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sobre Biar
Villa histórica coronada por un imponente castillo almohade; rodeada de bosques de pino
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Encaramado a 700 metros de altitud en las estribaciones de la Sierra de Onil, Biar se alza como uno de esos pueblos valencianos que conservan intacto su carácter medieval. Este municipio de 3.607 habitantes, situado en la comarca del Alt Vinalopó, ofrece al viajero una experiencia auténtica donde el tiempo parece haberse detenido entre sus calles empedradas y su imponente fortaleza.
La silueta de Biar está dominada por su castillo almohade del siglo XII, que vigila desde lo alto un paisaje de viñedos, almendros y olivares que se extiende hasta donde alcanza la vista. Aquí, en este rincón alicantino alejado del bullicio costero, el turismo rural encuentra uno de sus destinos más genuinos, donde la hospitalidad manchega se mezcla con la esencia mediterránea para crear una propuesta única.
Caminar por Biar es adentrarse en páginas de historia viva, donde cada piedra cuenta episodios de reconquista, de fronteras y de tradiciones que se mantienen vivas en el día a día de sus habitantes.
Qué ver en Biar
El Castillo de Biar constituye sin duda la joya patrimonial del municipio. Esta fortaleza almohade, declarada Bien de Interés Cultural, se conserva en un estado excepcional y ofrece unas vistas panorámicas espectaculares del Alt Vinalopó. Su torre del homenaje, sus murallas y su complejo sistema defensivo transportan al visitante a la época de las luchas fronterizas entre cristianos y musulmanes.
En el casco urbano, la Iglesia Parroquial de la Asunción destaca por su arquitectura renacentista del siglo XVI, con elementos barrocos posteriores que la convierten en un interesante ejemplo de la evolución arquitectónica religiosa valenciana. Sus retablos y la capilla de la Comunión merecen una visita pausada.
Las casas señoriales del centro histórico, con sus fachadas de piedra y sus escudos heráldicos, configuran un conjunto urbano de gran valor arquitectónico. Destacan especialmente los edificios de la Plaza de la Constitución, corazón neurálgico del pueblo donde se respira la esencia más auténtica de Biar.
Para los amantes de la naturaleza, los parajes naturales que rodean el municipio ofrecen múltiples posibilidades. La Sierra de Onil y los barrancos cercanos albergan una vegetación mediterránea típica donde el pino, la carrasca y el romero crean un paisaje de gran belleza, especialmente durante la floración primaveral de los almendros.
Qué hacer
El senderismo constituye una de las actividades principales en Biar. Varias rutas señalizadas permiten descubrir los encantos naturales del municipio, desde caminatas suaves por los campos de cultivo hasta ascensiones más exigentes por las laderas de la sierra. La ruta que asciende al castillo es especialmente recomendable, combinando ejercicio físico con descubrimiento patrimonial.
Los aficionados a la fotografía encontrarán en Biar múltiples oportunidades para capturar imágenes memorables. Los amaneceres desde el castillo, las calles empedradas del casco histórico y los paisajes agrícolas circundantes ofrecen encuadres únicos en cada estación del año.
La gastronomía local merece una atención especial. Los productos de la huerta valenciana se combinan aquí con las tradiciones culinarias del interior, dando lugar a platos tradicionales como el gazpacho manchego, los embutidos caseros y los dulces artesanos. Las bodegas locales producen vinos que reflejan la personalidad del territorio, perfectos para maridar con la cocina tradicional.
Durante los fines de semana, es habitual encontrar mercados de productos locales donde adquirir aceite de oliva virgen extra, miel artesana, almendras y otros productos del territorio que constituyen auténticos souvenirs gastronómicos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Biar está marcado por celebraciones que reflejan su profundo carácter tradicional. Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Gracia se celebran a mediados de septiembre, con procesiones, actos religiosos y actividades lúdicas que congregan a todo el municipio.
Durante la Semana Santa, las procesiones por las empinadas calles del casco histórico adquieren una solemnidad especial, donde el silencio se ve interrumpido únicamente por el sonido de los tambores y las saetas.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, con verbenas populares, actividades culturales y espectáculos que animan las noches estivales. Los Moros y Cristianos, celebrados en fechas variables, rememoran la historia medieval del municipio con desfiles, representaciones y actos que involucran a toda la población.
La Festa de la Verema, coincidiendo con la época de vendimia en octubre, celebra la tradición vitivinícola local con catas, actividades enológicas y festivales gastronómicos.
Información práctica
Para llegar a Biar desde Alicante, la opción más cómoda es tomar la A-31 en dirección Madrid y desviarse por la salida hacia Villena, continuando después por la CV-81. El trayecto completo dura aproximadamente una hora y media.
La mejor época para visitar Biar es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje luce especialmente atractivo. Los meses de abril y mayo, con la floración de los almendros, ofrecen estampas de gran belleza.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y las rutas de senderismo. Para la visita al castillo, conviene consultar previamente los horarios de apertura, que varían según la temporada.