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sobre Benafigos
Pueblo de alta montaña con vistas espectaculares sobre el río Monleón; su aislamiento ha permitido conservar una arquitectura rural auténtica y un ambiente de paz absoluta
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En lo alto de la comarca del Alt Maestrat, a 945 metros de altitud, se encuentra Benafigos, una pequeña aldea que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 135 habitantes, este diminuto núcleo urbano representa la esencia más pura del turismo rural valenciano, donde cada rincón cuenta una historia y el silencio de la montaña invita a la contemplación.
Enclavado entre las estribaciones de la Sierra de Vallivana, Benafigos es un refugio perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano. Sus casas de piedra y tejados rojizos se integran armoniosamente con el paisaje montañoso, creando una postal que evoca la España rural más auténtica. La aldea conserva esa atmósfera íntima donde los vecinos se saludan por su nombre y el tiempo parece transcurrir a otro ritmo.
Qué ver en Benafigos
El patrimonio arquitectónico de Benafigos, aunque modesto, refleja siglos de historia rural. La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro Mártir, constituye el principal referente religioso de la localidad. Este templo, de construcción sencilla pero cuidada, alberga elementos de interés artístico que merecen una visita pausada.
El casco urbano, perfectamente conservado, invita a pasear sin prisas por sus calles estrechas y empedradas. Las casas tradicionales, muchas de ellas rehabilitadas con respeto al estilo arquitectónico original, muestran la típica construcción de montaña con muros de mampostería y elementos decorativos en piedra tallada.
Desde cualquier punto de la aldea se disfrutan vistas panorámicas espectaculares hacia las montañas circundantes. Los miradores naturales que rodean Benafigos ofrecen perspectivas únicas del Alt Maestrat, especialmente al amanecer y al atardecer, cuando la luz dorada baña las cumbres.
La fuente del pueblo, elemento central en la vida rural tradicional, mantiene su función original y se ha convertido en punto de encuentro y descanso para visitantes y lugareños. Los alrededores de la fuente constituyen un espacio ideal para el descanso y la contemplación.
Qué hacer
Benafigos es un paraíso para los amantes del senderismo y la naturaleza. La red de senderos que parte desde la aldea permite explorar paisajes de montaña mediterránea de gran valor ecológico. Las rutas de dificultad variable se adaptan tanto a caminantes experimentados como a familias que buscan paseos tranquilos.
La ruta hacia las alturas de la Sierra de Vallivana ofrece una experiencia única para descubrir la flora y fauna típicas del interior castellonense. Durante el recorrido es posible avistar especies como el águila real, el jabalí o el corzo, además de disfrutar de una vegetación donde se alternan pinares, carrascales y matorrales aromáticos.
Para los aficionados a la fotografía de naturaleza, los alrededores de Benafigos proporcionan escenarios excepcionales. Los cambios de luz a lo largo del día crean atmósferas diferentes que realzan la belleza del paisaje montañoso.
La gastronomía local, basada en productos de la tierra, ofrece sabores auténticos de la cocina rural valenciana. Los platos tradicionales elaborados con ingredientes de la zona permiten conocer las costumbres culinarias transmitidas de generación en generación. La caza menor, las setas de temporada y los productos de la huerta de montaña forman la base de una cocina sencilla pero sabrosa.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benafigos mantiene vivas las tradiciones rurales del Alt Maestrat. Las fiestas patronales en honor a San Pedro Mártir se celebran a finales de abril, cuando la aldea se viste de gala para honrar a su santo patrón. Durante estos días, la pequeña comunidad organiza actos religiosos y celebraciones populares que refuerzan los lazos vecinales.
En agosto, coincidiendo con las vacaciones estivales, tienen lugar celebraciones que reúnen tanto a vecinos como a visitantes y emigrantes que regresan temporalmente. Estas fechas son ideales para conocer las costumbres locales y participar en la vida comunitaria de la aldea.
Las tradiciones gastronómicas se mantienen especialmente vivas durante las fiestas, cuando se elaboran platos típicos siguiendo recetas ancestrales. Estas celebraciones ofrecen una oportunidad única para degustar la cocina tradicional en su contexto original.
Información práctica
Para llegar a Benafigos desde Castellón de la Plana, se debe tomar la CV-15 en dirección a Ares del Maestrat y posteriormente seguir las indicaciones locales. El trayecto de aproximadamente 60 kilómetros atraviesa paisajes montañosos de gran belleza escénica. Es recomendable consultar el estado de las carreteras durante los meses de invierno, ya que la altitud puede ocasionar condiciones meteorológicas adversas.
una de las mejores época para visitar Benafigos es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los colores del paisaje ofrecen mayor atractivo. En verano, la altitud proporciona un clima más fresco que en la costa, convirtiéndolo en un refugio ideal para escapar del calor.
Dado el tamaño de la localidad, se recomienda planificar la visita con antelación, especialmente en lo referente al alojamiento y la restauración. La hospitalidad rural característica de estas pequeñas comunidades garantiza una acogida cálida a quienes deciden descubrir este rincón auténtico del Alt Maestrat.