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sobre La Garriga
Villa termal y modernista conocida por sus casas señoriales y alfombras de flores
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A solo 35 kilómetros de Barcelona, en el corazón del Vallès Oriental, La Garriga se despliega como un remanso de tranquilidad que durante décadas ha sido el refugio predilecto de la burguesía catalana. Esta villa de 17.052 habitantes, situada a 252 metros de altitud, conserva el encanto de los antiguos pueblos de veraneo, con sus elegantes casas modernistas, sus jardines señoriales y ese aire pausado que invita a desconectar del ritmo frenético de la ciudad.
El secreto de La Garriga reside en su historia termal. Las aguas medicinales que brotan de su subsuelo convirtieron este municipio en destino de salud y descanso desde finales del siglo XIX, atrayendo a familias acomodadas que construyeron aquí sus residencias de veraneo. Este pasado de esplendor ha dejado un legado arquitectónico notable que hoy constituye uno de sus principales atractivos turísticos.
Pasear por sus calles es como sumergirse en una época dorada, donde el modernismo catalán dejó su impronta en cada esquina. La villa combina a la perfección su patrimonio histórico con el entorno natural del Parque del Montseny, que se extiende en las proximidades, ofreciendo al visitante una experiencia completa entre cultura, descanso y naturaleza.
Qué ver en La Garriga
El patrimonio arquitectónico de La Garriga es excepcional. El Paseo de la Avenida concentra algunas de las joyas del modernismo catalán, con torres y casas señoriales rodeadas de jardines centenarios. Destacan edificios como la Torre del Voltant, la Torre Iris y la Torre Salvans, exponentes de la arquitectura burguesa de principios del siglo XX.
La iglesia de la Doma, de origen románico pero reformada posteriormente, preside el centro histórico del municipio. Su campanario es visible desde varios puntos de la villa y constituye un referente arquitectónico. En las inmediaciones, el casco antiguo conserva callejuelas estrechas que invitan a perderse descubriendo rincones con encanto.
El Parque de Can Noguera es uno de los espacios verdes más emblemáticos. Este antiguo jardín modernista, con sus fuentes, pérgolas y vegetación frondosa, ofrece un espacio perfecto para el paseo y el descanso. Cerca se encuentra el Espacio Termal, que recuerda el pasado balneario de La Garriga, aunque las instalaciones termales históricas han evolucionado con el tiempo.
No hay que perderse el Museo Municipal de la Garriga, ubicado en Can Noguera, que permite comprender la evolución histórica del municipio desde sus orígenes hasta su conversión en villa de veraneo. La exposición contextualiza perfectamente el legado arquitectónico que se descubre al recorrer las calles.
Qué hacer
La Garriga es punto de partida ideal para excursiones al Parque Natural del Montseny, declarado Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Desde el municipio parten varias rutas de senderismo que permiten adentrarse en este entorno natural privilegiado, con itinerarios de diferente dificultad aptos para toda la familia.
El Camino de la Fuente de Ferro es una ruta clásica que combina naturaleza y patrimonio, siguiendo antiguas fuentes y manantiales. También son populares los recorridos circulares que atraviesan campos de cultivo y bosques de ribera, especialmente agradables en primavera y otoño.
Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras comarcales que rodean La Garriga ofrecen rutas de media montaña con vistas espectaculares. El relieve suave del Vallès Oriental permite diseñar itinerarios variados, tanto para ciclistas experimentados como para quienes buscan salidas más tranquilas.
La gastronomía local merece una mención especial. La Garriga cuenta con establecimientos que ofrecen cocina catalana tradicional, donde productos de proximidad como las verduras del Vallès, las legumbres y la carne de calidad son protagonistas. El mercado municipal, que se celebra semanalmente, es una excelente oportunidad para descubrir los sabores locales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de La Garriga mantiene vivas tradiciones centenarias. La Fiesta Mayor se celebra a finales de agosto en honor a San Esteban, con un programa que incluye actividades populares, conciertos, bailes tradicionales de sardanas y el esperado correfoc.
A mediados de enero tiene lugar la Fiesta de Sant Antoni, con la tradicional bendición de animales y torradas populares. Es una celebración muy arraigada que reúne a los garriguenses en torno a las hogueras y el fuego como elemento purificador.
En junio, la Noche de San Juan se vive con intensidad, con hogueras que iluminan diferentes puntos del municipio. Durante los meses de verano, el programa cultural incluye conciertos al aire libre, cine de verano y actividades familiares que animan las noches estivales.
Información práctica
Cómo llegar: La Garriga está perfectamente conectada con Barcelona por tren (línea R3 de Rodalies), con un trayecto de aproximadamente 50 minutos desde la capital catalana. En coche, se accede por la C-17 (Eje del Congost), tomando la salida correspondiente. Desde Barcelona son unos 40 minutos en condiciones normales de tráfico.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales para disfrutar del patrimonio y hacer rutas por el entorno natural. El verano es perfecto para aprovechar las terrazas y el ambiente festivo, aunque puede hacer calor. El invierno es tranquilo y permite disfrutar del pueblo con mayor calma.
Consejos: Dedica tiempo a recorrer el Paseo de la Avenida con calma, admirando la arquitectura modernista. Lleva calzado cómodo si planeas hacer alguna ruta de senderismo por los alrededores. Consulta previamente la programación cultural, especialmente en verano, para aprovechar los eventos al aire libre.