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sobre Sax
Pueblo dominado por un espectacular castillo roquero; famoso por sus persianas y fiestas
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En el corazón del Alt Vinalopó, a 472 metros de altitud, se alza Sax como un testimonio vivo de la historia valenciana. Esta villa de algo más de 10.000 habitantes conserva intacto el encanto de los pueblos mediterráneos de interior, donde el tiempo parece haber encontrado su ritmo perfecto entre viñedos, almendros y olivares que dibujan un paisaje de tonos dorados y verdes.
Dominada por su imponente castillo medieval, Sax invita a perderse por sus calles empedradas que susurran historias de al-Ándalus, de reconquistas cristianas y de tradiciones que han sabido adaptarse a los tiempos modernos sin perder su esencia. Aquí, entre las montañas del interior alicantino, se respira una autenticidad que cada vez es más difícil de encontrar, convirtiendo cada rincón en una pequeña revelación para el viajero curioso.
Qué ver en Sax
El Castillo de Sax se erige como el gran protagonista del horizonte local. Esta fortaleza de origen islámico, reconstruida tras el terremoto de 1748, ofrece desde sus murallas unas vistas panorámicas espectaculares del valle del Vinalopó. Sus torres y almenas, restauradas con mimo, permiten imaginar cómo era la vida en esta frontera medieval entre los reinos de Valencia y Murcia.
En el casco histórico, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción destaca por su arquitectura neoclásica y su campanario que marca el ritmo de la vida local. Sus retablos barrocos y la talla de la Virgen de los Remedios merecen una visita pausada para apreciar los detalles de su artesanía.
El Museo del Calzado rinde homenaje a una de las industrias tradicionales más importantes de la comarca. A través de sus colecciones, se puede seguir la evolución de este oficio desde sus orígenes artesanales hasta la moderna industria del calzado que aún hoy es motor económico de la zona.
No hay que perderse el Parque El Jardín, un remanso de paz en pleno centro urbano donde los naranjos y palmeras crean espacios de sombra perfectos para el descanso. Su kiosco modernista y sus senderos arbolados invitan al paseo contemplativo.
Para los amantes de la naturaleza, los parajes naturales que rodean Sax ofrecen paisajes de gran belleza. Los cultivos de viña y almendro se extienden hasta donde alcanza la vista, creando un mosaico de colores que cambia con las estaciones.
Qué hacer
Las rutas de senderismo por los alrededores de Sax permiten descubrir rincones de gran valor paisajístico. El ascenso al castillo puede combinarse con caminatas por los senderos que serpentean entre bancales y masías tradicionales, donde aún es posible encontrar antiguas construcciones de piedra seca.
La gastronomía local merece una atención especial. Los arroces de verduras, el gazpacho manchego y los embutidos caseros forman parte de una tradición culinaria que bebe de las influencias manchegas y valencianas. Las bodegas familiares ofrecen catas de vinos de la zona, especialmente del monastrell, variedad perfectamente adaptada al clima mediterráneo continental.
Los talleres de artesanía permiten conocer de cerca oficios tradicionales como la alfarería o la marroquinería. Algunas empresas familiares del calzado abren sus puertas para mostrar cómo se mantienen vivas las técnicas tradicionales de elaboración.
El mercado semanal de los sábados es toda una experiencia sensorial donde productos locales, flores y objetos artesanales crean un ambiente auténtico que refleja el carácter acogedor de sus habitantes.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de los Remedios se celebran en septiembre y combinan tradición religiosa con diversión popular. Las procesiones, verbenas y actividades culturales llenan las calles de música y color durante varios días.
En enero, la festividad de San Antón mantiene viva la tradición de las hogueras y la bendición de animales, una celebración que conecta con las raíces agrícolas del municipio.
Las Fiestas de Moros y Cristianos de agosto recrean los episodios históricos de la reconquista con desfiles, música de dulzaina y tambor, y representaciones teatrales que involucran a gran parte de la población local.
Durante la Semana Santa, las procesiones recorren las calles del casco histórico creando un ambiente recogido y solemne que contrasta con la alegría de las celebraciones estivales.
Información práctica
Para llegar a Sax desde Alicante, la opción más cómoda es tomar la A-31 en dirección Madrid y desviarse por la CV-83, un trayecto de aproximadamente 45 minutos que atraviesa paisajes típicamente mediterráneos.
una de las mejores época para visitar Sax es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los colores del campo están en su máximo esplendor. Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre ofrecen condiciones ideales para el senderismo y las visitas al aire libre.
Se recomienda llevar calzado cómodo para recorrer el casco histórico y subir al castillo, así como protección solar durante los meses de verano, cuando el sol mediterráneo puede ser intenso en estas latitudes de interior.