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sobre Montmeló
Mundialmente conocido por albergar el Circuito de Barcelona-Cataluña
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A tan solo 20 kilómetros al noreste de Barcelona, Montmeló se alza en el corazón del Vallès Oriental como un municipio que ha sabido conjugar tradición industrial con identidad catalana. Con sus 8.825 habitantes y situada a apenas 72 metros de altitud, esta villa representa el equilibrio perfecto entre la cercanía a la gran ciudad y el carácter acogedor de los pueblos del interior catalán.
Aunque mundialmente conocida por albergar el Circuit de Barcelona-Catalunya, sede del Gran Premio de España de Fórmula 1, Montmeló guarda secretos más íntimos para quien se aventura a descubrirla más allá del rugido de los motores. Sus calles conservan el trazado de un pueblo con historia, donde la piedra de sus construcciones antiguas dialoga con la modernidad de sus servicios.
El entorno natural del Vallès, con la silueta del Montseny al fondo en los días claros, aporta ese marco paisajístico que invita a explorar un territorio donde la huerta tradicional catalana aún perdura entre polígonos industriales y nuevas urbanizaciones.
Qué ver en Montmeló
El patrimonio monumental de Montmeló se concentra principalmente en su núcleo histórico. La Iglesia Parroquial de Sant Martí, situada en la plaza del mismo nombre, representa el corazón religioso y social del municipio. Este templo, aunque ha sufrido diversas reformas a lo largo de los siglos, conserva elementos que nos hablan de su pasado medieval y de la importancia que tuvo el pueblo en las rutas comerciales del Vallès.
Paseando por el casco antiguo, merece la pena detenerse en Can Rajoler, una masía catalana del siglo XVII que ejemplifica la arquitectura tradicional de la zona. Estas construcciones rurales, con sus muros de piedra y tejas árabes, son testigos silenciosos de la vida agrícola que durante siglos fue el motor económico de Montmeló.
El Parque del Circuito, más allá de las instalaciones deportivas automovilísticas, ofrece zonas verdes y espacios de ocio para disfrutar de un paseo tranquilo. Aunque el circuito domina el paisaje, los alrededores han sido acondicionados para permitir actividades al aire libre.
Para los amantes de la naturaleza, los caminos rurales que parten del municipio conectan con la red de senderos del Vallès Oriental, permitiendo descubrir el paisaje agrícola tradicional y las vistas panorámicas de la comarca.
Qué hacer
El Circuit de Barcelona-Catalunya es, sin duda, la gran atracción de Montmeló. Más allá de los fines de semana de competición, el circuito ofrece experiencias de conducción, visitas guiadas y eventos que permiten sentir la adrenalina del automovilismo en un entorno profesional.
Las rutas de senderismo y ciclismo por los alrededores constituyen una excelente manera de conocer el territorio. El camino hacia municipios vecinos como Granollers o Parets del Vallès permite descubrir el paisaje de la comarca, con sus campos de cultivo y pequeñas elevaciones que ofrecen perspectivas diferentes del territorio.
La gastronomía local merece una atención especial. Aunque Montmeló no presume de ser un destino gastronómico, la cocina catalana tradicional está presente en los establecimientos del pueblo. Los productos de la huerta del Vallès, las carnes a la brasa y los platos de cuchara forman parte de la oferta culinaria.
El municipio cuenta con instalaciones deportivas municipales donde practicar diferentes actividades, y su cercanía a Barcelona lo convierte en un punto estratégico para combinar la visita con escapadas a la capital catalana o a otros pueblos de interés del Vallès Oriental.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Montmeló refleja las tradiciones catalanas más arraigadas. La Fiesta Mayor, que se celebra en torno al 11 de noviembre en honor a Sant Martí, patrón del municipio, llena las calles de actividades populares, conciertos, espectáculos de castellers y la tradicional cena de hermandad.
En verano, generalmente a finales de agosto, tiene lugar la Fiesta Mayor de Verano, con programación de actividades para todos los públicos, verbenas populares y actos que aprovechan el buen tiempo para celebrarse al aire libre.
Las tradiciones catalanas como Sant Jordi (23 de abril) o la celebración de la Castañada (1 de noviembre) también forman parte del calendario local, con actividades organizadas por asociaciones y el ayuntamiento.
Información práctica
Cómo llegar: Montmeló goza de excelentes comunicaciones. Por carretera, se accede por la C-17 desde Barcelona (20 kilómetros) o por la AP-7. En transporte público, la línea de Rodalies R2 conecta la estación de tren de Montmeló con Barcelona (Sants y Passeig de Gràcia) en aproximadamente 25 minutos. También hay servicios regulares de autobús desde Granollers y otras poblaciones del Vallès.
Mejor época: Cualquier momento del año es adecuado para visitar Montmeló, aunque la primavera y el otoño ofrecen temperaturas más agradables para disfrutar de las actividades al aire libre. Si te interesa el automovilismo, consulta el calendario de competiciones del circuito, aunque ten en cuenta que durante esos fines de semana el pueblo se llena considerablemente.
Consejos: Montmeló funciona perfectamente como base para explorar el Vallès Oriental. Su oferta de alojamiento es limitada, pero su cercanía a Barcelona y Granollers amplía las opciones. El pueblo se recorre fácilmente a pie, y es recomendable aparcar en las zonas habilitadas del centro para moverse con comodidad.