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sobre Cirat
Capital del Alto Mijares situada junto al río; pueblo tranquilo con restos de castillo y zonas de baño naturales muy apreciadas
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Enclavado en las estribaciones de la Sierra de Espadán, Cirat es una pequeña joya de la comarca del Alto Mijares que conserva intacto el encanto de la España rural más auténtica. Con apenas 223 habitantes y situado a 339 metros de altitud, este municipio castellonense ofrece al viajero la oportunidad de sumergirse en un entorno donde el tiempo parece haberse detenido, entre paisajes de montaña mediterránea y tradiciones milenarias.
La localidad se encuentra estratégicamente ubicada entre valles y colinas cubiertas de pinos, alcornoques y encinas, formando parte de un territorio que ha sabido mantener su esencia rural frente al paso de los siglos. Sus calles empedradas y sus casas de piedra tradicional dibujan un conjunto urbano armonioso que invita al sosiego y la contemplación.
Qué ver en Cirat
El patrimonio arquitectónico de Cirat refleja siglos de historia mediterránea. La Iglesia Parroquial de San Roque, construida en el siglo XVIII, constituye el principal monumento religioso del municipio. Su sobria fachada de piedra local y su campanario se alzan como referentes visuales en el paisaje urbano, mientras que en su interior alberga elementos de interés artístico propios del barroco valenciano.
El casco histórico conserva la estructura típica de los pueblos de montaña levantinos, con calles estrechas adaptadas a la topografía del terreno y viviendas tradicionales de mampostería. Destaca especialmente la arquitectura popular, con ejemplos bien conservados de casas rurales que muestran las técnicas constructivas tradicionales de la zona.
Los alrededores de Cirat ofrecen paisajes de gran valor natural. La Sierra de Espadán, declarada Parque Natural, se extiende por el territorio municipal aportando una rica diversidad de ecosistemas mediterráneos. Los bosques de alcornoques, algunos centenarios, constituyen uno de los valores naturales más destacados de la zona, junto con los pinares y la vegetación de ribera que acompaña a los barrancos.
Qué hacer
Las actividades en Cirat giran en torno al disfrute del entorno natural y el descubrimiento del patrimonio etnológico. La red de senderos señalizados permite recorrer los principales hitos naturales del municipio, incluyendo rutas que conectan con otros pueblos de la comarca y que ofrecen panorámicas espectaculares del valle del Mijares.
Una de las experiencias más recomendables es la ruta de los alcornocales, un itinerario circular que permite adentrarse en estos bosques únicos y conocer el aprovechamiento tradicional del corcho. Durante el recorrido es posible observar las marcas dejadas por generaciones de corcheros en los troncos de los árboles.
Para los aficionados a la fotografía de naturaleza, Cirat ofrece múltiples oportunidades, especialmente durante el otoño, cuando los colores del bosque mediterráneo se intensifican. La avifauna local incluye especies características del monte mediterráneo que pueden observarse con relativa facilidad.
La gastronomía local constituye otro de los atractivos del municipio. Los productos de la huerta tradicional, el aceite de oliva virgen de producción local y las especialidades de caza menor forman parte de una cocina rural auténtica que mantiene los sabores tradicionales de la comarca.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cirat mantiene vivas las tradiciones rurales valencianas. Las fiestas patronales en honor a San Roque se celebran en agosto, coincidiendo con la época de mayor actividad social del pueblo, cuando muchos emigrantes regresan para las vacaciones estivales.
Durante estas celebraciones se organizan actividades tradicionales que incluyen procesiones religiosas, actos culturales y eventos gastronómicos donde se pueden degustar las especialidades culinarias locales. La romería hasta la ermita constituye uno de los momentos más emotivos de las fiestas.
En enero, la festividad de San Antonio Abad mantiene la tradición de la bendición de animales, una celebración que conecta directamente con el pasado agropecuario del municipio y que incluye la elaboración de dulces tradicionales.
Información práctica
Cirat se encuentra a 65 kilómetros de Castellón de la Plana por la CV-20 hasta Onda y posteriormente por carreteras comarcales que atraviesan paisajes de gran belleza. El acceso se realiza principalmente por la CV-230, una carretera serpenteante que ofrece vistas panorámicas del valle.
La mejor época para visitar Cirat comprende los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los colores del paisaje alcanzan su máximo esplendor. Durante el verano, las tardes pueden resultar calurosas, aunque las noches son frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado adecuado para caminar por terrenos naturales y ropa apropiada para actividades al aire libre. El municipio cuenta con servicios básicos, aunque para una oferta más amplia de alojamiento y restauración es aconsejable considerar otros pueblos cercanos de la comarca del Alto Mijares.
La visita a Cirat puede combinarse perfectamente con otros destinos del Alto Mijares, creando una ruta de turismo rural que permite conocer en profundidad esta comarca de gran riqueza natural y cultural.