Artículo completo
sobre Benicarló
Ciudad costera con puerto pesquero y deportivo famosa por su alcachofa con denominación de origen; ofrece playas urbanas y una rica gastronomía marinera y de huerta
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca del Baix Maestrat, donde la huerta mediterránea se encuentra con el mar, se alza Benicarló como uno de los destinos más auténticos de la provincia de Castellón. Esta villa costera de 28.681 habitantes conserva el equilibrio perfecto entre tradición pesquera y modernidad, ofreciendo al visitante la oportunidad de descubrir una de las localidades más genuinas del litoral valenciano.
A tan solo 21 metros sobre el nivel del mar, Benicarló se extiende entre campos de naranjos y alcachofas que llegan hasta las playas de arena fina, creando un paisaje único donde el azul del Mediterráneo dialoga con el verde intenso de una huerta milenaria. Sus calles conservan el trazado urbano que habla de siglos de historia, mientras que su puerto pesquero mantiene viva una tradición marinera que se refleja en cada rincón de la localidad.
Qué ver en Benicarló
El centro histórico de Benicarló invita a perderse por sus calles empedradas, donde destaca la Iglesia Parroquial de San Bartolomé, un templo de estilo barroco construido en el siglo XVIII que preside la plaza principal con su imponente campanario. Su interior alberga obras de arte religioso que narran la devoción de generaciones de benicarlandos.
La Casa de la Cultura, antigua residencia señorial del siglo XVII, representa uno de los ejemplos mejor conservados de arquitectura civil de la localidad. Sus salones acogen exposiciones y actividades culturales que mantienen vivo el pulso artístico de la villa.
El Puerto de Benicarló constituye el alma marinera de la localidad. Sus muelles pesqueros ofrecen el espectáculo cotidiano de la llegada de la flota pesquera, especialmente al atardecer, cuando los barcos regresan con las capturas del día. La lonja pesquera es uno de los centros de actividad más importantes de la comarca.
Las playas de Benicarló se extienden a lo largo de varios kilómetros de costa, alternando zonas urbanas con tramos más salvajes. La Playa del Morrongo y la Playa de la Caracola ofrecen amplias extensiones de arena dorada, ideales para disfrutar del Mediterráneo en un entorno menos masificado que otros destinos costeros.
Qué hacer
Benicarló invita a descubrir sus tradiciones gastronómicas en los restaurantes del puerto, donde el pescado fresco marca el ritmo de las cartas. La langostina de Vinaròs, capturada en estas aguas, constituye uno de los manjares más apreciados de la zona.
Los paseos por la huerta permiten adentrarse en los campos de alcachofas que han dado fama internacional a Benicarló. Durante la temporada de recolección, es posible participar en actividades que muestran los procesos tradicionales de cultivo de esta hortaliza mediterránea.
La ruta del litoral conecta Benicarló con las localidades vecinas de Vinaròs y Peñíscola, ofreciendo un recorrido por algunos de los paisajes costeros mejor conservados del norte de Castellón. Los senderos permiten alternar el disfrute de las playas con la observación de la flora y fauna mediterráneas.
Para los amantes del ciclismo, la Via Verde del Mar ofrece un trazado que discurre paralelo a la costa, permitiendo descubrir rincones naturales y panorámicas excepcionales del litoral mediterráneo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benicarló refleja su doble naturaleza marina y agrícola. Las Fiestas Patronales en honor a San Bartolomé se celebran a finales de agosto, combinando procesiones religiosas con actividades populares y espectáculos pirotécnicos.
En febrero, la localidad vive intensamente el Carnaval, una celebración que llena las calles de color y música, con comparsas que recorren el centro histórico durante varios días.
La Feria de la Alcachofa, que tiene lugar a mediados de febrero, constituye una cita gastronómica imprescindible donde se puede degustar este producto local en todas sus variantes culinarias. La feria incluye concursos de cocina, degustaciones y actividades que celebran la importancia de este cultivo para la economía local.
Las fiestas del Carmen, en julio, honran a la patrona de los pescadores con procesiones marineras que recorren el puerto y la costa, manteniendo vivas las tradiciones más ancestrales del pueblo.
Información práctica
Benicarló se encuentra a 75 kilómetros al norte de Castellón de la Plana, con conexión directa por la autopista A-7 y la carretera N-340. Desde Valencia, la distancia es de aproximadamente 140 kilómetros. La estación de tren más cercana se sitúa en Vinaròs, a tan solo 7 kilómetros, con conexiones regulares con Barcelona y Valencia.
una de las mejores época para visitar Benicarló se extiende desde abril hasta octubre, cuando las temperaturas son más agradables para disfrutar de las playas y actividades al aire libre. Los meses de mayo y junio resultan especialmente recomendables por la menor afluencia turística y la temperatura ideal del agua.
Para una estancia completa, se recomienda planificar al menos dos días, lo que permite combinar el disfrute de las playas con la exploración del patrimonio local y las excursiones por la huerta y localidades cercanas como Peñíscola o el Delta del Ebro.