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sobre Benafer
Pequeño municipio agrícola situado cerca de Caudiel; destaca por sus fuentes naturales y la tranquilidad de sus calles ideales para el turismo de descanso
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Enclavada en el corazón de la comarca del Alto Palancia, Benafer es una pequeña joya que emerge entre los suaves relieves de la provincia de Castellón. Con apenas 164 habitantes y situada a 587 metros de altitud, esta diminuta localidad conserva intacto el encanto de la España rural más auténtica, donde el tiempo parece haberse detenido entre calles empedradas y casas de piedra que susurran historias centenarias.
Benafer invita a desconectar del ritmo acelerado de la vida moderna y sumergirse en la tranquilidad de un entorno privilegiado. Sus paisajes ondulados, salpicados de almendros, olivos y algarrobos, ofrecen una paleta de colores que cambia con las estaciones, desde el blanco inmaculado de la floración primaveral hasta los ocres dorados del otoño. Es un destino perfecto para quienes buscan turismo de proximidad, naturaleza en estado puro y la calidez de una comunidad que mantiene vivas sus tradiciones ancestrales.
Qué ver en Benafer
El patrimonio arquitectónico de Benafer, aunque modesto en dimensiones, resulta fascinante por su autenticidad. La Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel preside el centro del pueblo con su sobria elegancia, un templo que ha sido testigo silencioso de generaciones de benaferos. Su arquitectura popular valenciana se integra armoniosamente con el entramado urbano de casas tradicionales, muchas de ellas construidas con la piedra local que caracteriza toda la zona.
El casco histórico invita a perderse por sus estrechas callejuelas, donde cada rincón cuenta una historia. Las fachadas encaladas contrastan bellamente con los marcos de puertas y ventanas de madera noble, mientras que las típicas tejas árabes dibujan un skyline irregular que se recorta contra el cielo mediterráneo.
Los alrededores de Benafer ofrecen un paisaje de transición entre la montaña y los valles del interior castellonense. Los campos de almendros constituyen uno de los espectáculos naturales más hermosos, especialmente a finales del invierno cuando la floración transforma el territorio en un mar blanco y rosado. Los antiguos bancales y terrazas de cultivo hablan de siglos de trabajo agrícola, configurando un paisaje cultural único que merece ser contemplado con calma.
Qué hacer
Benafer es el punto de partida ideal para múltiples rutas de senderismo que serpentean por los montes circundantes. Los caminos tradicionales conectan la localidad con pedanías vecinas, ofreciendo itinerarios de diferente dificultad aptos para toda la familia. Durante estos paseos es posible descubrir fuentes naturales, antiguas masías abandonadas y miradores naturales desde donde contemplar la comarca del Alto Palancia en toda su extensión.
La gastronomía local constituye otro de los grandes atractivos de la visita. Los productos de la tierra, como las almendras, las aceitunas y los algarrobos, forman parte de una tradición culinaria que se mantiene viva en los hogares del pueblo. Las recetas tradicionales valencianas cobran aquí un sabor especial, elaboradas con ingredientes de proximidad y siguiendo métodos artesanales transmitidos de generación en generación.
Los aficionados a la fotografía rural encontrarán en Benafer infinitos motivos: desde los detalles arquitectónicos de las casas tradicionales hasta los amplios panoramas que se divisan desde las elevaciones cercanas. La luz dorada del atardecer, que baña las fachadas de piedra, crea una atmósfera única especialmente durante las estaciones intermedias.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benafer gira en torno a las celebraciones tradicionales que han marcado el ritmo de la vida rural durante siglos. Las fiestas patronales en honor a San Miguel Arcángel se celebran tradicionalmente en septiembre, coincidiendo con la festividad del santo patrón. Estas jornadas concentran toda la vitalidad de la pequeña comunidad en eventos que combinan devoción religiosa y celebración popular.
Durante el verano, las fiestas de agosto reúnen a habitantes y visitantes en torno a actividades tradicionales que incluyen música, bailes regionales y degustaciones gastronómicas. Estas celebraciones representan un momento único para conocer de primera mano las costumbres locales y disfrutar de la hospitalidad característica de los pueblos del interior valenciano.
Información práctica
Para llegar a Benafer desde Castellón de la Plana, hay que tomar la CV-25 en dirección a Segorbe durante aproximadamente 45 kilómetros, desviándose después por carreteras locales que atraviesan un paisaje de gran belleza natural. El trayecto, de algo más de una hora, forma parte del atractivo de la visita al permitir descubrir gradualmente la transición desde la costa hacia el interior montañoso.
La mejor época para visitar Benafer abarca desde la primavera hasta el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje luce en todo su esplendor. Los meses de febrero y marzo resultan especialmente recomendables para contemplar la floración de los almendros, mientras que el otoño ofrece una paleta cromática extraordinaria.
Es aconsejable informarse previamente sobre alojamientos en la zona, ya que Benafer cuenta con opciones limitadas acordes a su tamaño. Las localidades cercanas del Alto Palancia ofrecen alternativas de turismo rural que complementan perfectamente una estancia centrada en la tranquilidad y el contacto con la naturaleza.