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sobre Quesa
Famoso por los Charcos de Quesa piscinas naturales de gran belleza
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En el Canal de Navarrés, Quesa (660 habitantes) es de esos pueblos del interior valenciano donde la vida va despacio y el paisaje manda. A 200 metros de altitud, el término mezcla lomas, bancales y barrancos con almendros, olivos y algarrobos. Aquí se viene a pasear, a comer bien y a escuchar el silencio entre pinos y piedra.
Qué ver en Quesa
La Iglesia Parroquial de San Pedro marca el centro del pueblo y se reconoce por su campanario. Alrededor, el casco urbano mantiene la arquitectura tradicional: calles estrechas, fachadas encaladas, portales de piedra y balcones de forja. Acércate también al lavadero público, uno de esos rincones que explican cómo era la vida cotidiana no hace tanto.
En cuanto sales de las últimas casas, aparecen los barrancos y las laderas de cultivo en terrazas, con buenas vistas de la comarca y zonas más frescas cuando aprieta el calor.
Qué hacer
Lo más agradecido es caminar: hay sendas que suben a las partes altas del término y otras que se meten en terreno más umbrío, entre pinar y matorral mediterráneo. Si te gusta la fotografía, ven con tiempo: al amanecer y al final de la tarde la luz en los bancales cambia mucho.
En la mesa, manda la cocina de temporada: arroces, verduras, aceite de oliva y embutidos artesanos, según lo que toque en cada época.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de San Pedro se celebran en junio y en agosto llegan las fiestas de verano, con ambiente más nocturno. En invierno, la matanza y, cuando toca, la recolección de la oliva siguen marcando el calendario local.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco y la Iglesia de San Pedro.
- Desvío al lavadero.
- Caminata corta por las afueras para asomarte a los barrancos y a los bancales.
Errores típicos
- Llegar en las horas centrales del verano sin agua ni gorra: aquí el sol pega.
- Confiarse con las distancias: en el interior, lo “cerca” suele ir por carreteras secundarias.
- Meter el coche por calles estrechas: mejor dejarlo donde se ensanche y seguir a pie.