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sobre Ripollet
Ciudad industrial con fiestas populares destacadas y patrimonio molinero
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A tan solo 10 kilómetros de Barcelona, Ripollet se presenta como una villa acogedora que ha sabido mantener su identidad propia en pleno corazón del Vallès Occidental. Con casi 40.000 habitantes y situada a apenas 79 metros de altitud, esta localidad catalana ofrece un respiro urbano con carácter mediterráneo, donde la vida de barrio y las tradiciones conviven con la modernidad de una población bien comunicada.
Pasear por Ripollet es descubrir un municipio que ha crecido sin perder su esencia. Sus calles comerciales, plazas arboladas y espacios verdes invitan a conocer el día a día de una ciudad residencial que apuesta por la calidad de vida. Aunque no cuenta con grandes monumentos turísticos, su patrimonio más discreto y su ambiente local la convierten en un punto de partida ideal para explorar la comarca del Vallès.
La cercanía con Barcelona y con otros municipios de interés como Sabadell, Terrassa o Montcada i Reixac hace de Ripollet un enclave estratégico para quienes buscan conocer el cinturón metropolitano barcelonés desde una perspectiva más auténtica y menos masificada.
Qué ver en Ripollet
El corazón histórico de Ripollet conserva algunos elementos que merecen una visita tranquila. La iglesia parroquial de Sant Esteve es el edificio más representativo del municipio, con origen medieval aunque reconstruida en diferentes épocas. Su torre campanario destaca en el perfil urbano y marca el núcleo antiguo del pueblo.
El Can Clos, una antigua masía que data del siglo XIX, es otro de los edificios emblemáticos de Ripollet. Aunque de propiedad municipal, alberga actividades culturales y representa el pasado agrícola de la zona. En los alrededores se pueden encontrar otras masías y casas señoriales que recuerdan la importancia que tuvo la agricultura de regadío en la historia local.
Para disfrutar de espacios naturales, el Parc de Can Clos ofrece zonas verdes ideales para pasear o hacer un picnic. Los amantes del senderismo pueden aprovechar los caminos que conectan Ripollet con la Serra de Collserola, el gran pulmón verde del área metropolitana de Barcelona, accesible en pocos kilómetros.
La Riera de Ripollet también ofrece itinerarios agradables, especialmente en las zonas donde se ha recuperado el entorno natural del curso fluvial. Aunque es un torrente de régimen mediterráneo, sus márgenes se han convertido en corredores verdes urbanos.
Qué hacer
Ripollet es un buen punto de partida para realizar rutas de senderismo y ciclismo hacia Collserola o hacia otros municipios vecinos. La red de caminos rurales que aún se conservan permite hacer recorridos de dificultad baja o media, perfectos para una mañana de fin de semana.
La gastronomía local refleja la cocina catalana tradicional, con guisos de cuchara, calçots en temporada y los típicos productos de la huerta del Vallès. Los mercados semanales son una buena oportunidad para adquirir productos frescos y conocer el ambiente cotidiano de la villa.
Para los aficionados a la cultura, el municipio cuenta con espacios como el Centre Cultural Ca n'Alzamora, donde se programan exposiciones, talleres y actividades para todos los públicos. La biblioteca municipal también organiza encuentros literarios y actividades familiares.
Los más deportistas encontrarán instalaciones públicas y una buena red de polideportivos municipales. Además, la cercanía con Barcelona permite combinar una estancia en Ripollet con visitas culturales a la capital catalana, aprovechando la excelente conexión en transporte público.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Ripollet gira en torno a Sant Esteve, patrón del municipio, cuyas celebraciones tienen lugar a finales de diciembre, coincidiendo con el 26 de diciembre. Durante estos días, el pueblo se llena de actividades, conciertos y actos tradicionales.
La Festa Major, celebrada en septiembre, es el momento más importante del año. Durante varios días, las calles se transforman con verbenas, pasacalles, castellers, havaneres y la tradicional correfoc. Los gigantes y cabezudos de Ripollet salen en procesión, una tradición muy arraigada en la cultura popular catalana.
En invierno, como en muchos municipios catalanes, se vive intensamente la llegada de los Reyes Magos el 5 de enero, con una cabalgata que recorre las principales calles del pueblo y que congrega a miles de vecinos.
Durante todo el año, el municipio organiza mercados temáticos, ferias de artesanía y eventos culturales que animan la vida local y que suponen una oportunidad para conocer el carácter festivo y acogedor de sus habitantes.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Ripollet está perfectamente comunicado por la línea de Renfe Cercanías (líneas R4 y R7), con un trayecto de apenas 15-20 minutos desde la estación de Barcelona-Sants. En coche, se accede por la AP-7 o la C-58, tomando las salidas correspondientes. La autopista del Vallès facilita también el acceso desde otras localidades de la comarca.
Mejor época para visitar: Cualquier momento del año es bueno para conocer Ripollet, aunque la primavera y el otoño ofrecen temperaturas más agradables para pasear y hacer excursiones por los alrededores. La Festa Major de septiembre es la fecha ideal si buscas ambiente festivo y tradiciones locales.
Consejos útiles: Ripollet es un municipio para descubrir con calma, combinando la visita con otros puntos de interés del Vallès Occidental. Aprovecha su cercanía con Barcelona para alojarte en un entorno más tranquilo y económico, disfrutando de la vida local mientras exploras la capital catalana.