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sobre Benillup
Diminuta localidad con vistas al valle de Travadell; ideal para buscar paz absoluta
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Enclavado en el corazón de la comarca de El Comtat, Benillup es uno de esos pequeños tesoros valencianos que invitan a descubrir la esencia más auténtica del interior alicantino. Con apenas 106 habitantes y situada a 365 metros de altitud, esta diminuta localidad se presenta como un remanso de paz donde el tiempo parece haberse detenido entre calles empedradas y casas tradicionales de piedra.
El encanto de Benillup reside precisamente en su carácter íntimo y familiar, donde cada rincón cuenta una historia y donde los visitantes pueden experimentar la hospitalidad mediterránea en su forma más pura. Sus orígenes árabes se perciben aún en la toponimia y en la estructura urbana, creando un ambiente que transporta a épocas pasadas mientras se disfruta de la tranquilidad que solo los pequeños núcleos rurales pueden ofrecer.
La aldea se integra armoniosamente en un paisaje de suaves colinas cubiertas de almendros, olivos y cultivos tradicionales, configurando un mosaico cromático que cambia con las estaciones y ofrece magníficas oportunidades para la fotografía y la contemplación.
Qué ver en Benillup
El patrimonio arquitectónico de Benillup, aunque modesto en dimensiones, resulta genuino y representativo de la arquitectura rural valenciana. La Iglesia Parroquial constituye el principal exponente religioso de la localidad, un edificio de líneas sencillas que refleja la sobriedad característica de los templos rurales de la zona.
Recorrer las calles de Benillup es sumergirse en un museo al aire libre de arquitectura tradicional. Las casas de mampostería con sus característicos balcones de hierro forjado y las fachadas encaladas crean un conjunto urbano de gran belleza, donde cada elemento arquitectónico mantiene la coherencia estilística con el entorno.
El entorno natural que rodea la aldea ofrece panorámicas excepcionales sobre la comarca de El Comtat. Los campos de almendros que circundan el núcleo urbano se transforman en febrero y marzo en un espectáculo de flores blancas y rosadas que atrae a numerosos visitantes en busca de la explosión primaveral.
Los antiguos bancales y terrazas de cultivo, testimonio de siglos de trabajo agrícola, configuran un paisaje cultural de gran valor etnográfico donde se puede apreciar la adaptación del ser humano al medio rural mediterráneo.
Qué hacer
Benillup invita a practicar el turismo contemplativo y las actividades relacionadas con la naturaleza y la tranquilidad. Los amantes del senderismo encontrarán en los alrededores de la aldea múltiples senderos que serpentean entre cultivos y monte bajo, ofreciendo rutas de dificultad suave aptas para toda la familia.
La fotografía rural encuentra en Benillup un escenario ideal, especialmente durante la floración de los almendros o en las horas doradas del amanecer y atardecer, cuando la luz mediterránea realza los tonos ocres y blancos de la arquitectura tradicional.
La gastronomía local se basa en productos de la huerta y la tradición culinaria del Comtat. Los cultivos de almendros y olivos proporcionan ingredientes fundamentales para elaboraciones tradicionales como los dulces navideños o el aceite de oliva virgen extra que caracteriza la cocina de la zona.
Para los interesados en el turismo enológico, la proximidad a otras localidades del Comtat permite conocer las tradiciones vitivinícolas de esta comarca histórica, donde se elaboran vinos con denominación de origen que reflejan las características del terruño mediterráneo de interior.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benillup mantiene vivas las tradiciones populares valencianas adaptadas a las dimensiones de esta pequeña comunidad. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, creando un ambiente de convivencia vecinal donde visitantes y residentes comparten momentos de celebración tradicional.
La festividad de San Antonio, en enero, marca el inicio del ciclo festivo anual con la bendición de animales y productos agrícolas, una tradición que conecta directamente con el carácter rural y agrícola de la localidad.
Durante la Semana Santa, Benillup participa de las celebraciones religiosas tradicionales con procesiones que recorren las calles principales de la aldea, creando un ambiente de recogimiento y tradición que resulta especialmente emotivo en un marco tan íntimo.
Las celebraciones del ciclo agrícola, aunque menos formalizadas, siguen marcando el ritmo vital de la comunidad, especialmente durante la recolección de almendras y aceitunas, momentos en los que se puede participar de la vida rural tradicional.
Información práctica
Para llegar a Benillup desde Alicante, hay que tomar la A-7 dirección Valencia hasta la salida hacia Cocentaina por la CV-81. Desde allí, seguir las indicaciones hacia Benillup por carreteras comarcales. El trayecto completo requiere aproximadamente una hora y media de conducción.
La mejor época para visitar Benillup es durante la primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre), cuando las temperaturas son suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. La floración de los almendros en febrero-marzo constituye un momento especialmente recomendable para los amantes de la fotografía.
Dado el pequeño tamaño de la localidad, se recomienda planificar la visita como parte de una ruta más amplia por la comarca de El Comtat, combinando Benillup con otras poblaciones cercanas como Cocentaina o Muro de Alcoy para optimizar la experiencia turística en esta bella zona del interior alicantino.