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sobre Cocentaina
Villa condal con gran patrimonio histórico; famosa por su Fira de Tots Sants, una de las más antiguas
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En el corazón de El Comtat, Cocentaina es una de esas villas del interior alicantino donde el pasado se ve a pie de calle. Con 11.601 habitantes y a 430 metros de altitud, mezcla trazas medievales, palacios señoriales y un entorno de sierras que marca el ritmo de la visita. Apetece callejear sin prisa, porque lo mejor aquí aparece entre cuestas, placetas y portales.
La villa, cuyo nombre se relaciona con el árabe “Qusantaniya”, ha pasado por manos íberas, musulmanas y cristianas, y ese cruce se nota en el urbanismo y en el patrimonio. Además, su situación en la comarca permite combinar casco histórico y naturaleza en el mismo día.
Qué ver en Cocentaina
El Palacio de los Condes de Cocentaina domina el perfil del pueblo desde el siglo XIV. Conserva el aire de palacio-fortaleza, con elementos góticos y renacentistas y un patio interior que ayuda a entender el peso histórico de la villa.
La Iglesia de El Salvador, de origen románico y reformada más tarde en época barroca, llama la atención por el campanario octogonal y la portada gótica. En el interior se guardan retablos y arte sacro.
El Convento de las Clarisas (siglo XIV) mantiene la vida monástica y una tradición dulce muy local, conocida por quien se acerca con calma.
En el casco histórico conviene fijarse en las casas señoriales, el antiguo Raval de raíz musulmana y la Font Major, fuente renacentista que sigue siendo punto de paso. La Casa de la Villa (actual ayuntamiento) ocupa un edificio del siglo XVI.
Qué hacer
La Ruta dels Molins recorre antiguos molinos harineros ligados al río Serpis, con un equilibrio bonito entre patrimonio y paisaje.
Para caminar más en serio, la Serra de Mariola queda a mano y permite rutas con buenas vistas. (Ojo: la ascensión al Puig Campana no corresponde a Cocentaina; está en otra zona de Alicante).
El Centro de Interpretación de la Festa ayuda a entender la tradición local de Moros y Cristianos, con contenidos expositivos y audiovisuales.
En la mesa, mandan los arroces de montaña, los embutidos y los dulces conventuales. En los mercadillos se encuentran productos de temporada; aquí son conocidas las cebollas tiernas.
Fiestas y tradiciones
La Festa de Moros y Cristianos se celebra entre el segundo y tercer fin de semana de agosto y es la gran cita del calendario. Cinco días de desfiles, música y actos que llenan el casco urbano.
En enero, San Antonio Abad trae hogueras y bendición de animales. La Semana Santa recorre el centro histórico con un ambiente más recogido. Y a principios de noviembre, la Feria de Todos los Santos convierte Cocentaina en un gran mercado al aire libre con siglos de historia.
Si solo tienes 2 horas
- Sube hacia el Palacio de los Condes para ver la silueta de la villa y orientarte.
- Baja callejeando por el casco histórico (Raval, Font Major y plazas).
- Entra en la Iglesia de El Salvador si está abierta y remata el paseo junto a la Casa de la Villa.
Errores típicos
- Intentar aparcar en pleno casco antiguo en hora punta: mejor dejar el coche en zonas de la periferia y entrar andando.
- Venir en agosto sin prever el gentío y los cortes por fiestas: conviene planificar accesos y tiempos con margen.
- Quedarse solo en “lo monumental”: si puedes, añade un tramo corto de la Ruta dels Molins para entender el paisaje.
Información práctica
Desde Alicante, se llega por la A-7 hasta Alcoy y luego por la CV-700, en alrededor de una hora. Desde Valencia, la A-7 y carreteras autonómicas, en torno a hora y media.
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradables para caminar y hacer rutas. El verano, especialmente en fiestas, tiene mucho ambiente, pero también más calor y más gente. Para una visita completa, un fin de semana da juego entre patrimonio y alrededores.