Artículo completo
sobre Anna
Famosa por su abundancia de agua con el lago de la Albufera de Anna y el Palacio de los Condes
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la Canal de Navarrés, Anna es un pueblo de interior marcado por el agua. Aquí el sonido de las acequias y las fuentes acompaña los paseos, y los manantiales han sostenido durante siglos los huertos que rodean el casco urbano.
El centro conserva un trazado de calles estrechas y casas sencillas de piedra y cal. En lo alto y en las plazas se intuye el paso de distintas épocas, con un patrimonio que mezcla lo religioso y lo cotidiano.
Qué ver en Anna
- L’Albufera de Anna: laguna de origen kárstico alimentada por surgencias subterráneas. En los meses cálidos se usa como zona de baño; alrededor hay vegetación y áreas de descanso.
- Casco histórico: callejuelas, rincones con sombra y paseos cortos que se disfrutan sin prisa.
- Iglesia Parroquial de la Asunción: templo de estilo barroco que domina el perfil del pueblo.
- Lavaderos públicos: testimonio etnológico ligado a las aguas de manantial.
- Patrimonio hidráulico: acequias, pequeños azudes y fuentes tradicionales. La Fuente del Chorrador mantiene un caudal constante.
Qué hacer
- Paseos y senderismo suave por caminos de huerta y alrededores, con alguna vista abierta de la comarca.
- Bici tranquila por pistas rurales que conectan con otros términos de la Canal de Navarrés.
- Gastronomía de cocina casera: arroces de verdura, migas y platos de huerta según temporada.
Fiestas y tradiciones
- San Antonio Abad (enero): hogueras y bendición de animales.
- Fiestas de agosto: procesiones, verbenas y actividades populares.
- Romería del Cristo del Milagro (septiembre).
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco histórico y la iglesia.
- Acércate a los lavaderos y recorre un tramo de acequias.
- Remata en l’Albufera para ver el entorno (y baño si hace buen tiempo).
Errores típicos
- Ir a l’Albufera en pleno fin de semana de verano sin margen: puede haber mucha afluencia.
- Aparcar “un momento” en pasos estrechos del casco antiguo: mejor dejar el coche donde no estorbe y moverse a pie.