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sobre Millena
Localidad tranquila dominada por el Castillo de Travadell; destaca por su olmo centenario (ya desaparecido, queda el entorno)
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En el corazón de la comarca de El Comtat, entre valles serpenteantes y montañas que abrazan el horizonte, se encuentra Millena, una pequeña aldea que parece detenida en el tiempo. Con apenas 254 habitantes, este rincón alicantino se alza a 634 metros de altitud, ofreciendo a sus visitantes la autenticidad de un pueblo que ha sabido preservar su esencia rural valenciana.
Millena es uno de esos destinos que invitan a la desconexión, donde el ritmo pausado de la vida rural contrasta con la vorágine urbana. Sus calles empedradas, casas de piedra tradicional y el sonido del viento entre los campos de almendros crean una atmósfera única que transporta al viajero a una época más serena.
La aldea se caracteriza por su arquitectura popular mediterránea, perfectamente integrada en un paisaje de cultivos en terrazas y montañas que dibujan un horizonte de postal. Es el lugar perfecto para quienes buscan un turismo sostenible y experiencias auténticas en contacto directo con las tradiciones valencianas.
Qué ver en Millena
El patrimonio arquitectónico de Millena refleja siglos de historia rural valenciana. La Iglesia Parroquial constituye el núcleo espiritual del pueblo, un edificio que conserva elementos de diferentes épocas y que preside la plaza principal con su sencilla pero elegante fachada.
El casco antiguo de Millena es en sí mismo un museo al aire libre. Sus calles estrechas y empedradas, flanqueadas por casas tradicionales de piedra y cal, invitan a un paseo contemplativo donde cada rincón cuenta una historia. Muchas de estas construcciones mantienen elementos arquitectónicos originales como portones de madera, balcones de hierro forjado y patios interiores típicos de la arquitectura mediterránea.
Los bancales de cultivo que rodean la población forman parte del paisaje cultural de la zona. Estas terrazas construidas en piedra seca representan siglos de trabajo agrícola y son un ejemplo excepcional de integración entre el hombre y el medio natural. Los campos de almendros, olivos y viñedos crean un mosaico de colores que varía según las estaciones del año.
Desde varios puntos del pueblo se obtienen vistas panorámicas espectaculares del valle del Serpis y las montañas circundantes, especialmente hermosas durante el amanecer y el atardecer, cuando la luz dorada baña el paisaje rural.
Qué hacer
Millena es un punto de partida ideal para los amantes del senderismo. Diversos senderos locales conectan la aldea con los municipios vecinos a través de antiguos caminos rurales que atraviesan paisajes de gran belleza natural. Estas rutas permiten descubrir fuentes naturales, masías abandonadas y miradores naturales con vistas impresionantes.
La gastronomía local constituye otro de los grandes atractivos. La cocina tradicional de El Comtat se basa en productos de temporada y recetas transmitidas de generación en generación. Los embutidos caseros, el aceite de oliva virgen extra de producción local, los frutos secos y las conservas tradicionales forman parte de una propuesta gastronómica auténtica que refleja la riqueza del territorio.
Para los aficionados a la fotografía, Millena ofrece infinitas posibilidades. La arquitectura popular, los paisajes rurales, la flora autóctona y las panorámicas montañosas proporcionan escenarios únicos para capturar la esencia del interior valenciano.
La recolección de productos silvestres es otra actividad tradicional que algunos visitantes pueden experimentar según la época del año: setas en otoño, espárragos silvestres en primavera o hierbas aromáticas durante los meses más cálidos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Millena gira en torno a las fiestas patronales, que se celebran a principios de agosto en honor al patrón del pueblo. Durante estos días, la pequeña población cobra vida especial con actividades tradicionales, música popular y degustaciones de productos locales.
Las fiestas de la cosecha tienen lugar a finales de septiembre, coincidiendo con la recolección de la uva y otros frutos del campo. Es una época especialmente recomendable para visitar Millena, ya que se puede participar en actividades relacionadas con las tradiciones agrícolas locales.
Durante la Semana Santa, el pueblo mantiene algunas tradiciones religiosas que se han conservado a lo largo de los siglos, con procesiones íntimas que recorren las calles principales del casco antiguo.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Alicante, se debe tomar la A-7 dirección Valencia hasta la salida de Alcoy, continuar por la CV-70 hasta Muro de Alcoy y después seguir las indicaciones locales hasta Millena. El trayecto completo dura aproximadamente una hora y quince minutos.
Mejor época para visitar: La primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) son las estaciones ideales, cuando las temperaturas son más agradables y el paisaje muestra sus mejores colores. En invierno, la aldea adquiere un encanto especial, aunque es recomendable llevar ropa de abrigo debido a la altitud.
Consejos útiles: Es recomendable llegar con el depósito de combustible lleno, ya que los servicios son limitados. Para el alojamiento, es aconsejable reservar en poblaciones cercanas como Alcoy o Cocentaina. No olvides calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y rutas de senderismo.