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sobre Geldo
Pequeño municipio de la vega del Palancia con un importante palacio de los Duques de Medinaceli; destaca por su actividad cultural y arte urbano reciente
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En la comarca del Alto Palancia, entre lomas suaves y campos de almendros, Geldo es uno de esos pueblos pequeños que se recorren a pie y se recuerdan por su calma. Con poco más de seiscientos vecinos y un paisaje mediterráneo de interior, funciona bien como parada tranquila si estás por la zona de Segorbe.
Qué ver en Geldo
El centro del pueblo gira alrededor de la iglesia parroquial de la Inmaculada Concepción, un templo con origen medieval y reformas posteriores. La torre campanario marca el perfil del casco urbano.
Merece la pena dar una vuelta por el casco antiguo, con calles estrechas y arquitectura tradicional. La plaza Mayor concentra el pulso diario: bancos, conversaciones y ese ritmo pausado que aún se mantiene en muchos pueblos del interior.
En el término, la Fuente de la Teja es un punto habitual para acercarse a caminar un rato y asomarse a las vistas de la comarca. En primavera, los almendros alrededor del municipio cambian el aspecto del paisaje.
Qué hacer
Hay caminos rurales y senderos locales que enlazan con rutas del Alto Palancia; si te apetece alargar la caminata, se menciona la ruta hacia el Cerro del Águila por sus panorámicas.
En la mesa aparecen productos y recetas del interior valenciano: aceite, almendra, miel y platos de cuchara, además de arroces contundentes y dulces con base de almendra. A primera y última hora del día, los cultivos y manchas de pinar también se prestan a la observación de aves.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de la Inmaculada Concepción se celebran en diciembre. En agosto llegan las fiestas de verano y el pueblo se anima. La Semana Santa mantiene un tono recogido, con procesiones de escala pequeña.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por plaza Mayor, calles del casco antiguo y exterior de la iglesia.
- Salida corta hacia la Fuente de la Teja para estirar las piernas y mirar el valle.
Mejor época
Primavera y otoño son los momentos más agradables por temperaturas y luz. En verano, mejor reservar los paseos largos para primera hora o última de la tarde; al mediodía el sol aprieta. En invierno, el plan es más de paseo corto y tranquilidad, con días fríos según la jornada.