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sobre Benassal
Villa famosa por su balneario de aguas minero-medicinales y su barrio antiguo de La Mola; combina turismo de salud con historia y naturaleza en el Maestrazgo
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Enclavado en las montañas del Alt Maestrat castellonense, Benassal emerge como uno de esos pueblos valencianos que conservan intacto el sabor de la España más auténtica. A 830 metros de altitud, este municipio de poco más de mil habitantes se alza entre paisajes de media montaña, donde los cultivos de almendros y olivos dibujan terrazas centenarias en las laderas que rodean el casco urbano.
El pueblo respira tranquilidad en cada una de sus calles empedradas, donde el tiempo parece haberse detenido para permitir que los visitantes descubran la esencia del turismo rural mediterráneo. Sus aguas termales, conocidas desde la época romana, y su privilegiada ubicación en el corazón del maestrazgo lo convierten en un destino perfecto para quienes buscan desconectar sin renunciar a la comodidad y la belleza del interior valenciano.
Qué ver en Benassal
El patrimonio arquitectónico de Benassal refleja siglos de historia marcados por la presencia de diferentes culturas. La Iglesia Parroquial de la Asunción, de origen medieval pero reconstruida en el siglo XVIII, preside el centro histórico con su sobria fachada de piedra local. Su interior alberga interesantes retablos barrocos que merecen una visita pausada.
El casco histórico conserva el trazado típico de los pueblos de montaña, con calles estrechas que se adaptan a la orografía del terreno. Paseando por sus rincones se descubren casas señoriales de los siglos XVII y XVIII, con portadas de piedra tallada y balcones de hierro forjado que hablan del pasado próspero de la localidad.
Pero sin duda, uno de los mayores atractivos de Benassal son sus fuentes termales. El manantial de Font d'en Segures ha sido utilizado desde tiempo inmemorial por sus propiedades medicinales, especialmente beneficiosas para afecciones dermatológicas y reumáticas. Las instalaciones del balneario moderno aprovechan estas aguas que brotan de la tierra a una temperatura constante de 25 grados.
El entorno natural que rodea Benassal es igualmente espectacular. Los paisajes del Alto Maestrazgo ofrecen una perfecta combinación de bosques mediterráneos, campos de cultivo tradicionales y formaciones rocosas que invitan a la exploración. Las vistas desde el pueblo abarcan un horizonte de montañas que cambia de color según la estación del año.
Qué hacer
Benassal es un destino ideal para los amantes del senderismo y las rutas a pie. Varios senderos señalizados parten del pueblo y se adentran en los montes circundantes, ofreciendo diferentes niveles de dificultad. La Ruta de las Fuentes es especialmente popular, ya que permite descubrir varios manantiales naturales mientras se disfruta de un agradable paseo entre pinares y cultivos en terrazas.
Para los aficionados al turismo termal, las aguas de Benassal ofrecen una experiencia relajante en un entorno incomparable. Además de los tratamientos específicos del balneario, muchos visitantes disfrutan simplemente del baño en estas aguas naturales, especialmente recomendable durante los meses más frescos del año.
La gastronomía local constituye otro de los grandes atractivos del pueblo. Los productos de la huerta y la montaña se combinan en platos tradicionales que reflejan la cocina rural valenciana en su versión más auténtica. Los embutidos artesanos, el aceite de oliva virgen extra y las conservas caseras son algunos de los tesoros gastronómicos que se pueden degustar y adquirir en Benassal.
Los aficionados a la fotografía y la pintura encuentran en Benassal un escenario perfecto para capturar la belleza del paisaje mediterráneo de interior. Los juegos de luz en las fachadas de piedra, los campos de almendros en flor durante febrero y marzo, y las panorámicas desde los miradores naturales ofrecen infinitas posibilidades creativas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benassal mantiene vivas las tradiciones del Alto Maestrazgo. Las fiestas patronales en honor a San Roque se celebran en agosto con una programación que combina actos religiosos y actividades populares, incluyendo procesiones, verbenas y actividades gastronómicas donde los vecinos comparten los sabores tradicionales de la comarca.
Durante la Semana Santa, el pueblo vive con especial recogimiento las celebraciones religiosas, que incluyen procesiones por las calles empedradas del casco histórico. La sobriedad de estos actos contrasta con la belleza del entorno, creando una atmósfera de especial emotividad.
En septiembre tienen lugar las festividades relacionadas con la cosecha, momento en que se organizan actividades que permiten a los visitantes conocer de primera mano los procesos tradicionales de elaboración del aceite y otros productos agrícolas locales.
Información práctica
Benassal se encuentra a aproximadamente 70 kilómetros de Castellón de la Plana, accesible por la CV-15 que conecta la capital con el interior de la provincia. El trayecto en coche dura alrededor de una hora y media, atravesando paisajes de gran belleza escénica que ya anticipan el encanto del destino.
La mejor época para visitar Benassal es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus colores más intensos. Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre ofrecen condiciones ideales tanto para las actividades al aire libre como para disfrutar de las aguas termales.
Es recomendable consultar previamente los horarios del balneario y reservar con antelación, especialmente durante los fines de semana y períodos festivos. El pueblo cuenta con opciones de alojamiento rural que permiten prolongar la estancia y disfrutar plenamente de la tranquilidad del entorno montañoso.