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sobre Quatretondeta
Pequeño pueblo a los pies de la Serrella; famoso por sus agujas de roca (Els Frares)
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En el corazón de la comarca de El Comtat, a 630 metros de altitud entre las montañas alicantinas, se esconde uno de esos tesoros que el turismo de masas aún no ha descubierto. Quatretondeta es una pequeña aldea de apenas 136 habitantes que parece detenida en el tiempo, donde el silencio solo se rompe por el murmullo del viento entre los almendros y el repiquetear de las campanas de su iglesia.
Este diminuto núcleo rural valenciano ofrece una experiencia auténtica de la España interior, lejos del bullicio costero. Sus calles empedradas y casas de piedra se integran armoniosamente en un paisaje montañoso que invita a la desconexión y al redescubrimiento de los ritmos pausados de la vida rural. Quatretondeta es el destino perfecto para quienes buscan un refugio donde el tiempo transcurre de manera diferente.
La aldea se alza como un mirador privilegiado sobre los valles circundantes, ofreciendo panorámicas que se extienden hasta las montañas del interior alicantino. En primavera, cuando florecen los almendros, el paisaje se tiñe de un blanco rosado que transforma completamente el entorno, creando uno de los espectáculos naturales más hermosos de la Comunidad Valenciana.
Qué ver en Quatretondeta
El patrimonio de Quatretondeta se concentra en su núcleo histórico, donde la arquitectura tradicional valenciana se conserva prácticamente intacta. La iglesia parroquial, dedicada a San Juan Bautista, constituye el elemento más destacado del conjunto urbano. Este templo de origen medieval ha sido reformado en diferentes épocas, conservando elementos que narran la historia de la aldea a través de los siglos.
Paseando por sus calles estrechas, el visitante puede admirar las casas tradicionales de mampostería, con sus características fachadas de piedra local y tejados de teja árabe. Muchas de estas viviendas mantienen elementos originales como portones de madera tallada y balcones de forja, testimonio de la rica tradición artesanal de la zona.
El entorno natural que rodea Quatretondeta es igualmente fascinante. Los campos de almendros en terrazas configuran un paisaje agrario único, donde la mano del hombre ha modelado la montaña durante generaciones. Las bancales de piedra seca, técnica constructiva tradicional, crean un mosaico geométrico que se adapta perfectamente a la orografía del terreno.
Desde diferentes puntos de la aldea se pueden contemplar las montañas de El Comtat, con sus perfiles recortados contra el cielo mediterráneo. En días despejados, la vista alcanza hasta las cumbres más lejanas, creando un panorama de extraordinaria belleza que cambia con la luz del día.
Qué hacer
Quatretondeta es un punto de partida excelente para rutas de senderismo que permiten descubrir la riqueza natural de El Comtat. Los senderos que parten de la aldea se internan por barrancos, pinares y campos de almendros, ofreciendo diferentes niveles de dificultad para todos los aficionados al senderismo.
Una de las actividades más recomendables es recorrer los antiguos caminos que conectan Quatretondeta con las aldeas vecinas. Estos senderos tradicionales, utilizados durante siglos por los habitantes de la zona, atraviesan paisajes de gran valor ecológico donde es posible observar la flora y fauna típica del mediterráneo interior.
La gastronomía local se basa en productos de temporada y recetas transmitidas de generación en generación. Los platos tradicionales incluyen arroces secos, guisos de verduras de la huerta, y durante la temporada de la matanza, embutidos caseros elaborados según métodos ancestrales. Los almendros de la zona producen una almendra de excelente calidad que se utiliza en repostería tradicional.
La recolección de setas en otoño es otra actividad muy apreciada por los visitantes conocedores. Los pinares cercanos albergan diferentes especies de hongos comestibles, aunque es recomendable ir acompañado de personas expertas en su identificación.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Quatretondeta mantiene vivas las tradiciones valencianas más auténticas. Las fiestas patronales en honor a San Juan Bautista se celebran en junio con actos religiosos y actividades tradicionales que congregan no solo a los vecinos sino también a los habitantes de la comarca.
En agosto tiene lugar la festividad de la Virgen de la Asunción, ocasión en la que la aldea se engalana y se organizan actividades culturales que recuperan costumbres ancestrales. Durante estas celebraciones es posible degustar productos típicos y asistir a demostraciones de oficios tradicionales.
La época navideña reviste especial importancia en Quatretondeta, donde se mantiene la tradición del belén viviente y los villancicos en valenciano. Estas celebraciones, de marcado carácter familiar, ofrecen una experiencia auténtica de las costumbres rurales valencianas.
Información práctica
Quatretondeta se encuentra a unos 60 kilómetros de Alicante capital. Para llegar en vehículo particular, hay que tomar la autovía A-7 hasta Alcoy y después seguir las carreteras comarcales CV-795 y CV-7944. El trayecto dura aproximadamente una hora y media por carreteras de montaña que ofrecen vistas espectaculares.
una de las mejores época para visitar la aldea es primavera, especialmente entre febrero y abril cuando florecen los almendros, y otoño, por la suavidad del clima y los colores del paisaje. Los veranos pueden ser calurosos durante el día, aunque las noches suelen ser frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y senderos naturales, así como ropa de abrigo si se visita en invierno, ya que las temperaturas pueden ser frescas debido a la ubicación en montaña.