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sobre Mogente/Moixent
Famoso por el poblado íbero de la Bastida de les Alcusses y el Guerrero de Moixent
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En el corazón de la comarca de la Costera, a 340 metros de altitud entre suaves colinas cubiertas de viñedos y almendros, se alza Mogente, un pueblo valenciano que conserva intacto el sabor de la tradición mediterránea. Con sus 4.300 habitantes, este municipio bilingüe —conocido también como Moixent en valenciano— representa la esencia del interior valenciano, donde el tiempo parece transcurrir a un ritmo más pausado y la hospitalidad forma parte del carácter local.
La localidad, estratégicamente situada entre Valencia y Alicante, ha sabido mantener su identidad rural sin renunciar a la modernidad. Sus calles empedradas, sus casas señoriales y sus ermitas centenarias conviven armoniosamente con una próspera actividad agrícola basada en el cultivo de la vid, el almendro y el olivo. Desde sus miradores naturales, las vistas se extienden hasta las montañas que delimitan la provincia, ofreciendo panoramas que invitan al sosiego y la contemplación.
Qué ver en Mogente/Moixent
El patrimonio histórico de Mogente se concentra especialmente en su centro urbano, donde destaca la Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol, un templo de origen medieval que ha sido reformado en diferentes épocas, combinando elementos góticos con añadidos posteriores. Su torre campanario se alza como referente visual del pueblo, visible desde los campos circundantes.
El Castillo de Mogente, aunque en ruinas, ofrece una perspectiva histórica fascinante. Los restos de esta fortificación medieval se encuentran en un cerro próximo al casco urbano y permiten imaginar la importancia estratégica que tuvo la localidad durante la época musulmana y la posterior reconquista cristiana. El ascenso hasta las ruinas recompensa con excelentes vistas panorámicas de toda la comarca.
En el entorno natural, el Paraje de la Font de la Figuera constituye un oasis de frescor donde manantiales naturales han creado un microclima especial, ideal para paseos familiares. Los antiguos molinos de viento diseminados por las colinas cercanas recuerdan la importancia que tuvo la molienda de cereales en la economía local tradicional.
La arquitectura popular se aprecia en las numerosas casas señoriales del siglo XVIII y XIX que jalonan el centro histórico, con sus fachadas de piedra local y sus característicos balcones de hierro forjado. La Plaza Mayor mantiene ese ambiente de pueblo mediterráneo donde los vecinos se reúnen al atardecer bajo la sombra de los plátanos centenarios.
Qué hacer
El senderismo constituye una de las principales atracciones de Mogente, con rutas que atraviesan paisajes de viñedos, almendros y monte bajo mediterráneo. La Ruta de los Molinos permite descubrir las construcciones tradicionales mientras se disfruta de vistas espectaculares de la comarca. Para los más aventureros, las rutas de montaña hacia las elevaciones próximas ofrecen experiencias más exigentes y panoramas excepcionales.
La gastronomía local merece una atención especial. Los platos tradicionales como el gazpacho manchego, el arroz con conejo y caracoles, o las migas con uva reflejan la riqueza culinaria de interior valenciano. Las bodegas familiares abren sus puertas para mostrar el proceso de elaboración de vinos locales, especialmente durante la época de vendimia en septiembre.
Los talleres artesanales de alfarería y cestería mantienen vivas las tradiciones locales, y algunos artesanos ofrecen demostraciones y cursos para visitantes interesados en aprender estas técnicas ancestrales. El mercado semanal de los sábados por la mañana es una excelente oportunidad para adquirir productos locales y convivir con los habitantes del lugar.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Mogente gira en torno a las Fiestas Patronales de San Pedro, que se celebran hacia finales de junio con procesiones, actos religiosos y actividades lúdicas que reúnen a todo el pueblo. Durante estos días, las calles se engalanan y se organizan verbenas, competiciones deportivas y espectáculos para todas las edades.
En agosto tienen lugar las Fiestas de Verano, con un ambiente más relajado y orientado especialmente hacia los visitantes estivales. Las noches de conciertos al aire libre en la plaza mayor crean una atmósfera mágica bajo el cielo estrellado de la meseta valenciana.
La Semana Santa mantiene un carácter especialmente recogido, con procesiones que recorren las calles empedradas del casco histórico. Las fiestas de la vendimia, a mediados de septiembre, celebran la tradición vitivinícola con degustaciones, pisado de uva tradicional y actividades relacionadas con el mundo del vino.
Información práctica
Para llegar a Mogente desde Valencia, se debe tomar la A-7 dirección Alicante y después la salida hacia Xàtiva por la A-35, continuando por carreteras comarcales hasta el municipio. El trayecto dura aproximadamente una hora y veinte minutos. Desde Alicante, el acceso es similar pero en dirección contraria, con un tiempo de viaje de alrededor de una hora y media.
una de las mejores época para visitar Mogente es durante la primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas son suaves y los paisajes muestran sus colores más atractivos. El verano puede resultar caluroso, aunque las noches son frescas debido a la altitud.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y las rutas de senderismo. Los fines de semana suele haber más ambiente en el pueblo, especialmente en la plaza mayor, donde se concentra la vida social local.