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sobre Benavites
Destaca por su Torre de Benavites de origen medieval y su entorno de huerta
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En el corazón de la comarca del Camp de Morvedre, a tan solo 36 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Benavites, un pequeño municipio valenciano que conserva el encanto auténtico de los pueblos mediterráneos de interior. Con apenas 670 habitantes, este rincón de la provincia de Valencia invita a descubrir la esencia más pura de la vida rural valenciana, donde el tiempo parece transcurrir a un ritmo más pausado y las tradiciones se mantienen vivas en cada rincón.
Benavites es uno de esos destinos que sorprenden al viajero por su capacidad de ofrecer una experiencia auténtica lejos de las multitudes turísticas. Sus calles tranquilas, sus campos de naranjos que se extienden hasta el horizonte y su patrimonio arquitectónico modesto pero cargado de historia, lo convierten en el lugar perfecto para quienes buscan reconectar con la cultura valenciana más tradicional.
La ubicación estratégica de Benavites, en una zona llana rodeada de huertas y cultivos cítricos, permite disfrutar de paisajes típicamente valencianos mientras se exploran los vestigios de un pasado que se remonta a época medieval, cuando el pueblo comenzó a tomar forma bajo la influencia de las diversas culturas que poblaron estas tierras.
Qué ver en Benavites
El patrimonio arquitectónico de Benavites, aunque discreto, refleja siglos de historia valenciana. La iglesia parroquial constituye el principal punto de interés del municipio, un edificio que muestra la evolución arquitectónica del pueblo a lo largo de los siglos. Su estructura sencilla pero elegante es representativa del estilo constructivo tradicional de la zona.
Paseando por el centro urbano, se pueden admirar ejemplos de arquitectura tradicional valenciana, con casas de una y dos plantas que conservan elementos originales como portadas de piedra, rejas de hierro forjado y balcones típicos. Estas construcciones narran la historia de una comunidad agrícola que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su identidad.
Los alrededores de Benavites ofrecen un paisaje característico de la huerta valenciana, con extensos campos de naranjos, limoneros y otros cultivos mediterráneos que crean un mosaico verde salpicado de acequias y caminos rurales. Este entorno agrícola, que ha sido el sustento económico del pueblo durante generaciones, constituye en sí mismo un atractivo para quienes desean conocer la agricultura tradicional valenciana.
Qué hacer
Benavites es el punto de partida ideal para rutas de senderismo suave por la comarca del Camp de Morvedre. Los senderos que parten del pueblo permiten adentrarse en los campos de cítricos y descubrir el sistema de riego tradicional que aún funciona en la zona, con acequias que distribuyen el agua siguiendo técnicas heredadas de la época árabe.
La gastronomía local gira en torno a los productos de la huerta y las tradiciones culinarias valencianas. Los platos típicos incluyen la paella de verduras con productos locales, arroces secos con verduras de temporada, y dulces tradicionales elaborados con naranjas de las huertas cercanas. La proximidad a la costa permite también disfrutar de preparaciones que combinan los productos del mar con los de la huerta.
Las rutas en bicicleta son otra forma excelente de explorar los alrededores, aprovechando la orografía llana de la zona. Los caminos rurales conectan Benavites con otros pueblos de la comarca, permitiendo descubrir un territorio rural auténtico donde los cultivos tradicionales conviven con pequeños núcleos urbanos cargados de historia.
Para los amantes de la fotografía, los paisajes agrícolas de Benavites ofrecen composiciones especialmente atractivas durante la floración de los naranjos en primavera, cuando el aroma del azahar impregna el ambiente y los campos se tiñen de blanco.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benavites mantiene vivas las tradiciones valencianas más arraigadas. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, constituyen el momento álgido del año social del pueblo, con celebraciones que incluyen procesiones, actos religiosos y festividades populares donde participa toda la comunidad.
En primavera, coincidiendo con la época de floración de los cítricos, se organizan actividades relacionadas con la agricultura local, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de conocer de primera mano los procesos de cultivo y recolección que han dado forma a la economía y cultura del municipio.
Las tradiciones gastronómicas se mantienen especialmente vivas durante las celebraciones, cuando las familias del pueblo preparan platos tradicionales siguiendo recetas que se han transmitido de generación en generación, creando un ambiente auténtico que permite a los visitantes sumergirse en la cultura local.
Información práctica
Benavites se encuentra a aproximadamente 30 kilómetros al norte de Valencia capital. El acceso más directo es por la carretera N-340 o la autopista AP-7, tomando la salida hacia Sagunto y continuando por carreteras comarcales hasta el municipio. El viaje en coche desde Valencia dura aproximadamente 35 minutos.
una de las mejores época para visitar Benavites es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los campos muestran su mejor aspecto. La primavera es especialmente recomendable por la floración de los cítricos, mientras que el otoño ofrece la posibilidad de presenciar las tareas de recolección.
Para una visita completa, se recomienda dedicar medio día al pueblo y sus alrededores, combinando el paseo por el centro urbano con una ruta por los campos circundantes. La hospitalidad de sus habitantes y la tranquilidad del entorno hacen de Benavites un destino perfecto para desconectar y disfrutar del auténtico ambiente rural valenciano.