Artículo completo
sobre Castellnovo
Pueblo situado en el valle del Palancia caracterizado por el castillo de Beatriz de Borja; entorno de huertas y acequias con un ambiente apacible
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca del Alto Palancia, donde las montañas castellonenses se suavizan en ondulantes colinas mediterráneas, se alza Castellnovo como un testimonio vivo de la historia rural valenciana. Este pequeño municipio de 888 habitantes, situado a 347 metros sobre el nivel del mar, conserva intacto el encanto de los pueblos que han sabido mantener su esencia a lo largo de los siglos.
Sus calles empedradas y casas de piedra caliza narran historias de agricultores, pastores y artesanos que durante generaciones han moldeado el carácter de esta localidad. Castellnovo ofrece al viajero una experiencia auténtica, lejos del turismo masificado, donde el tiempo parece transcurrir a un ritmo diferente y donde cada rincón invita a descubrir la verdadera esencia del interior valenciano.
Rodeado de campos de almendros y olivares que cambian de color según las estaciones, Castellnovo se presenta como el destino perfecto para quienes buscan desconectar del bullicio urbano y sumergirse en la tranquilidad de la España rural más auténtica.
Qué ver en Castellnovo
El patrimonio arquitectónico de Castellnovo refleja siglos de historia mediterránea. La Iglesia Parroquial de la Asunción domina el perfil urbano del pueblo con su imponente torre campanario, un ejemplo notable de la arquitectura religiosa valenciana que merece una visita detenida por sus elementos decorativos y su importancia como centro espiritual de la comunidad.
El casco histórico conserva la estructura urbana tradicional, con calles estrechas que serpentean entre casas de mampostería y sillería, muchas de ellas con elementos arquitectónicos originales como portadas de piedra labrada y balcones de hierro forjado. Pasear por sus calles es como retroceder en el tiempo y contemplar cómo vivían las familias rurales valencianas.
Los antiguos lavaderos públicos constituyen otro elemento patrimonial de interés, testimonio de las costumbres y la organización social del pueblo en épocas pasadas. Estos espacios, restaurados con cariño, nos recuerdan la importancia del agua en la vida comunitaria.
En los alrededores del municipio, los amantes de la naturaleza encontrarán paisajes de gran belleza, con senderos tradicionales que conectan masías y campos de cultivo, ofreciendo perspectivas únicas del entorno rural y vistas panorámicas de la comarca del Alto Palancia.
Qué hacer
Castellnovo es un destino ideal para el turismo activo y de naturaleza. La red de senderos que rodea el municipio permite realizar rutas a pie o en bicicleta de diferente dificultad, desde paseos familiares hasta recorridos más exigentes para senderistas experimentados.
La ruta de los almendros resulta especialmente espectacular durante la floración primaveral, cuando los campos se tiñen de blanco y rosa creando un paisaje de postal mediterránea. Estos recorridos permiten descubrir la arquitectura rural tradicional, con antiguas masías, corrales y construcciones agrícolas que forman parte del patrimonio etnológico de la zona.
La gastronomía local ofrece una experiencia auténtica basada en productos de la tierra. Los visitantes pueden degustar especialidades de la cocina tradicional valenciana, con platos elaborados con productos locales como aceite de oliva virgen extra, almendras, miel y embutidos artesanales. La repostería tradicional, con dulces elaborados con almendras locales, constituye un verdadero tesoro gastronómico.
Los talleres artesanales y las actividades agroturísticas permiten conocer de primera mano las tradiciones rurales, desde la elaboración de productos típicos hasta las técnicas agrícolas tradicionales que aún se practican en la zona.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Castellnovo mantiene vivas las tradiciones ancestrales de la comarca. Las fiestas patronales en honor a la Asunción se celebran en agosto con una programación que combina actos religiosos y actividades populares, incluyendo procesiones, verbenas y actividades para toda la familia.
En enero, la localidad celebra las tradicionales hogueras de San Antonio, una festividad que reúne a toda la comunidad en torno al fuego purificador, manteniendo viva una tradición centenaria que simboliza la renovación y la prosperidad.
Durante la Semana Santa, Castellnovo vive con especial intensidad las celebraciones religiosas, con procesiones que recorren las calles del casco histórico creando una atmósfera de recogimiento y tradición.
Las fiestas de la cosecha en otoño celebran los frutos de la tierra, especialmente la recolección de la almendra y la aceituna, con actividades que permiten a los visitantes participar en las tradiciones agrícolas locales.
Información práctica
Para llegar a Castellnovo desde Castellón de la Plana, se debe tomar la autopista A-23 en dirección Sagunto y desviarse por la CV-25 hacia Segorbe, continuando después por carreteras comarcales hasta alcanzar el municipio. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos y ofrece paisajes muy atractivos del interior castellonense.
La mejor época para visitar Castellnovo es primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes muestran sus colores más espectaculares. La primavera resulta especialmente recomendable por la floración de los almendros, mientras que el otoño ofrece la experiencia de la recolección y los colores dorados de los campos.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y los senderos rurales. El municipio cuenta con servicios básicos y areas de descanso, aunque es aconsejable planificar la visita teniendo en cuenta que se trata de una localidad pequeña con un ritmo de vida pausado y horarios tradicionales.