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sobre La Font de la Figuera
Pueblo fronterizo con tradición vinícola y el retablo de Juan de Juanes
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En el corazón de la comarca de la Costera, La Font de la Figuera se alza como un tesoro sereno a 553 metros de altitud, donde el tiempo parece transcurrir a un ritmo más pausado. Este pueblo de apenas 2.000 habitantes conserva la esencia auténtica del interior valenciano, rodeado de montañas que invitan a perderse entre senderos milenarios y paisajes que cambian de color con cada estación.
El nombre del municipio evoca inmediatamente la abundancia de agua y la presencia de higueras que caracterizan este territorio. Sus calles empedradas y sus casas tradicionales cuentan historias de generaciones que han sabido mantener vivas las tradiciones mientras abrazan con discreción la modernidad. La Font de la Figuera es ese destino perfecto para quienes buscan desconectar del bullicio urbano y sumergirse en la Valencia más auténtica.
Desde aquí, las vistas se extienden hacia valles ondulantes donde los cultivos de almendros, olivos y viñedos dibujan un mosaico de texturas y tonalidades que cambia dramáticamente entre el blanco invernal de los almendros en flor y los dorados otoñales de la vendimia.
Qué ver en La Font de la Figuera
El centro histórico del pueblo conserva el encanto de la arquitectura tradicional valenciana, con construcciones que reflejan siglos de historia agrícola y ganadera. La Iglesia Parroquial constituye uno de los puntos de referencia más destacados, con su arquitectura que combina elementos de diferentes épocas y representa el corazón espiritual de la comunidad.
Los alrededores naturales de La Font de la Figuera ofrecen uno de sus mayores atractivos. El paisaje montañoso circundante forma parte de las estribaciones del Sistema Ibérico, creando un entorno ideal para los amantes de la naturaleza. Los bosques mediterráneos se alternan con campos de cultivo en terrazas que muestran la adaptación centenaria del ser humano al terreno montañoso.
Las fuentes naturales que dan nombre al municipio se pueden descubrir en paseos por los alrededores, donde manantiales cristalinos han proporcionado vida a estas tierras durante milenios. Estos puntos de agua, rodeados de vegetación autóctona, constituyen pequeños oasis de frescura especialmente apreciados durante los meses más cálidos.
El patrimonio etnológico se puede apreciar en las construcciones rurales dispersas por el término municipal: corrales, masías y antiguos molinos que testimonian la rica tradición agrícola de la zona.
Qué hacer
La Font de la Figuera es un destino ideal para el senderismo y las rutas a pie. Los senderos que parten del pueblo conectan con la red de caminos tradicionales que durante siglos han unido los pueblos de la comarca. Estas rutas ofrecen diferentes niveles de dificultad y permiten descubrir rincones únicos del paisaje mediterráneo interior.
Los aficionados a la fotografía encontrarán en los alrededores del pueblo innumerables oportunidades para capturar la belleza del paisaje rural valenciano. Los amaneceres y atardeceres desde las elevaciones cercanas ofrecen panorámicas espectaculares sobre el valle.
La gastronomía local se basa en productos de la tierra: aceite de oliva virgen extra, almendras, vino y miel son algunos de los tesoros culinarios que se pueden degustar. Los platos tradicionales reflejan la cocina de interior valenciana, con guisos sustanciosos y preparaciones que aprovechan los productos de temporada.
Las actividades agrícolas estacionales, como la recolección de almendras en verano o la vendimia en otoño, pueden ofrecer experiencias auténticas para los visitantes interesados en conocer las tradiciones rurales de primera mano.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de La Font de la Figuera mantiene vivas las tradiciones populares valencianas. Las fiestas patronales, que se celebran generalmente en verano, congregan a vecinos y visitantes en torno a actividades que combinan lo religioso con lo lúdico, incluyendo procesiones, bailes tradicionales y degustaciones gastronómicas.
A mediados de agosto, las celebraciones alcalzan su punto álgido con eventos que se prolongan varios días, llenando las calles de música, color y el aroma de la comida tradicional preparada al aire libre.
Las festividades navideñas también tienen un carácter especial en este entorno rural, con representaciones del belén viviente y celebraciones que refuerzan los lazos comunitarios característicos de los pueblos pequeños.
Información práctica
La Font de la Figuera se encuentra aproximadamente a 80 kilómetros al suroeste de Valencia capital. El acceso más directo es a través de la A-7 hasta Xàtiva, continuando después por carreteras comarcales que serpentean entre paisajes cada vez más montañosos hasta llegar al pueblo.
una de las mejores época para visitar La Font de la Figuera es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus colores más intensos. Los meses de marzo y abril son especialmente recomendables por la floración de los almendros, mientras que septiembre y octubre ofrecen la magia de los tonos otoñales.
Para una estancia completa, se recomienda dedicar al menos un fin de semana, lo que permite disfrutar tanto del pueblo como de las rutas de senderismo por los alrededores. Es aconsejable llevar calzado cómodo para caminar y consultar previamente la disponibilidad de alojamiento, especialmente durante las fechas festivas.