Artículo completo
sobre Santa Maria de Martorelles
Pequeño pueblo vinícola en la Serralada de Marina
Ocultar artículo Leer artículo completo
Santa Maria de Martorelles, en el Vallès Oriental, queda a poca distancia de Barcelona pero pertenece a otro ritmo. El municipio, con unos 868 habitantes, se sitúa en la ladera que separa el valle del Besòs de las primeras elevaciones de la Serralada Litoral. Esa posición explica bastante de lo que es hoy: un núcleo pequeño rodeado todavía por cultivos, bosque mediterráneo y algunas masías que recuerdan el pasado agrícola de la zona.
La proximidad de la capital y de poblaciones industriales del Vallès no llegó a transformar del todo el paisaje. Aún se reconocen los antiguos bancales y parcelas que durante siglos sostuvieron una economía agrícola modesta. No es un pueblo monumental; su interés está más bien en cómo se ha mantenido esa estructura rural a las puertas de una de las áreas urbanas más densas de Cataluña.
El casco urbano es breve y se organiza alrededor de la iglesia y de unas pocas calles que descienden hacia los campos. En los márgenes aparecen todavía casas de origen rural y algunas masías cercanas al núcleo, con muros de piedra y cubiertas de teja que siguen el modelo tradicional del Vallès.
La iglesia parroquial
La iglesia de Santa Maria ocupa el centro del pueblo y marca el origen del asentamiento. El edificio actual ha pasado por varias reformas, pero su base se relaciona con el románico rural que se extendió por la zona durante la Edad Media. No es un templo grande ni especialmente ornamentado; responde más bien a la lógica de las pequeñas parroquias agrícolas.
El campanario sencillo y la nave única mantienen esa escala doméstica que tienen muchas iglesias del interior del Vallès. Más allá de su arquitectura, su papel histórico fue el de punto de reunión de las masías dispersas del término, que dependían de la parroquia tanto para la vida religiosa como para parte de la organización comunitaria.
Masías y paisaje agrícola
En los alrededores del núcleo todavía se identifican varias masías históricas, algunas documentadas desde la Edad Moderna. No siempre son visibles por dentro, pero desde los caminos se aprecia bien su relación con la tierra: viviendas orientadas al sol, patios de trabajo y campos escalonados mediante márgenes de piedra.
Ese sistema de bancales es uno de los rasgos más claros del paisaje local. Permitía aprovechar pendientes suaves para el cultivo de viña, cereal u hortalizas. En muchas parcelas el uso ha cambiado o se ha reducido, aunque la estructura del terreno sigue siendo legible.
Los pequeños bosques de pino y encina que rodean el término forman parte del mismo mosaico agrícola tradicional: parcelas cultivadas alternando con zonas forestales que servían para leña, pasto o carbón vegetal.
Caminos hacia la Serralada Litoral
Santa Maria de Martorelles queda justo en la transición entre el fondo del Vallès y la Serralada Litoral. Por eso, desde el propio pueblo salen pistas y senderos que suben hacia las colinas cercanas o que conectan con municipios vecinos como Martorelles o Montornès.
Muchos de estos recorridos siguen antiguos caminos agrícolas. Al avanzar aparecen tramos de bosque, antiguos márgenes de cultivo y vistas abiertas hacia el Vallès. Cuando el día está claro, desde algunos puntos elevados se alcanza a distinguir la línea del Montseny al norte.
También hay senderos que bajan hacia los torrentes que drenan la vertiente hacia el Maresme, en dirección al valle de Vallmora. Son paseos cortos y sin gran dificultad, más ligados al paisaje cotidiano que a rutas de montaña.
Vida local y calendario festivo
Con una población pequeña, la actividad social del pueblo suele concentrarse en fechas concretas del calendario. La Fiesta Mayor de verano reúne buena parte de la vida comunitaria: actos populares, comidas colectivas y actividades organizadas por las asociaciones locales.
En invierno se mantienen celebraciones vinculadas a tradiciones rurales de la comarca, como las fiestas relacionadas con Sant Antoni, que históricamente estaban ligadas a los animales de trabajo y al ciclo agrícola.
Más que grandes eventos, lo que se percibe en estas celebraciones es la escala del lugar: vecinos que se conocen y un uso muy directo del espacio público del pueblo.
Cómo llegar
Santa Maria de Martorelles se encuentra a unos 20 kilómetros de Barcelona. En coche se llega normalmente a través de las carreteras que atraviesan Mollet del Vallès y Martorelles, desde donde parten los accesos locales al municipio.
El núcleo es pequeño y se recorre andando en poco tiempo. Si se quiere caminar por los alrededores, conviene salir hacia los caminos agrícolas que rodean el pueblo, donde se entiende mejor el paisaje que ha dado forma a este rincón del Vallès Oriental.