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sobre Segorbe
Capital del Alto Palancia con un rico patrimonio eclesiástico y civil; famosa por su Entrada de Toros y Caballos declarada de interés internacional
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En el corazón de la comarca del Alto Palancia, Segorbe se alza como una de las joyas patrimoniales más destacadas de la provincia de Castellón. Esta histórica villa de 9.425 habitantes, situada a 358 metros de altitud, conserva un legado monumental que la convierte en parada obligatoria para quienes buscan sumergirse en la historia valenciana más auténtica.
Conocida como "la ciudad de los Duques", Segorbe despliega ante el visitante un conjunto urbano de gran valor artístico, donde catedrales góticas conviven con restos de murallas medievales y palacios señoriales. Su privilegiada ubicación entre montañas la ha convertido históricamente en un importante enclave estratégico, herencia que hoy podemos contemplar paseando por sus calles empedradas.
El municipio mantiene vivo el espíritu de una época dorada en la que fue cabecera de un ducado, y ese aire señorial se respira aún en cada rincón de su casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico.
Qué ver en Segorbe
La Catedral de Segorbe, dedicada a la Asunción de Nuestra Señora, constituye el máximo exponente del patrimonio segorbino. Esta construcción gótica del siglo XIII alberga en su interior un valioso museo catedralicio con piezas de orfebrería, pintura y escultura de gran valor artístico. Su claustro gótico y la torre campanario son elementos arquitectónicos de especial interés.
El Acueducto Romano representa uno de los vestigios más importantes de la presencia romana en la zona. Esta impresionante obra de ingeniería antigua, parcialmente conservada, testimonia la importancia estratégica que tuvo Segorbe en época imperial.
Las murallas medievales ofrecen un recorrido fascinante por la historia defensiva de la villa. Aunque solo se conservan algunos tramos, permiten imaginar la importancia militar que tuvo la ciudad durante la Edad Media. La Puerta de Sopeña es uno de los accesos mejor conservados al recinto amurallado.
El Palacio Ducal, actual sede del Ayuntamiento, mantiene la elegancia de la antigua residencia de los Duques de Segorbe. Su fachada renacentista y los salones interiores evocan el esplendor cortesano de siglos pasados.
No hay que perderse la Fuente de los 50 Caños, una curiosa construcción que distribuye el agua a través de medio centenar de caños, convirtiéndose en uno de los elementos más fotografiados y singulares de la villa.
Qué hacer
Segorbe ofrece múltiples rutas de senderismo que permiten descubrir los paisajes naturales del Alto Palancia. El Sendero del Agua conecta diferentes fuentes naturales y zonas de recreo, mientras que las rutas por los alrededores ofrecen panorámicas espectaculares de la sierra.
La Ruta de los Miradores permite contemplar el valle desde diferentes perspectivas, siendo especialmente recomendable durante el atardecer. Los aficionados a la fotografía encontrarán en estos puntos panorámicos escenarios únicos.
La gastronomía local se basa en productos de la huerta y la montaña. Los restaurantes del casco histórico ofrecen especialidades como el arroz al horno, la olla segorbina y dulces tradicionales como los rollos de anís. Los domingos, el mercado semanal en la Plaza de los Mesones permite degustar productos locales y conocer la vida cotidiana del pueblo.
Las bodegas de la zona organizan catas y visitas guiadas donde descubrir los vinos de la Denominación de Origen Castellón, especialmente los elaborados con variedades autóctonas.
Fiestas y tradiciones
La Entrada de Toros y Caballos constituye la festividad más emblemática de Segorbe. Esta celebración, que tiene lugar durante la segunda semana de septiembre, fue declarada de Interés Turístico Internacional. Los jinetes conducen las reses bravas por las calles del pueblo en una tradición que se remonta al siglo XIV.
Las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Asunción se celebran en agosto con actos religiosos, conciertos y actividades para todas las edades. La procesión del 15 de agosto constituye uno de los momentos más emotivos del calendario festivo.
Durante la Semana Santa, las procesiones recorren las calles del casco histórico creando una atmósfera de especial recogimiento. La Cofradía del Santo Sepulcro organiza desfiles procesionales de gran belleza plástica.
En Navidad, el Belén Monumental instalado en diferentes espacios de la villa atrae a visitantes de toda la comarca, convirtiéndose en una tradición familiar muy arraigada.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Castellón de la Plana, tomar la CV-23 en dirección Sagunto. El trayecto de aproximadamente 40 kilómetros se recorre en unos 45 minutos. También existe conexión por carretera desde Valencia (60 km) a través de la A-23 y CV-25.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño ofrecen temperaturas agradables para recorrer el casco histórico. Septiembre resulta especialmente atractivo por coincidir con la Entrada de Toros y Caballos.
Consejos útiles: El casco histórico se recorre cómodamente a pie. Se recomienda calzado cómodo para caminar por las calles empedradas. La Oficina de Turismo, ubicada en el centro histórico, proporciona mapas y información actualizada sobre horarios de monumentos.