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sobre Canovelles
Municipio con un gran mercado semanal y una iglesia románica destacada
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A tan solo 20 kilómetros de Barcelona, Canovelles se presenta como una villa del Vallès Oriental que ha sabido conservar su esencia de pueblo mientras abraza la modernidad. Con sus 17.026 habitantes y situada a 175 metros de altitud, esta localidad catalana ofrece al viajero una oportunidad perfecta para descubrir el interior de la provincia de Barcelona, ese territorio a menudo olvidado entre el bullicio de la gran ciudad y el magnetismo de la costa.
El municipio se extiende por un territorio suavemente ondulado, donde los campos de cultivo tradicionales conviven con áreas residenciales y zonas verdes que invitan al paseo. Canovelles mantiene viva esa atmósfera de pueblo trabajador del Vallès, con un núcleo urbano que mezcla construcciones de diferentes épocas y una vida local auténtica que se palpa en sus calles y plazas.
Lo que hace especial a Canovelles es precisamente su carácter de transición: suficientemente cerca de Barcelona para disfrutar de buenas comunicaciones, pero lo bastante alejada para conservar ese ritmo pausado que caracteriza a los pueblos de interior. Es un destino ideal para quienes buscan una escapada tranquila sin renunciar a la comodidad de estar bien conectados con la capital catalana.
Qué ver en Canovelles
El patrimonio de Canovelles, aunque modesto, refleja siglos de historia vallesana. La Iglesia de Sant Fèlix constituye el monumento más significativo del municipio. Este templo parroquial, con elementos que datan de diferentes épocas, muestra la evolución arquitectónica del pueblo y merece una visita pausada para apreciar su interior y los detalles de su construcción.
El núcleo antiguo del pueblo conserva algunas casas señoriales y construcciones tradicionales que hablan del pasado agrícola de la zona. Aunque el crecimiento urbano ha transformado gran parte del municipio, un paseo por las calles más antiguas permite descubrir esos rincones donde el tiempo parece haberse detenido.
Para los amantes de la naturaleza, Canovelles ofrece diversos espacios verdes y áreas de paseo. El Parc de Can Montcau es uno de los pulmones verdes del municipio, perfecto para paseos familiares o para practicar actividades al aire libre. Los alrededores del pueblo mantienen caminos rurales que permiten adentrarse en el paisaje del Vallès, entre campos y masías dispersas.
Desde Canovelles también es posible contemplar buenas vistas del territorio circundante, especialmente hacia la sierra de Marina y el perfil de las montañas que enmarcan la comarca.
Qué hacer
Canovelles es un excelente punto de partida para rutas de senderismo por el Vallès Oriental. Los caminos que rodean el municipio conectan con itinerarios más amplios que permiten descubrir otras localidades cercanas y disfrutar del paisaje mediterráneo de interior. El ciclismo de carretera también encuentra aquí un territorio favorable, con carreteras secundarias que serpentean entre pueblos.
La gastronomía local refleja la cocina tradicional catalana de interior, con productos de la huerta del Vallès y elaboraciones que honran las recetas de siempre. Los establecimientos del pueblo ofrecen menús donde predominan los platos de cuchara, las carnes a la brasa y las verduras de temporada. No faltan tampoco las panaderías artesanales donde adquirir el pan de payés tradicional.
Para quienes buscan actividades familiares, el municipio cuenta con instalaciones deportivas y espacios polivalentes donde se organizan actividades culturales durante todo el año. La cercanía con otras poblaciones del Vallès permite también ampliar las opciones de ocio, visitando mercados semanales, centros comerciales o espacios naturales protegidos de la comarca.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Canovelles mantiene vivas las tradiciones catalanas. La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto en honor a Sant Fèlix, patrón del municipio. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades para todos los públicos: verbenas populares, actuaciones musicales, comidas comunitarias y los tradicionales elementos festivos catalanes como castellers, gegants y diables.
En verano, Canovelles organiza también su programa de actividades estivales, con propuestas culturales y de ocio que animan las noches de julio y agosto. Las fiestas navideñas traen consigo los mercados tradicionales, las representaciones del Pessebre Vivent y las celebraciones que marcan el final y el inicio del año.
A lo largo del año, el municipio acoge diferentes actos culturales, exposiciones y conciertos que reflejan la vitalidad de su tejido asociativo y el compromiso con la cultura local.
Información práctica
Cómo llegar: Canovelles disfruta de excelentes comunicaciones con Barcelona. En coche, se accede fácilmente por la autopista AP-7 o por la C-17, con un trayecto de aproximadamente 25 minutos desde el centro de Barcelona. En transporte público, los Ferrocarrils de la Generalitat (línea R3) conectan la estación de Canovelles con Barcelona y otras poblaciones del Vallès, con una frecuencia elevada de trenes durante todo el día.
Mejor época: Canovelles puede visitarse durante todo el año. La primavera y el otoño son especialmente agradables para disfrutar de paseos y actividades al aire libre, con temperaturas suaves. El verano ofrece el programa de fiestas más completo, aunque puede hacer calor. Los inviernos son templados, típicos del clima mediterráneo de interior.
Consejos prácticos: Aprovecha la visita a Canovelles para conocer otros pueblos del Vallès Oriental como Granollers, capital comarcal con un interesante patrimonio y un mercado tradicional muy animado. La combinación de tren y caminos rurales permite realizar rutas circulares visitando varias localidades en un mismo día.