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sobre Sant Feliu de Codines
Villa con entorno natural privilegiado y el espacio natural de San Miguel del Fai cerca
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Enclavado en el corazón del Vallès Oriental, a 480 metros de altitud, Sant Feliu de Codines se alza como una villa que ha sabido mantener su esencia rural sin renunciar a la proximidad con Barcelona. Con poco más de 6.500 habitantes, este municipio catalán ofrece ese equilibrio perfecto entre la tranquilidad de la montaña y la accesibilidad de los servicios modernos, convirtiéndose en un destino ideal para quienes buscan desconectar sin alejarse demasiado de la ciudad.
El paisaje que rodea Sant Feliu de Codines es una invitación permanente al senderismo y al contacto con la naturaleza. Sus colinas cubiertas de pinares y encinas, salpicadas de masías centenarias, dibujan un territorio que respira historia y tradición. El núcleo urbano conserva ese aire señorial de villa catalana, con calles que invitan al paseo tranquilo y rincones donde el tiempo parece discurrir a otro ritmo.
Esta localidad del Vallès Oriental ha sabido aprovechar su posición privilegiada entre la llanura vallesana y las estribaciones del Montseny para desarrollar una personalidad propia, donde la agricultura y la ganadería tradicionales conviven con una población cada vez más consciente del valor de su patrimonio natural y cultural.
Qué ver en Sant Feliu de Codines
El patrimonio arquitectónico de Sant Feliu de Codines refleja siglos de historia. La iglesia parroquial de Sant Feliu, de origen románico aunque muy transformada a lo largo de los siglos, preside el centro del pueblo con su presencia imponente. Merece la pena detenerse en su fachada y, si está abierta, descubrir su interior.
Paseando por el casco antiguo, descubrirás construcciones señoriales que hablan del pasado agrícola próspero de la zona. Las calles estrechas del núcleo histórico conservan ese trazado medieval que hace agradable perderse entre sus muros de piedra.
En los alrededores, el territorio está salpicado de masías tradicionales catalanas, algunas de varios siglos de antigüedad, que conforman un paisaje rural de gran valor. Can Codina, Can Mirambell o Can Jaumandreu son solo algunos ejemplos de estas construcciones que puedes avistar durante tus paseos por el municipio.
La naturaleza es, sin duda, uno de los grandes atractivos de Sant Feliu de Codines. Los bosques de pinos y robles que rodean la población ofrecen múltiples posibilidades para el excursionismo, con vistas panorámicas hacia el Montseny y la llanura del Vallès.
Qué hacer
Sant Feliu de Codines es territorio de senderistas. Varias rutas de diferente dificultad parten desde el pueblo, permitiendo conocer el entorno natural y las masías diseminadas por el territorio. Una de las excursiones más gratificantes es la que lleva hasta el Turó de l'Home, aprovechando la cercanía con el Parque Natural del Montseny.
Para los amantes del ciclismo, tanto de carretera como de montaña, las carreteras y caminos de la zona ofrecen recorridos con desniveles interesantes y paisajes que compensan el esfuerzo. Los ciclistas encontrarán en Sant Feliu un punto de partida ideal para explorar el Vallès Oriental.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra. Aunque el municipio no presume de grandes restaurantes turísticos, sí mantiene viva la tradición de los embutidos artesanos, las verduras de huerta y la cocina catalana de temporada. Los establecimientos locales sirven platos tradicionales donde la materia prima es la protagonista.
Las actividades agroturísticas están ganando presencia en la zona, con algunas masías que ofrecen la posibilidad de conocer la producción local o participar en jornadas de recogida de productos según la temporada.
Fiestas y tradiciones
La Fiesta Mayor de Sant Feliu de Codines se celebra a finales de agosto, en torno al día de Sant Feliu. Durante varios días, el pueblo se llena de actividades tradicionales, verbenas, pasacalles y eventos deportivos que reúnen a vecinos y visitantes.
En invierno, la festividad de San Antonio Abad, a mediados de enero, mantiene viva la tradición de la bendición de animales, un acto que recuerda el pasado ganadero del municipio.
Las celebraciones de Sant Jordi, el 23 de abril, llenan las calles del pueblo de rosas y libros, como en toda Cataluña, pero con ese ambiente de pueblo que hace la experiencia más auténtica.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Sant Feliu de Codines se encuentra a unos 35 kilómetros por la C-17 (Eix del Congost) en dirección a Vic. El trayecto en coche dura aproximadamente 40 minutos. También hay conexión mediante transporte público con autobuses que enlazan con Sabadell y otras localidades del Vallès.
Mejor época: La primavera y el otoño son ideales para disfrutar del entorno natural, con temperaturas agradables para caminar. El verano puede ser caluroso, pero la altitud suaviza el calor. El invierno es fresco, perfecto para rutas más exigentes.
Consejos: Lleva calzado adecuado si piensas hacer senderismo. Consulta los horarios de los establecimientos, especialmente entre semana, ya que se trata de un pueblo pequeño. Es recomendable llevar agua y algo de comida si vas a hacer rutas largas por el campo.