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sobre Sant Pere de Vilamajor
Pueblo histórico que fue residencia condal a las puertas del Montseny
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Entre las suaves colinas del Vallès Oriental, a 305 metros de altitud y envuelto en el verde intenso de los bosques catalanes, Sant Pere de Vilamajor se presenta como uno de esos refugios que invitan a desconectar sin alejarse demasiado de la gran ciudad. Este municipio de poco menos de 5.000 habitantes conserva el encanto de los pueblos que han sabido crecer respetando su esencia rural, donde el patrimonio románico dialoga armoniosamente con la naturaleza del entorno.
Sant Pere de Vilamajor forma parte de ese Vallès Oriental menos conocido pero igualmente fascinante, territorio de masías centenarias, bosques de encinas y robles, y caminos que serpentean entre campos de cultivo. Aquí el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, y precisamente esa tranquilidad es su mayor atractivo para quienes buscan una escapada de fin de semana o una base para explorar la comarca.
La ubicación privilegiada del municipio, a medio camino entre la costa y las montañas del interior, lo convierte en un punto de partida ideal para descubrir tanto el patrimonio histórico de la zona como sus rutas de naturaleza. Un destino perfecto para quienes aprecian el turismo pausado, las caminatas por el bosque y la autenticidad de los pueblos que conservan su identidad.
Qué ver en Sant Pere de Vilamajor
El corazón histórico del municipio gira en torno a la iglesia parroquial de Sant Pere, un templo de origen románico que, aunque ha sufrido modificaciones a lo largo de los siglos, conserva elementos de su construcción original. Su sobria fachada y su campanario son punto de referencia en el paisaje urbano, y merece la pena detenerse a contemplar los detalles arquitectónicos que han sobrevivido al paso del tiempo.
Paseando por el núcleo antiguo se descubren casas señoriales de los siglos XVII y XVIII, con fachadas de piedra que hablan de la importancia agrícola que tuvo la zona. Algunas conservan portales adovelados y elementos decorativos que recuerdan tiempos de mayor esplendor económico.
En los alrededores del municipio se dispersan varias masías tradicionales catalanas, algunas de ellas todavía en activo. Estas construcciones rurales, con sus gruesos muros de piedra y tejados de teja árabe, conforman un paisaje humanizado que caracteriza el Vallès Oriental. Aunque la mayoría son propiedades privadas, se pueden admirar desde los caminos públicos que cruzan el término municipal.
El entorno natural es sin duda uno de los grandes atractivos. Los bosques de encinas y pinos que rodean Sant Pere de Vilamajor ofrecen un manto verde que cambia de tonalidad según las estaciones, creando paisajes especialmente hermosos en otoño. Los torrentes y riachuelos que atraviesan el término municipal aportan frescor y vida al paisaje.
Qué hacer
Sant Pere de Vilamajor es territorio ideal para los amantes del senderismo. Varios caminos y senderos atraviesan el municipio, conectándolo con poblaciones vecinas y permitiendo descubrir rincones de gran belleza natural. Rutas de dificultad baja y media serpentean entre bosques, campos de cultivo y masías, ofreciendo panorámicas del Vallès Oriental y, en días despejados, vistas hacia el Montseny.
Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias que conectan los municipios de la comarca son un placer para recorrer en bicicleta, con desniveles moderados y poco tráfico. El entorno es perfecto para rutas de BTT que combinan pistas forestales y caminos rurales.
La gastronomía local se puede disfrutar en establecimientos que apuestan por el producto de proximidad. La cocina tradicional catalana, con platos de temporada elaborados con verduras de la huerta y carnes de la zona, es el denominador común. No hay que perderse los embutidos artesanos y los productos de las huertas locales.
Desde Sant Pere de Vilamajor es fácil organizar excursiones a otros puntos de interés de la comarca: el Parque Natural del Montseny, declarado Reserva de la Biosfera, queda relativamente cerca, así como pueblos con encanto como Santa Maria de Palautordera o Arbúcies.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Sant Pere de Vilamajor mantiene vivas las tradiciones populares catalanas. La Fiesta Mayor se celebra a finales de junio, en torno a la festividad de San Pedro, patrón del municipio. Durante estos días, el pueblo se llena de actividades tradicionales, verbenas, conciertos y actos culturales que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
En verano tienen lugar otras celebraciones que animan las noches estivales con propuestas para todos los públicos. El calendario festivo incluye también celebraciones vinculadas al ciclo agrícola y a las tradiciones religiosas, como las celebraciones de Semana Santa o el calendario de Navidad.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, Sant Pere de Vilamajor se encuentra a unos 50 kilómetros por la autopista AP-7, tomando la salida hacia Cardedeu y continuando por carreteras comarcales. El trayecto en coche dura aproximadamente una hora. También es posible llegar en transporte público mediante combinación de tren de cercanías hasta Cardedeu y autobús comarcal.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son estaciones ideales, cuando el clima es suave y los bosques lucen sus mejores colores. El verano, aunque más caluroso, permite disfrutar de las fiestas locales y las noches al fresco.
Consejos prácticos: Para disfrutar plenamente de la visita, conviene llevar calzado cómodo y ropa adecuada para caminar por el campo. Es recomendable consultar previamente los horarios de los establecimientos, especialmente entre semana, ya que al tratarse de un municipio pequeño algunos servicios tienen horarios más limitados.