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sobre Sant Mateu
Capital histórica del Maestrat con un patrimonio monumental impresionante; plaza mayor porticada
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En el corazón de la comarca del Baix Maestrat, Sant Mateu se alza como una joya medieval que ha sabido conservar su esencia a lo largo de los siglos. Con sus 1.987 habitantes distribuidos a 325 metros de altitud, este pueblo castellonense invita a perderse entre calles empedradas que susurran historias de antiguos mercaderes y nobles caballeros.
La localidad, que fue capital del histórico Maestrazgo durante el siglo XIV, mantiene intacto el sabor de una época dorada cuando ostentó el título de ciudad y rivalizó en importancia con las grandes urbes valencianas. Sus muros de piedra y sus palacios señoriales son testigos mudos de un pasado próspero que hoy se traduce en un patrimonio arquitectónico excepcional.
Recorrer Sant Mateu es como hojear un libro de historia al aire libre, donde cada rincón cuenta una parte de la rica herencia cultural que define esta tierra de frontera entre Valencia y Aragón.
Qué ver en Sant Mateu
La Arciprestal de Sant Mateu, construida en el siglo XIV, domina el skyline del pueblo con su imponente campanario gótico. Esta iglesia-fortaleza, declarada Monumento Nacional, guarda en su interior retablos de gran valor artístico y una cripta que alberga los restos de personalidades históricas vinculadas al territorio.
El Palau del Mestre constituye otro de los emblemas arquitectónicos del municipio. Este edificio gótico del siglo XV, antigua residencia del Maestre de la Orden de Montesa, presenta una fachada de sillería que refleja el poder que ejercía la orden militar en estos territorios. Sus ventanas geminadas y el patio interior transportan al visitante a la época medieval.
La Muralla medieval todavía conserva lienzos significativos y algunas de sus torres defensivas, permitiendo imaginar cómo era esta villa fortificada en tiempos pasados. Un paseo por el perímetro amurallado ofrece perspectivas únicas del conjunto urbano y del paisaje circundante del Maestrazgo.
El Museo Paleontológico alberga una interesante colección de fósiles encontrados en la zona, testimonio de los mares que cubrieron estas tierras hace millones de años. La muestra incluye piezas de gran valor científico que ayudan a comprender la evolución geológica de la región.
Qué hacer
Las rutas de senderismo por los alrededores de Sant Mateu permiten descubrir el paisaje característico del Maestrazgo, con sus campos de almendros, olivares centenarios y bosques mediterráneos. Los senderos conducen a masías tradicionales y ermitas rurales que salpican el territorio.
La gastronomía local merece una atención especial. Los productos de la tierra, como el aceite de oliva virgen extra, las almendras y los embutidos artesanales, forman la base de una cocina auténtica que puede degustarse en los establecimientos locales. Los guisos tradicionales, preparados con verduras de temporada y carnes de caza, reflejan la esencia culinaria del interior castellonense.
Los talleres artesanales mantienen vivas tradiciones como la cerámica y la forja, oficios que han pasado de generación en generación. Algunos artesanos abren sus talleres al público, ofreciendo la oportunidad de conocer de cerca estos antiguos saberes.
La ruta de los palacios permite admirar las casas señoriales que jalonan el casco histórico, como el Palacio de los Borrull o la Casa Consistorial, edificios que hablan del esplendor comercial que vivió la población durante siglos.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales en honor a Sant Mateu se celebran a finales de septiembre, combinando tradición religiosa y folclore popular. La procesión del santo patrón recorre las calles engalanadas mientras suenan las dulzainas y tambores que acompañan las danzas tradicionales.
En febrero tiene lugar la celebración de Sant Blai, con la bendición de los panecillos que, según la tradición, protegen de los males de garganta. Esta festividad mantiene vivo el calendario religioso tradicional que marca el ritmo de la vida local.
La Semana Cultural, que suele desarrollarse en agosto, combina actividades gastronómicas, exposiciones y espectáculos que acercan la cultura local tanto a vecinos como a visitantes. Durante estos días, el pueblo se convierte en un escaparate de sus tradiciones y productos autóctonos.
Información práctica
Para llegar a Sant Mateu desde Castellón de la Plana, hay que tomar la carretera N-340 en dirección a Vinaròs y después la CV-11 hacia el interior. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos y permite disfrutar del paisaje cambiante desde la costa hasta el interior montañoso.
La mejor época para visitar Sant Mateu es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores galas. Los meses de abril a junio y de septiembre a noviembre ofrecen condiciones ideales para pasear por el casco histórico y realizar rutas por los alrededores.
Se recomienda calzado cómodo para caminar por las calles empedradas del centro histórico y llevar protección solar durante los meses estivales. El pueblo cuenta con área de autocaravanas y parking gratuito en las proximidades del casco urbano.