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sobre Alicante
Capital provincial luminosa y dinámica; destaca por su castillo frente al mar y su animada vida urbana
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La capital de la Costa Blanca se alza majestuosa entre el mar Mediterráneo y el monte Benacantil, ofreciendo una experiencia única donde la historia milenaria se funde con el dinamismo de una ciudad moderna. Con sus 349.282 habitantes, Alicante combina a la perfección el patrimonio de más de dos mil años de historia con las comodidades de un destino turístico de primer nivel, creando un ambiente cosmopolita sin perder su esencia mediterránea.
Sus amplias playas de arena dorada, el puerto deportivo rebosante de actividad y el casco histórico lleno de rincones con encanto configuran una ciudad que invita tanto al descanso como al descubrimiento. Desde las alturas del castillo de Santa Bárbara hasta la animada explanada de España, Alicante despliega sus encantos con la generosidad de quien sabe que tiene mucho que ofrecer.
Qué ver en Alicante
El castillo de Santa Bárbara, emblema indiscutible de la ciudad, corona el monte Benacantil a 166 metros de altura. Esta fortaleza medieval, una de las más grandes de España, ofrece vistas panorámicas espectaculares sobre la ciudad y el mar. Sus diferentes recintos narran siglos de historia, desde las primeras fortificaciones árabes hasta las reformas renacentistas.
El casco histórico invita a perderse por sus callejuelas empedradas, donde destaca la concatedral de San Nicolás de Bari, joya del barroco levantino construida sobre una antigua mezquita. La basílica de Santa María, de estilo gótico valenciano, y el ayuntamiento, magnífico ejemplo del barroco civil español, completan el triángulo monumental del centro histórico.
El MARQ (Museo Arqueológico Provincial) ha revolucionado la museografía con sus innovadoras técnicas expositivas que transportan al visitante a través de la historia alicantina. Cerca, el museo de Arte Contemporáneo alberga una importante colección de arte del siglo XX.
No hay que perderse un paseo por la explanada de España, el salón de la ciudad pavimentado con mosaicos ondulados en mármol tricolor que imitan el movimiento de las olas. Sus palmeras centenarias crean un paseo único que conecta el centro con el puerto.
Qué hacer
Las playas urbanas como la del Postiguet, situada junto al casco histórico, o San Juan, con sus cuatro kilómetros de arena fina, ofrecen todas las comodidades sin renunciar a la calidad de sus aguas. La playa de San Juan cuenta además con un paseo marítimo ideal para caminar o hacer deporte.
El puerto deportivo bulle de actividad con sus restaurantes, bares y la posibilidad de realizar excursiones marítimas a la isla de Tabarca, pequeño paraíso natural a una hora de navegación. Esta isla, declarada Conjunto Histórico-Artístico y Reserva Marina, conserva sus murallas del siglo XVIII y ofrece aguas cristalinas perfectas para el buceo.
Para los amantes del senderismo, los senderos del monte Benacantil proporcionan rutas de diferentes dificultades con vistas privilegiadas. La subida al castillo a pie por la ladera norte es especialmente recomendable al atardecer.
La gastronomía alicantina merece capítulo aparte, con el arroz como protagonista en sus múltiples variedades: paella valenciana, arroz a banda, arroz con costra o arroz negro. Los mercados centrales y el barrio de Santa Cruz concentran una excelente oferta gastronómica tradicional.
Fiestas y tradiciones
Las Hogueras de San Juan, declaradas de Interés Turístico Internacional, transforman la ciudad durante una semana en junio. Estos monumentos artísticos efímeros arden la noche del 24 de junio en una celebración que combina arte, sátira y tradición mediterránea.
La Semana Santa alicantina destaca por su sobriedad y belleza, con procesiones que recorren el casco histórico en un ambiente de recogimiento especial. Durante el verano, los conciertos en el castillo ofrecen una experiencia cultural única con el mar y la ciudad como telón de fondo.
En agosto, las fiestas de Moros y Cristianos en honor a San Roque llenan las calles de color y música, mientras que en diciembre, la ciudad se viste de gala para celebrar la Navidad mediterránea con un clima que permite disfrutar de las actividades al aire libre.
Información práctica
Alicante cuenta con excelentes conexiones por carretera, ferrocarril y aire. El aeropuerto de Alicante-Elche, situado a 15 kilómetros del centro, conecta con las principales ciudades europeas. La estación de tren de alta velocidad permite llegar desde Madrid en menos de tres horas.
La ciudad disfruta de un clima mediterráneo con más de 300 días de sol al año, aunque los meses más agradables para visitarla son abril-junio y septiembre-noviembre, cuando las temperaturas son suaves y hay menos masificación turística.
El tranvía metropolitano facilita los desplazamientos por la ciudad y conecta con las playas de San Juan. Para moverse por el centro histórico, nada mejor que hacerlo a pie, descubriendo rincones y perspectivas que solo se aprecian caminando por sus calles con historia.