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sobre Catarroja
Puerto principal de entrada a la Albufera y cuna del All i Pebre
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En la comarca de l’Horta Sud, a pocos kilómetros de València, Catarroja (casi 30.000 habitantes) mezcla huerta, acequias y vida de pueblo grande. Está a apenas 16 metros sobre el nivel del mar y se abre hacia los campos de cítricos y el entorno de l’Albufera. Aquí mandan los ritmos de la tierra y del agua: el sonido de las acequias, el olor a azahar en temporada y, cuando toca, el paisaje cambiante de los arrozales.
Qué ver en Catarroja
El centro lo marca la Iglesia Parroquial de Sant Tomàs Apòstol, con origen medieval y reconstrucción en el siglo XVIII. En el casco antiguo encontrarás también la Casa de la Cultura, en un edificio rehabilitado, y la Plaza Mayor, que conserva ese aire de plaza valenciana de diario: paso, conversación y bancos a la sombra.
La relación de Catarroja con el agua se entiende al asomarse a la red de acequias históricas de l’Horta, todavía en uso para el riego. Y, por proximidad, el gran reclamo natural es el Parque Natural de l’Albufera, con arrozales, senderos y puntos de observación de aves, especialmente en pasos migratorios.
Qué hacer
La mesa aquí va de huerta y de Albufera: paella valenciana y otros arroces tradicionales, además de recetas ligadas a la anguila cuando se trabaja en cocina local.
Para caminar o pedalear, los caminos rurales conectan con municipios cercanos y permiten recorrer el borde de huerta. La llamada Ruta de los Arrozales cambia mucho según la época: campos encharcados en invierno, verde intenso en crecimiento y tonos dorados en la cosecha.
También es fácil organizar paseos en barca por el lago, con buena luz al atardecer.
Fiestas y tradiciones
En marzo, Fallas. En diciembre, fiestas patronales de Sant Tomàs Apòstol. En agosto, fiestas de verano con ambiente de calle. Y en otoño, jornadas gastronómicas vinculadas al arroz, cuando el campo está en pleno cambio.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el casco antiguo: Iglesia de Sant Tomàs Apòstol, Plaza Mayor y alrededores.
- Acércate a ver alguna acequia y el paisaje de huerta en las salidas del núcleo urbano.
- Si el plan encaja, remata con una escapada breve hacia el entorno de l’Albufera para ver arrozales y aves.
Mejor época
Primavera y otoño son las estaciones más agradecidas para pasear y moverse en bici. En primavera se nota el azahar; en otoño, el arrozal toma colores y actividad. En verano, el calor y la humedad pueden hacer que las caminatas largas a mediodía resulten poco apetecibles.
Información práctica
Desde València se llega con facilidad en transporte público metropolitano o por carretera (A-7 y vías comarcales). El municipio cuenta con servicios y comercios para organizar una visita sin complicaciones.