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sobre Sant Quirze del Vallès
Municipio residencial tranquilo con zonas verdes y masías
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A apenas 20 kilómetros de Barcelona, Sant Quirze del Vallès se presenta como un municipio que ha sabido mantener su esencia mediterránea mientras crece con la modernidad. Con sus 20.695 habitantes y situada a 188 metros de altitud, esta localidad vallesana ofrece al viajero una experiencia tranquila y auténtica, perfecta para quienes buscan descubrir los rincones menos masificados del Vallès Occidental.
El nombre del municipio honra a San Quirico, mártir cristiano del siglo IV, y su historia se remonta a la época medieval, cuando era un pequeño núcleo rural vinculado a las masías dispersas por el territorio. Hoy, Sant Quirze conserva vestigios de ese pasado agrícola en su casco antiguo, donde las calles estrechas conviven con parques modernos y equipamientos contemporáneos.
Lo más interesante de Sant Quirze del Vallès es su capacidad para servir como base de operaciones en el Vallès Occidental. Desde aquí se pueden explorar pueblos vecinos, disfrutar de la naturaleza cercana y vivir el ritmo pausado de una población que mira al futuro sin renegar de sus raíces catalanas.
Qué ver en Sant Quirze del Vallès
El casco antiguo de Sant Quirze conserva el trazado medieval en torno a la iglesia parroquial de Sant Quirze i Santa Julita, templo de origen románico que ha sufrido diversas remodelaciones a lo largo de los siglos. Aunque su aspecto actual es principalmente neoclásico, merece un paseo por sus alrededores para descubrir el núcleo original del municipio.
En el término municipal se encuentran varias masías históricas que testimonian el pasado agrícola de la zona. Can Fatjó dels Aurons, Can Cerdanet o Can Bruguera son ejemplos de arquitectura rural catalana que, aunque muchas son de propiedad privada, pueden admirarse desde los caminos que atraviesan el territorio.
El Parc de Can Verdaguer es el pulmón verde del municipio, un espacio ideal para pasear entre pinos y encinas, con zonas de picnic y juegos infantiles. Desde algunos puntos elevados del parque se obtienen vistas panorámicas del Vallès y, en días despejados, se divisa la silueta de Montserrat al fondo.
Para los interesados en el patrimonio industrial, Sant Quirze conserva elementos de su pasado manufacturero del siglo XIX y XX, cuando pequeñas fábricas textiles se instalaron aprovechando los torrentes de la zona.
Qué hacer
Sant Quirze del Vallès es punto de partida para diversas rutas de senderismo que recorren el entorno natural del Vallès Occidental. La red de caminos rurales conecta con municipios vecinos como Sabadell, Terrassa o Rubí, permitiendo excursiones de media jornada entre campos de cultivo, bosques de pinos y antiguos caminos carreteros.
Los amantes del cicloturismo encontrarán en las carreteras secundarias y caminos locales un territorio amable para pedalear, con desniveles suaves y paisajes mediterráneos. Varias rutas circulares permiten descubrir el municipio sobre dos ruedas en recorridos de entre 15 y 30 kilómetros.
La gastronomía local se basa en la cocina catalana tradicional. Aunque Sant Quirze no presume de grandes restaurantes estrellados, sus establecimientos ofrecen platos de temporada, calçots en invierno, y la típica coca de recapte. Los fines de semana, el mercado municipal se llena de productos frescos de proximidad.
Para quien viaje en familia, el municipio cuenta con instalaciones deportivas modernas, piscina municipal (abierta en verano) y varios parques infantiles distribuidos por los barrios más nuevos.
Fiestas y tradiciones
La Festa Major se celebra a finales de septiembre en honor a los santos patrones Quirze i Julita. Durante varios días, el pueblo se viste de fiesta con verbenas populares, castells (torres humanas), havaneres, correfocs y actividades para todas las edades. Es el momento ideal para conocer el espíritu festivo catalán.
En verano, concretamente en julio, tiene lugar la Festa Major d'Estiu, una versión veraniega con conciertos al aire libre y actividades nocturnas en el Parc de Can Verdaguer.
Como en toda Cataluña, Sant Jordi (23 de abril) transforma el centro del pueblo en un escaparate de rosas y libros, con paradas de libreros y floristas, y actividades culturales organizadas por el ayuntamiento.
La Diada Nacional de Catalunya (11 de septiembre) se celebra con actos institucionales y manifestaciones de catalanidad, mientras que las festividades navideñas incluyen el tradicional Tió de Nadal y cabalgatas de Reyes.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Sant Quirze del Vallès está perfectamente comunicado por la autopista C-58, con salida directa que permite llegar en apenas 25 minutos en coche. En transporte público, los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) conectan el municipio con Barcelona mediante la línea S2 (Sabadell), con parada en Sant Quirze. El trayecto dura aproximadamente 35 minutos. También hay conexiones de autobús interurbano desde Sabadell y Terrassa.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son las estaciones más agradables, con temperaturas suaves ideales para caminar y explorar el entorno. El verano puede ser caluroso, típico del clima mediterráneo del interior catalán.
Consejos útiles: Sant Quirze funciona perfectamente como base para explorar el Vallès Occidental, con alojamiento más económico que Barcelona y acceso rápido a la capital. Lleva calzado cómodo si planeas recorrer rutas rurales, y consulta el calendario festivo local para no perderte las celebraciones más auténticas.