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sobre Santa Maria de Martorelles
Pequeño pueblo vinícola en la Serralada de Marina
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En el corazón del Vallès Oriental, a apenas 20 kilómetros de Barcelona, se esconde un pequeño tesoro que muchos viajeros pasan por alto en su camino hacia destinos más conocidos. Santa Maria de Martorelles es uno de esos municipios donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, donde sus 897 habitantes mantienen vivas las tradiciones de un territorio que ha sabido conservar su esencia rural sin renunciar a la cercanía de la gran ciudad.
Situada a 180 metros de altitud, en una suave loma entre viñedos y campos de cultivo, esta pequeña población ofrece una escapada perfecta para quienes buscan desconectar sin alejarse demasiado de la capital catalana. Su paisaje, típicamente mediterráneo, alterna masías centenarias con pequeños bosques de pinos y encinas que invitan al paseo tranquilo y la contemplación.
Lo que hace especial a Santa Maria de Martorelles es precisamente su autenticidad. Aquí no encontrarás grandes monumentos turísticos ni aglomeraciones, pero sí la calidez de un pueblo que vive al ritmo de sus tradiciones, donde las plazas se llenan en las tardes de verano y donde aún se respira ese aire de comunidad que caracteriza a los pequeños municipios catalanes.
Qué ver en Santa Maria de Martorelles
El elemento patrimonial más destacado del municipio es sin duda la iglesia parroquial de Santa Maria, que da nombre al pueblo. Este templo, con elementos que se remontan al período románico aunque reformado en épocas posteriores, preside el núcleo urbano desde su posición privilegiada. Su sencilla pero elegante arquitectura es un testimonio de la historia religiosa y social del Vallès.
Paseando por las calles del pueblo, merece la pena detenerse ante las antiguas masías que salpican tanto el casco urbano como los alrededores. Estas construcciones tradicionales catalanas, con sus muros de piedra y tejas árabes, son auténticos libros de historia arquitectónica. Algunas datan de los siglos XVII y XVIII, y aunque muchas son propiedades privadas, su contemplación exterior permite apreciar la forma de vida rural de antaño.
El entorno natural de Santa Maria de Martorelles se caracteriza por sus campos de cultivo y pequeñas áreas boscosas. Los alrededores del municipio ofrecen bonitas vistas panorámicas del Vallès Oriental, con la sierra del Montseny al fondo en días despejados. Los caminos rurales que conectan con municipios vecinos como Martorelles o Montornès del Vallès son ideales para caminatas cortas.
Qué hacer
Santa Maria de Martorelles es el punto de partida perfecto para diversas rutas de senderismo y ciclismo que recorren el valle. Los caminos agrícolas permiten adentrarse en el paisaje mediterráneo de la zona, descubriendo pequeñas ermitas y masías históricas. Una de las rutas más agradables conecta el pueblo con el cercano torrente de Vallmora, un paseo sencillo ideal para familias.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. En Santa Maria de Martorelles y su entorno inmediato se mantiene una cocina tradicional catalana, con productos de huerta y elaboraciones caseras. La proximidad de otros municipios del Vallès amplía las opciones para degustar platos típicos como la escudella, los calçots en temporada o las carnes a la brasa.
Los amantes del patrimonio rural pueden organizar una ruta por las masías de los alrededores, aprovechando para visitar también los pueblos vecinos que conforman un conjunto de gran valor etnológico. La zona mantiene ese carácter agrícola que define buena parte del interior catalán.
Fiestas y tradiciones
Como todo municipio catalán que se precie, Santa Maria de Martorelles celebra su Festa Major durante el verano, habitualmente en agosto. Estos días el pueblo se transforma: se organizan actos populares, verbenas, comidas comunitarias y actividades para todas las edades que permiten conocer el espíritu festivo de la comunidad local.
En el calendario festivo también tiene un lugar destacado la celebración de Sant Antoni, a mediados de enero, con la tradicional bendición de animales y hogueras que marcan el final del período navideño según la tradición popular catalana.
Las festividades religiosas vinculadas a Santa Maria, patrona del municipio, se celebran con ceremonias especiales en la iglesia parroquial, manteniendo vivas tradiciones centenarias que han pasado de generación en generación.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Barcelona, la forma más cómoda de llegar a Santa Maria de Martorelles es por la autopista C-17 en dirección a Vic, tomando la salida hacia Mollet del Vallès y continuando por carreteras locales. El trayecto dura aproximadamente 30 minutos. También existe conexión en transporte público mediante autobuses interurbanos que enlazan con Mollet del Vallès, desde donde hay estación de Cercanías Renfe.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son las estaciones más agradables, con temperaturas suaves ideales para pasear y disfrutar del entorno natural. El verano, especialmente durante la Festa Major, permite vivir el pueblo en su momento de mayor animación.
Consejos: Santa Maria de Martorelles es un municipio pequeño, perfecto para una escapada de medio día o para combinarlo con la visita a otros pueblos del Vallès Oriental. Lleva calzado cómodo si planeas hacer alguna ruta por los alrededores y, si visitas en verano, no olvides protección solar y agua.