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sobre Roda de Berà
Destino turístico conocido por su arco romano Patrimonio de la Humanidad y el Roc de Sant Gaietà
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En el corazón de la Costa Dorada, donde el Mediterráneo acaricia playas doradas y el legado romano pervive en cada rincón, se encuentra Roda de Berà. Este municipio costero del Tarragonès, con casi 8.000 habitantes, combina a la perfección el encanto de un pueblo marinero con la tranquilidad de un destino familiar alejado del bullicio de las grandes aglomeraciones turísticas. A tan solo 57 metros sobre el nivel del mar, su posición privilegiada la convierte en un balcón natural al Mediterráneo.
Lo que hace especial a Roda de Berà no es solo su extensa costa de arena fina, sino también su capacidad para mantener viva la esencia mediterránea auténtica. Pasear por sus calles es descubrir una localidad que ha sabido crecer sin perder su identidad, donde conviven armónicamente los visitantes estivales con la vida cotidiana de sus vecinos. El aroma del mar se mezcla con el de los pinos mediterráneos que salpican su entorno, creando esa atmósfera característica de la Costa Dorada.
Pero Roda de Berà guarda un tesoro que la distingue entre los municipios costeros catalanes: el imponente Arco de Berà, una joya arqueológica que nos conecta directamente con el pasado romano de estas tierras y que convierte cada visita en un auténtico viaje en el tiempo.
Qué ver en Roda de Berà
El Arco de Berà es, sin duda, el monumento estrella de la localidad. Este arco de triunfo romano del siglo II, situado junto a la antigua Vía Augusta, se alza majestuoso como testimonio del paso del Imperio Romano por estas tierras. Con una altura de más de 12 metros, su estado de conservación es excepcional, permitiendo apreciar los detalles arquitectónicos que lo convierten en uno de los arcos romanos mejor preservados de la península ibérica.
El casco antiguo conserva el trazado característico de los pueblos mediterráneos, con calles estrechas que invitan a perderse y descubrir rincones con encanto. La iglesia parroquial de Sant Bartomeu, de origen medieval aunque remodelada a lo largo de los siglos, preside la plaza principal y merece una visita por su interior sobrio pero acogedor.
Las playas constituyen otro de los principales atractivos. Con más de tres kilómetros de costa, Roda de Berà ofrece extensas zonas de arena fina ideales para familias. La playa de la Llosa destaca por su amplitud y servicios, mientras que otras zonas más tranquilas permiten disfrutar del Mediterráneo con mayor intimidad.
El paseo marítimo, completamente renovado, discurre paralelo a la costa y es perfecto para caminar al atardecer o practicar running por la mañana, con el sonido de las olas como banda sonora.
Qué hacer
Roda de Berà es un destino perfecto para quienes buscan combinar relax playero con actividades al aire libre. El senderismo encuentra aquí múltiples opciones, desde rutas suaves por el litoral hasta caminos que se adentran en el interior, donde el paisaje mediterráneo de viñedos y campos de olivos domina el horizonte.
Los deportes náuticos tienen presencia destacada: paddle surf, kayak y windsurf son algunas de las actividades que se pueden practicar en estas aguas tranquilas. Para los aficionados al ciclismo, la zona ofrece rutas tanto para bicicleta de montaña como de carretera, con diferentes niveles de dificultad.
La gastronomía local merece una mención especial. Roda de Berà forma parte de una comarca donde el pescado fresco y el marisco son protagonistas, junto con los arroces tradicionales y los productos de la huerta del Camp de Tarragona. Los vinos con denominación de origen Tarragona acompañan perfectamente cualquier comida, y no hay que perderse los calçots en temporada.
Las excursiones a localidades cercanas enriquecen la experiencia: Tarragona capital está a apenas 15 kilómetros, con su conjunto arqueológico Patrimonio de la Humanidad, mientras que pueblos con encanto como Altafulla o el Monasterio de Poblet están a corta distancia.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Roda de Berà refleja las tradiciones catalanas con especial devoción. La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto en honor a Sant Bartomeu, patrón de la localidad, con verbenas, habaneras, castillos de fuegos artificiales y las tradicionales actividades castelleras.
En junio, la víspera de Sant Joan trae consigo las hogueras en la playa, una de las celebraciones más mágicas del verano mediterráneo. A mediados de septiembre se celebra la Fiesta de Otoño, que marca la transición entre la temporada estival y el ritmo más pausado del resto del año.
Durante el verano, el paseo marítimo acoge diversos eventos culturales, conciertos y mercados artesanales que animan las noches de julio y agosto.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Tarragona capital, Roda de Berà se encuentra a unos 20 minutos por la autopista AP-7 o por la carretera N-340. La estación de tren conecta directamente con Tarragona y Barcelona, siendo esta última accesible en aproximadamente una hora. El aeropuerto más cercano es el de Reus, a unos 30 kilómetros.
Mejor época para visitar: Aunque el verano (junio a septiembre) es la temporada alta ideal para disfrutar de las playas, la primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables perfectas para explorar el patrimonio y realizar rutas sin las aglomeraciones estivales.
Consejos prácticos: Reserva alojamiento con antelación si planeas visitar en agosto. El Arco de Berà es de acceso libre y gratuito. Para descubrir la zona en profundidad, considera alquilar una bicicleta: las distancias son manejables y la orografía, suave.