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sobre Montán
Pueblo de montaña con un manantial de agua conocido; calles empinadas y entorno forestal ideal para el turismo rural
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En las estribaciones de la sierra del Toro, a 580 metros de altitud, se encuentra Montán, una pequeña aldea castellonense que forma parte de la comarca del Alto Mijares. Con apenas 399 habitantes, este rincón de la Comunidad Valenciana conserva intacto el sabor de la España rural más auténtica, donde el tiempo parece haberse detenido entre callejuelas empedradas y casas de piedra que dialogan con el paisaje montañoso circundante.
El encanto de Montán reside precisamente en su autenticidad. Aquí no encontrarás monumentos grandilocuentes ni atracciones turísticas masificadas, sino la belleza serena de un pueblo que ha sabido mantener su esencia tradicional. Sus calles estrechas, sus fuentes centenarias y sus miradores naturales hacia los valles del Alto Mijares componen un conjunto armonioso que invita a la contemplación y al descanso.
Qué ver en Montán
El patrimonio de Montán se encuentra íntimamente ligado a su arquitectura popular y religiosa. La iglesia parroquial, dedicada a San Roque, constituye el principal hito monumental del pueblo. Este templo, de origen medieval aunque reformado en épocas posteriores, presenta elementos característicos de la arquitectura religiosa rural valenciana y alberga algunas piezas de valor artístico.
Recorrer las calles de Montán es descubrir un museo al aire libre de la arquitectura tradicional castellonense. Las viviendas, construidas con piedra de la zona y adaptadas a la orografía del terreno, muestran elementos típicos como portadas doveladas, balcones de hierro forjado y aleros de madera que protegen las fachadas. Especialmente interesantes resultan las construcciones auxiliares como hornos, corrales y antiguas eras, testimonios de un pasado agrícola que aún late en el corazón del pueblo.
El entorno natural de Montán ofrece paisajes de gran belleza. Los pinares y la vegetación mediterránea de montaña enmarcan el núcleo urbano, mientras que desde diferentes puntos del pueblo se obtienen vistas panorámicas del valle del río Mijares y de las montañas circundantes. Los aficionados a la geología encontrarán en los alrededores formaciones rocosas de interés, fruto de los procesos erosivos que han modelado esta comarca a lo largo de milenios.
Qué hacer
Montán es un destino ideal para los amantes del senderismo y la naturaleza. Desde el pueblo parten varios senderos que permiten explorar la sierra del Toro y descubrir rincones de gran belleza paisajística. Las rutas varían en dificultad, desde paseos suaves aptos para toda la familia hasta excursiones más exigentes para montañeros experimentados.
Una de las actividades más gratificantes es seguir las antiguas sendas que conectaban Montán con los pueblos vecinos. Estos caminos, utilizados durante siglos por pastores y agricultores, atraviesan bosques de pinos, barrancos y pequeños valles donde aún es posible encontrar vestigios de bancales y construcciones rurales abandonadas.
La gastronomía local refleja la tradición culinaria del interior castellonense. Los productos de la huerta, la carne de caza, las setas de temporada y los derivados del cerdo componen una cocina sencilla pero sabrosa. Es habitual que durante los fines de semana se organicen comidas populares donde los visitantes pueden degustar especialidades locales como la olla, los gazpachos manchegos o las migas.
Para los interesados en la fotografía, Montán ofrece infinitas posibilidades. Los amaneceres y atardeceres desde los miradores naturales del pueblo proporcionan imágenes espectaculares, especialmente durante el otoño, cuando los colores del bosque se intensifican y crean un marco incomparable.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Montán gira en torno a las celebraciones tradicionales que han marcado el ritmo de vida del pueblo durante generaciones. Las fiestas patronales en honor a San Roque se celebran a mediados de agosto, coincidiendo con la época estival en que muchos emigrantes regresan al pueblo.
Durante estas fiestas se desarrollan actividades tradicionales como verbenas populares, procesiones y comidas comunitarias que refuerzan los lazos de vecindad. La Semana Santa también tiene su espacio en el calendario local, con celebraciones sobrias pero emotivas que reflejan el carácter religioso de la comunidad.
En otoño, hacia finales de octubre, se celebra la tradicional matanza del cerdo, una actividad que, aunque ha perdido su carácter de necesidad, se mantiene como expresión cultural y gastronómica de gran valor etnográfico.
Información práctica
Montán se encuentra a unos 80 kilómetros de Castellón de la Plana, la capital provincial. Para llegar desde Castellón, se debe tomar la CV-20 en dirección a Segorbe hasta la localidad de Algimia de Almonacid, desde donde una carretera comarcal conduce directamente al pueblo. El trayecto dura aproximadamente una hora y media y discurre por paisajes de gran belleza.
una de las mejores época para visitar Montán es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra sus mejores colores. El verano puede resultar caluroso para realizar actividades al aire libre durante las horas centrales del día, aunque las noches son frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y los senderos naturales. Durante los meses de invierno, especialmente entre diciembre y febrero, conviene consultar el estado de las carreteras de acceso, ya que ocasionalmente pueden verse afectadas por condiciones meteorológicas adversas.