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sobre Dos Aguas
Municipio de montaña con orografía complicada y restos del castillo de Madrona
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Entre los pliegues montañosos de la Hoya de Buñol, donde los últimos ecos de la Serranía del Turia se encuentran con la huerta valenciana, se esconde Dos Aguas, una pequeña aldea de apenas 340 habitantes que conserva intacto el sabor de la España rural más auténtica. Su nombre evoca la confluencia de corrientes que han modelado durante siglos este territorio de 400 metros de altitud, donde cada rincón cuenta la historia silenciosa de generaciones que han sabido vivir en armonía con la naturaleza.
Perderse por Dos Aguas es como abrir un libro de estampas rurales valencianas, donde el tiempo parece haberse detenido en sus calles empedradas y en los rostros amables de sus vecinos. Aquí, lejos del bullicio turístico, el viajero encuentra esa Valencia interior que pocos conocen: un territorio de tradiciones vivas, paisajes vírgenes y una hospitalidad que nace del corazón de quienes han elegido preservar un modo de vida cada vez más escaso.
Qué ver en Dos Aguas
El patrimonio arquitectónico de Dos Aguas habla de siglos de historia rural valenciana. La iglesia parroquial, dedicada a San Pedro Apóstol, preside el pequeño casco urbano con su sobria fachada que mezcla elementos barrocos con la sencillez característica de los templos rurales valencianos. Su interior alberga retablos de madera tallada y una pila bautismal que ha visto pasar generaciones de familias del pueblo.
El conjunto urbano tradicional se articula alrededor de pequeñas plazas donde aún perviven las casas de labor características de la comarca, con sus fachadas encaladas y tejados de teja árabe que se integran perfectamente en el paisaje montañoso circundante. Pasear por sus calles es descubrir detalles arquitectónicos que hablan de oficios tradicionales: antiguos lavaderos, corrales reconvertidos en patios floridos y portones de madera que guardan la memoria de épocas pasadas.
El entorno natural constituye sin duda el mayor tesoro de Dos Aguas. Los cerros que rodean la localidad ofrecen panorámicas espectaculares sobre la Hoya de Buñol y permiten contemplar en días despejados la silueta lejana del Mediterráneo. La vegetación mediterránea de monte bajo se entremezcla con pinares y pequeñas huertas que aprovechan cada gota de agua en este territorio de secano.
Qué hacer
Dos Aguas es el punto de partida ideal para rutas de senderismo que permiten descubrir los secretos mejor guardados de la Serranía del Turia. Los senderos tradicionales conectan con antiguas masías y ermitas abandonadas, ofreciendo al caminante la posibilidad de sumergirse en paisajes donde el silencio solo se ve interrumpido por el canto de los pájaros y el susurro del viento entre los pinos.
La proximidad a la Albufera del Júcar convierte la zona en un paraíso para los amantes de la observación de aves. Garcetas, martinetes y una gran variedad de especies migratoria encuentran aquí refugio, especialmente durante los pasos primaverales y otoñales.
La gastronomía local mantiene vivos los sabores tradicionales valencianos de interior. Los productos de la huerta, el aceite de oliva virgen extra de producción local y los guisos de montaña conforman una cocina honesta que refleja la personalidad de esta tierra. Los arroces secos, preparados con verduras de temporada y caza menor, constituyen una especialidad que merece la pena descubrir.
Para los aficionados a la fotografía rural, Dos Aguas ofrece infinitas posibilidades: desde los primeros rayos de sol iluminando las fachadas encaladas hasta las puestas de sol que tiñen de oro los campos de almendros en flor durante el invierno y la primavera.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Dos Aguas gira en torno a San Pedro Apóstol, cuya festividad se celebra tradicionalmente en junio con procesiones, música y bailes populares que reúnen a vecinos y visitantes en las plazas del pueblo. Es un momento único para vivir la hospitalidad valenciana en estado puro y participar en tradiciones que se transmiten de generación en generación.
Durante el mes de agosto, las fiestas de verano recuperan juegos tradicionales y celebraciones al aire libre que aprovechan las noches templadas de la época estival. La verbena popular, amenizada por grupos folklóricos locales, constituye una oportunidad excepcional para conocer de cerca la cultura tradicional valenciana.
En Navidad, el pueblo se viste de gala con belenes artesanales que recrean paisajes rurales valencianos, y la tradicional Misa del Gallo congrega a familias enteras en un ambiente de recogimiento y tradición.
Información práctica
Dos Aguas se encuentra a unos 60 kilómetros al suroeste de Valencia capital. El acceso más directo es por la A-3 hasta Chiva, y desde allí tomar la CV-580 hasta Buñol, continuando por carreteras locales perfectamente señalizadas. El trayecto en coche desde Valencia dura aproximadamente una hora.
una de las mejores época para visitarlo es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el campo muestra sus colores más espectaculares. Los meses de invierno ofrecen la posibilidad de contemplar los almendros en flor, un espectáculo natural que transforma completamente el paisaje.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar y ropa adecuada para actividades al aire libre. La ausencia de servicios turísticos comerciales hace imprescindible planificar la visita con antelación, especialmente en lo referente a alojamiento y restauración.