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sobre Mollet del Vallès
Ciudad moderna con el espacio natural de Gallecs como pulmón verde
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Si buscas turismo en Mollet del Vallès, ve con expectativas ajustadas. Es una ciudad del área metropolitana de Barcelona, con bastante tráfico y barrios modernos. Llegas fácil en tren o por la C‑58. Aparcar en el centro puede costar un poco a ciertas horas, aunque hay zonas grandes de aparcamiento en los alrededores.
No es un lugar al que la gente venga varios días. Se ve rápido y, si el tiempo acompaña, lo más agradecido está fuera del casco urbano.
Lo que encontrarás (y lo que no)
El centro histórico es pequeño. Tres o cuatro calles, la plaza principal y la iglesia de Sant Vicenç, de origen medieval aunque muy reformada con los siglos.
La plaza Mayor funciona más como punto de paso que como lugar monumental. Hay bancos, terrazas y bastante movimiento de vecinos durante el día. Nada espectacular, pero cumple como parada corta.
El menhir de Mollet está a unos veinte minutos andando desde el centro. Lo encontraron durante unas obras y ahora está colocado en un parque. Mide varios metros y tiene su panel explicativo. Sirve para entender que la zona estaba habitada desde muy antiguo, aunque la visita en sí dura poco.
Comer en Mollet sin complicarse
En panaderías y bares suele aparecer la coca de recapte con butifarra, muy típica en la zona. Es algo sencillo: masa de pan, escalivada y embutido. Si está recién hecha, entra bien.
En otoño aparecen panellets en casi cualquier pastelería, como en toda Cataluña.
El Mercat Vell es uno de los edificios históricos del centro. Hoy sigue funcionando como mercado con puestos de fruta, pescado y charcutería. Los sábados por la mañana se nota más ambiente de barrio.
Gallecs: lo que realmente merece el paseo
Lo mejor que tiene Mollet está a las afueras. Gallecs es un gran espacio agrario protegido con campos, caminos de tierra y masías dispersas. Mucha gente de la zona va a caminar o en bici.
Desde el centro se llega en coche en pocos minutos. Andando es un paseo largo pero sencillo. Allí está la iglesia de Santa Maria de Gallecs, pequeña y románica, con prados alrededor donde suele haber gente sentada o descansando.
Si buscas aire libre cerca de Barcelona, esta parte sí compensa.
Consejo de quien ha estado
Ven en tren si puedes. Te bajas, das una vuelta por el centro y en un rato lo tienes visto.
Si tienes más tiempo, guarda fuerzas para Gallecs. Es lo único que realmente cambia el ambiente.
Y un detalle curioso: la futbolista Alexia Putellas nació aquí. A veces se menciona en instalaciones deportivas del municipio, pero no esperes grandes referencias en la calle. Mollet, en ese sentido, sigue bastante a lo suyo.