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sobre Millares
Pueblo de montaña con yacimientos de dinosaurios y el castillo de Caves
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En las estribaciones de la Sierra de Enguera, donde los valles se estrechan entre montañas calcáreas y el tiempo parece haberse detenido, se encuentra Millares, una pequeña aldea valenciana que guarda celosamente los secretos del Canal de Navarrés. Con apenas 330 habitantes y situada a 600 metros de altitud, esta localidad representa la esencia más auténtica del turismo rural interior, lejos de las multitudes y envuelta en un paisaje de extraordinaria belleza.
El nombre de Millares evoca miles de historias escritas en piedra y tierra, donde cada rincón susurra el legado de civilizaciones que encontraron en estos parajes montañosos el lugar perfecto para establecerse. La aldea se despliega como un libro abierto sobre la ladera, con sus casas tradicionales de mampostería y tejas árabes creando una postal perfecta del Mediterráneo interior. Aquí, el silencio solo se rompe con el canto de los pájaros y el murmullo del viento entre los pinos y carrascas que pueblan estas montañas valencianas.
Qué ver en Millares
El patrimonio de Millares se concentra en su casco urbano, donde destaca la iglesia parroquial, un edificio que conserva elementos de diferentes épocas y que constituye el corazón espiritual y social de la comunidad. Sus muros han sido testigos de siglos de historia y tradición, manteniendo viva la esencia religiosa de estas tierras de interior.
El entorno natural es, sin duda, el gran protagonista de cualquier visita a Millares. La Sierra de Enguera ofrece un paisaje mediterráneo de montaña extraordinariamente conservado, donde los bosques de pinos y encinas se alternan con barrancos y cortados rocosos que crean un mosaico paisajístico de gran valor ecológico. Los miradores naturales que se abren desde diferentes puntos del término municipal permiten contemplar panorámicas excepcionales del Canal de Navarrés y las montañas circundantes.
Las construcciones rurales tradicionales, como antiguos corrales y bancales de piedra seca, salpican el territorio mostrando la adaptación secular del hombre a este medio montañoso. Estos elementos etnológicos forman parte del paisaje cultural de Millares y hablan de una forma de vida en armonía con el entorno natural.
Qué hacer
Millares es un destino ideal para los amantes del senderismo y la naturaleza. La red de senderos que parte del pueblo permite explorar la Sierra de Enguera a través de rutas de diferente dificultad, adaptándose tanto a caminantes experimentados como a familias con niños. Los senderos tradicionales conectan cortijadas abandonadas y fuentes naturales, ofreciendo una inmersión completa en el paisaje mediterráneo de montaña.
La observación de aves encuentra en estos parajes un escenario privilegiado, especialmente durante las migraciones, cuando especies forestales y rupícolas utilizan estos corredores montañosos como zona de paso y refugio. El silencio y la tranquilidad del entorno facilitan esta actividad, especialmente gratificante en las primeras horas del día.
La gastronomía local forma parte esencial de la experiencia de visitir Millares. Los productos de la huerta tradicional, los embutidos artesanos y los guisos de caza menor reflejan la cocina authentic de montaña valenciana. Las hierbas aromáticas silvestres, tan abundantes en estos montes, aportan sabores únicos a los platos tradicionales que aún se preparan siguiendo recetas ancestrales.
Los aficionados a la fotografía encontrarán en Millares un territorio extraordinario para capturar la esencia del Mediterráneo interior, especialmente durante los cambios estacionales, cuando los colores del bosque mediterráneo ofrecen una paleta cromática excepcional.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Millares mantiene vivas las tradiciones rurales valencianas. Las fiestas patronales, que se celebran durante el verano, constituyen el momento de mayor actividad social del año, cuando la aldea se llena de vida y los emigrantes regresan para reencontrarse con sus raíces.
En agosto, las celebraciones incluyen actos religiosos, actividades culturales y momentos de convivencia que refuerzan los lazos comunitarios. Estas fiestas representan una oportunidad única para que los visitantes conozcan de primera mano las tradiciones y la hospitalidad de la gente de Millares.
Las tradiciones gastronómicas también tienen su momento especial durante las celebraciones, cuando se preparan platos tradicionales que se comparten en un ambiente de fiesta y hermandad, mostrando la importancia de la cocina como elemento cohesionador de la comunidad.
Información práctica
Para llegar a Millares desde Valencia, hay que tomar la A-7 en dirección Alicante hasta la salida de Xàtiva, continuar por la N-340 hacia Alcoy y después seguir las indicaciones hacia Navarrés y el Canal de Navarrés. El recorrido total es de aproximadamente 90 kilómetros y supone un viaje de hora y media por carreteras que atraviesan paisajes de gran belleza.
una de las mejores época para visitar Millares es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus colores más intensos. El verano puede ser caluroso, aunque la altitud hace que las noches sean frescas y agradables.
Es recomendable llevar calzado adecuado para caminar por senderos de montaña y ropa cómoda. Durante el invierno, las temperaturas pueden ser bajas, especialmente por las noches, por lo que es aconsejable llevar ropa de abrigo.