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sobre Vallibona
Pueblo aislado en un valle profundo de gran belleza paisajística; arquitectura tradicional y naturaleza virgen en la Tinença de Benifassà
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Si vas a visitar Vallibona, lo normal es llegar en coche. Se suele poder aparcar en la parte baja o cerca de la plaza. El pueblo es pequeño y se recorre andando en poco tiempo. Calles empinadas, suelo irregular y bastante silencio fuera del verano.
Vallibona tiene poco más de medio centenar de habitantes y eso se nota enseguida. No hay un casco histórico grande ni monumentos que te retengan toda la mañana. Se ve rápido. Aun así sirve para hacerse una idea de cómo son muchos pueblos de Els Ports cuando la población se ha ido reduciendo con los años.
El paseo por el pueblo
La calle principal es empedrada y cruza el núcleo de lado a lado. De ella salen otras que bajan hacia el barranco. Las casas son de mampostería, con tejados de teja y algunos balcones de hierro antiguos. Nada raro para la zona.
La iglesia parroquial queda en la parte más visible del pueblo. Es un edificio grande para el tamaño del lugar y marca bastante el perfil cuando llegas por carretera. El resto del casco urbano se adapta a la pendiente sin demasiada planificación: callejones cortos, escalones y pequeños cambios de nivel.
En media hora puedes recorrer todo sin problema.
Senderos y paisaje alrededor
Lo interesante está fuera del núcleo. El término municipal es amplio y bastante montañoso. Relieves de piedra caliza, pinares y barrancos que se abren poco a poco conforme te alejas del pueblo.
Hay caminos rurales que salen casi desde cualquier esquina. No están pensados como rutas turísticas señalizadas; son más bien caminos de uso tradicional. Algunos suben rápido y tienen bastante pendiente, así que conviene llevar buen calzado y agua si aprieta el calor.
En la zona es habitual ver rapaces si miras con calma. Halcones, águilas o algún azor aparecen de vez en cuando sobre los barrancos. No hay miradores preparados ni paneles explicativos. Aquí toca parar, sentarse un rato y mirar el cielo.
Comida y vida local
La cocina de la zona sigue siendo la típica de interior: platos contundentes, guisos largos y bastante producto de temporada. Setas cuando toca, algo de caza y carnes cocinadas sin demasiadas complicaciones.
No esperes mucha oferta ni horarios amplios fuera de temporada alta. En pueblos con tan poca población todo depende del día y de si hay gente en el pueblo.
Fiestas y momentos con algo más de movimiento
Durante el año se mantienen algunas celebraciones tradicionales. La de San Antonio suele reunir a vecinos y gente con raíces familiares en el pueblo. También en verano vuelve bastante gente que vive fuera y el ambiente cambia un poco.
Aun así, incluso en esas fechas el ritmo sigue siendo tranquilo.
Consejo rápido
Vallibona no da para un día entero salvo que salgas a caminar por el monte. Lo normal es parar un rato, pasear por las calles y luego seguir hacia otros pueblos de Els Ports.
Si vienes, hazlo con esa idea. Paseo corto, algo de paisaje y seguir ruta. Aquí no hay mucho más, y tampoco pasa nada.