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sobre Benifallim
Pequeño refugio de montaña cerca de la Sierra del Rentonar; destaca por su castillo árabe
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Enclavado en las montañas de la comarca de L'Alcoià, Benifallim emerge como una de esas joyas ocultas que la Comunidad Valenciana guarda celosamente. Con apenas 111 habitantes y situado a 734 metros de altitud, este pequeño municipio alicantino representa la esencia más auténtica del turismo rural valenciano, donde el tiempo parece haberse detenido entre bancales centenarios y calles empedradas.
Sus orígenes se remontan a la época musulmana, como delata su propio nombre de raíces árabes. Benifallim conserva ese aire de tranquilidad montañesa que invita al descanso y la desconexión, ofreciendo al viajero una experiencia genuina lejos del bullicio costero. Desde sus miradores naturales se contemplan panorámicas espectaculares de la Serra de Mariola y los valles circundantes, convirtiendo cada paseo en un regalo para los sentidos.
Qué ver en Benifallim
El patrimonio arquitectónico de Benifallim, aunque modesto en tamaño, resulta fascinante por su autenticidad. La Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel, construida en el siglo XVIII, preside el casco urbano con su sencilla pero elegante fachada. En su interior se conservan interesantes elementos artísticos que narran la historia religiosa local.
Paseando por las estrechas calles del pueblo, el visitante descubre la arquitectura tradicional valenciana perfectamente conservada. Las casas encaladas con tejados de teja árabe se adaptan armoniosamente a la topografía montañosa, creando rincones de gran belleza visual. Especialmente recomendable es el recorrido por la zona alta del municipio, donde se obtienen las mejores vistas del valle.
La naturaleza es, sin duda, el gran atractivo de Benifallim. El municipio se encuentra en los límites del Parque Natural de la Serra de Mariola, lo que garantiza un entorno de excepcional valor ecológico. Los bancales tradicionales, conocidos localmente como "marjades", dibujan un paisaje en terrazas que constituye un ejemplo magnífico de la adaptación humana al medio montañoso mediterráneo.
Qué hacer
Benifallim es un destino ideal para los amantes del senderismo y la naturaleza. Desde el pueblo parten diversas rutas de montaña que permiten adentrarse en la Serra de Mariola, descubriendo manantiales, barrancos y una rica flora mediterránea. La Ruta dels Molins es especialmente atractiva, siguiendo antiguos caminos que conectaban los molinos harineros de la zona.
Para los aficionados al cicloturismo de montaña, los caminos rurales ofrecen recorridos de dificultad moderada con recompensas visuales extraordinarias. La red de senderos locales permite realizar excursiones de medio día o jornada completa, adaptándose a diferentes niveles de preparación física.
La gastronomía local, aunque sencilla, refleja la tradición culinaria de montaña valenciana. Los productos de la huerta propia, el aceite de oliva virgen extra de producción local y los guisos tradicionales conforman una propuesta gastronómica auténtica que se puede disfrutar en el ambiente familiar de las casas rurales de la zona.
La recolección de plantas aromáticas y medicinales es otra actividad tradicional que el visitante puede conocer, especialmente durante la primavera y el otoño, cuando la sierra despliega toda su riqueza botánica.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benifallim mantiene vivas las tradiciones populares valencianas. Las Fiestas Patronales en honor a San Miguel Arcángel se celebran a finales de septiembre, combinando actos religiosos con actividades lúdicas que reúnen a toda la comunidad local y visitantes.
Durante el verano, generalmente en agosto, tienen lugar las fiestas de verano, con verbenas populares y actividades al aire libre que aprovechan las suaves temperaturas nocturnas de la montaña. Estas celebraciones ofrecen una oportunidad única para conocer de cerca las tradiciones locales y la hospitalidad de sus habitantes.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, destacando las procesiones que recorren las calles del pueblo creando una atmósfera de profundo misticismo en el entorno montañoso.
Información práctica
Para llegar a Benifallim desde Alicante, se debe tomar la AP-7 hasta Alcoy y después seguir por carreteras comarcales durante aproximadamente 15 kilómetros. El trayecto total desde la capital provincial es de unos 60 kilómetros y requiere alrededor de una hora de conducción.
una de las mejores época para visitar Benifallim es primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra sus mejores colores. Durante el verano, la altitud proporciona un clima más fresco que en la costa, mientras que el invierno puede ofrecer jornadas despejadas ideales para el senderismo.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar y ropa adecuada para la montaña. El pueblo cuenta con servicios básicos, aunque para alojamiento es aconsejable reservar con antelación en las casas rurales de la zona o considerar poblaciones cercanas como base para explorar la comarca.