Qué hacer
Susqueda es un paraíso para los excursionistas. La red de senderos señalizados que recorre el Parque Natural de les Guilleries-Savassona ofrece rutas para todos los niveles. Una de las más populares es la que rodea parte del embalse, permitiendo contemplarlo desde diferentes perspectivas y descubrir rincones de gran belleza.
Para los más aventureros, el barranquismo es una actividad destacada en la zona. Los barrancos de les Guilleries ofrecen descensos técnicos que combinan rapel, saltos y natación en aguas cristalinas, siempre con empresas especializadas y material adecuado.
La observación de fauna es otra actividad recomendable. En estos bosques habitan jabalíes, corzos, ardillas y una gran variedad de aves rapaces. Con paciencia y respeto por el entorno, es posible avistar especies en su hábitat natural.
El embalse permite practicar piragüismo en sus aguas tranquilas, una forma única de explorar este entorno desde otra perspectiva. También es posible la pesca, con la correspondiente licencia.
En cuanto a la gastronomía, la zona mantiene la tradición de la cocina rural catalana, con productos de proximidad. Los platos de caza, las setas en otoño y los embutidos artesanos son protagonistas en las mesas locales.
Fiestas y tradiciones
A pesar de su reducida población, Susqueda mantiene vivas algunas tradiciones. La fiesta mayor se celebra a mediados de agosto, en honor a Sant Martí, patrón del municipio. Son días de encuentro entre vecinos y visitantes, con actividades que recuperan las tradiciones locales.
En primavera, coincidiendo con el reverdecimiento de los bosques, se organizan algunas caminatas populares que reúnen a amantes del senderismo de toda la comarca.
La cercanía con otros municipios de la Selva permite a los visitantes disfrutar también de sus fiestas, mercados medievales y celebraciones tradicionales a lo largo del año.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Girona, la mejor opción es tomar la C-25 en dirección a Vic y después desviarse por la GI-540 hacia Sant Hilari Sacalm, siguiendo después las indicaciones hacia Susqueda. El trayecto dura aproximadamente una hora. Desde Barcelona, se tarda alrededor de hora y media por la C-17 y la C-25.
Mejor época: Susqueda tiene encanto todo el año, pero la primavera (abril-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) son especialmente recomendables. En primavera, el verde es intenso y las temperaturas suaves; en otoño, el bosque se tiñe de ocres y es temporada de setas.
Consejos: Es un destino muy tranquilo, ideal para desconectar. Conviene llevar calzado cómodo para caminar y ropa adecuada según la estación. La oferta de servicios es limitada dada la dimensión del municipio, por lo que es recomendable planificar el alojamiento y las comidas en la zona, incluyendo localidades cercanas como Sant Hilari Sacalm o Osor.