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sobre Tordera
Municipio extenso con un gran mercado dominical y entorno fluvial
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Si vienes a Tordera, hazlo un domingo. A primera hora ya hay cola para entrar al mercado. Es grande, con cientos de puestos y un recinto enorme. Aparca en el polígono o en las zonas habilitadas alrededor. Intentar acercarte más suele acabar dando vueltas.
Dentro hay de todo: herramientas baratas, plantas de vivero, ropa usada y algún vendedor haciendo demostraciones con cuchillos que cortan latas. Llega gente de Blanes, de pueblos de Girona y también de Barcelona. Ese día Tordera no parece un pueblo tranquilo.
Un término disperso
Tordera es el municipio más extenso del Maresme y además toca la comarca de la Selva. El término es grande: campos, urbanizaciones, polígonos y bosque. Aquí nació Prudenci Bertrana, que escribió sobre la vida rural de esta zona. Y el club local de hockey patines ganó una Copa del Rey en los noventa.
El casco urbano es sencillo. Plaza de la iglesia, ayuntamiento relativamente reciente, terrazas donde se junta la gente del pueblo. La iglesia de Sant Esteve conserva un ábside románico antiguo; si pasas por delante puedes mirarlo.
Lo interesante está fuera del centro. A varios kilómetros queda la canónica de Roca Rossa: un conjunto medieval en ruinas donde aún se levanta el campanario. El acceso es por pista forestal.
Comer entre compras
A Tordera mucha gente viene a comprar más que a sentarse a comer. Pero si te toca mesa, hay dos cosas que salen mucho: fesols del ganxet y butifarra negra. Las judías son típicas aquí y en la Selva vecina.
En días de mercado los bares cerca de la plaza se llenan a media mañana y lo clásico es un bocadillo de butifarra con cebolla o pan con tomate.
Rutas cuando se acaba el asfalto
La subida al convento de Roca Rossa se hace andando por pista forestal. Son varios kilómetros ida y vuelta; en verano lleva agua porque hay tramos sin sombra.
Otra excursión pasa por varios dólmenes como la Pedra Gentil, una gran losa apoyada sobre otras piedras.
Si prefieres algo más tranquilo, el camino hacia Sant Pere de Riu sigue el curso del río hasta una pequeña ermita románica.
Consejo práctico
Ven el domingo por la mañana al mercado y márchate después de comer. No funciona como destino para varios días; es lugar para pasar unas horas o base para moverte por la zona.
Aparca lejos del recinto ferial e entra andando porque a media mañana aquello está lleno.
Si tienes tiempo extra puedes ir hasta la desembocadura del río Tordera; hay una playa amplia bastante salvaje comparada con otras zonas urbanizadas del Maresme pero cuando sopla viento levanta arena finísima que llega hasta los dientes (y dentro).
Y si llueve cambia tus planes porque las pistas hacia Roca Rosssase embarran rápido mientras que dentro del mercadose convierte solo en desfile interminable bajo paraguasesquivando charcos profundísimos aquí cuandocae aguacae fuerte