Artículo completo
sobre Cerdanyola del Vallès
Ciudad universitaria sede de la UAB y con poblado ibérico destacado
Ocultar artículo Leer artículo completo
A tan solo doce kilómetros de Barcelona, Cerdanyola del Vallès se presenta como una ciudad que ha sabido equilibrar su carácter metropolitano con una identidad propia arraigada en siglos de historia. Con casi 58.000 habitantes, este municipio del Vallès Occidental combina la comodidad de los servicios urbanos con espacios verdes que invitan al paseo y rincones patrimoniales que nos conectan con su pasado medieval y modernista.
Situada a 82 metros de altitud en la llanura del Vallès, Cerdanyola sorprende por su capacidad de ofrecer al visitante una experiencia completa: desde paseos por zonas residenciales tranquilas hasta la visita de masías históricas y espacios naturales que forman parte del Parque de Collserola. Es una ciudad perfecta para una escapada de día desde Barcelona o como punto de partida para explorar la comarca.
Lo más interesante de Cerdanyola es su capacidad para mostrar las diferentes capas de su historia, desde vestigios medievales hasta joyas del modernismo catalán, todo ello envuelto en una atmósfera amable y accesible que la convierte en un destino ideal para quienes buscan conocer la Cataluña más auténtica sin alejarse demasiado de la capital.
Qué ver en Cerdanyola del Vallès
El patrimonio arquitectónico de Cerdanyola merece una visita pausada. La iglesia de Sant Martí, de origen románico aunque reformada en épocas posteriores, constituye el corazón histórico del municipio. Su torre campanario es uno de los elementos más característicos del paisaje urbano de Cerdanyola.
Uno de los grandes atractivos de la ciudad es su legado modernista. La Torre del Rellotge, un emblema local situado en pleno centro, es una construcción señorial que refleja el esplendor de la burguesía catalana de finales del siglo XIX. En esta misma línea, varias masías y construcciones de principios del siglo XX salpican el municipio, testimonio de su transformación de pueblo agrícola a ciudad.
No podemos olvidar que parte del término municipal de Cerdanyola se adentra en el Parque Natural de Collserola, pulmón verde del área metropolitana de Barcelona. Los amantes de la naturaleza encontrarán aquí rutas de senderismo que ofrecen vistas panorámicas de la comarca y espacios ideales para desconectar del bullicio urbano.
El Museo de Arte de Cerdanyola (MAC) alberga una interesante colección de arte contemporáneo que merece una visita, especialmente para quienes disfrutan del arte moderno y las exposiciones temporales.
Qué hacer
Cerdanyola es una ciudad perfecta para disfrutar caminando. El Parc de Can Cerdanyola es un espacio verde amplio ideal para paseos en familia, con zonas infantiles y áreas de picnic. Conecta con otros espacios verdes que forman una red de parques urbanos perfectos para correr o simplemente relajarse.
Para los aficionados al senderismo, las rutas que parten hacia Collserola permiten practicar actividades al aire libre sin alejarse de la civilización. Existen diferentes itinerarios de dificultad baja y media que discurren entre bosques de pinos y encinas, con áreas de descanso estratégicamente situadas.
La oferta comercial del centro invita a pasear por sus calles principales, donde se concentran tiendas tradicionales junto a comercios más modernos. Los fines de semana, especialmente los sábados por la mañana, el ambiente en las plazas del centro es especialmente animado.
En cuanto a la gastronomía, Cerdanyola ofrece una buena selección de opciones donde degustar cocina catalana tradicional. Los platos de temporada, las carnes a la brasa y los postres caseros son una constante en los establecimientos locales. No faltan tampoco opciones de cocina internacional para todos los gustos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cerdanyola está marcado por celebraciones que mezclan tradición y modernidad. La Fiesta Mayor se celebra a finales de noviembre, coincidiendo con Sant Martí, patrón de la ciudad. Durante varios días, el municipio se llena de actividades culturales, conciertos, bailes populares y la imprescindible presencia de castellers y gegants.
En verano, concretamente en julio, tiene lugar la Fiesta Mayor de Verano, con una programación más orientada al ocio al aire libre, con verbenas nocturnas y actividades para toda la familia en los parques y plazas de la ciudad.
La celebración de Sant Jordi el 23 de abril también cobra especial relevancia, con paradas de libros y rosas que llenan el centro de la ciudad de color y ambiente cultural.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Cerdanyola del Vallès es fácilmente accesible tanto en transporte público como en coche privado. Los Ferrocarrils de la Generalitat (FGC) conectan la ciudad con Barcelona en aproximadamente 20 minutos desde Plaza Catalunya. También cuenta con varias líneas de autobús interurbano. En coche, se accede por la C-58 (autopista de Terrassa) tomando las salidas correspondientes.
Mejor época para visitar: Cerdanyola puede visitarse durante todo el año. La primavera y el otoño son especialmente agradables para disfrutar de los paseos por Collserola y los parques urbanos. Los meses de fiesta mayor (julio y noviembre) ofrecen un ambiente especial para conocer las tradiciones locales.
Consejos prácticos: Si planeas visitar los espacios naturales de Collserola, lleva calzado cómodo y agua. El centro de la ciudad es perfectamente transitable a pie, por lo que te recomendamos dejar el coche en los aparcamientos públicos y explorar caminando. La oficina de información turística puede proporcionarte mapas detallados de rutas y patrimonio local.