Artículo completo
sobre Onil
Cuna de las muñecas (Famosa); villa señorial con un palacio impresionante y entorno montañoso
Ocultar artículo Leer artículo completo
Onil fabrica muñecas desde hace un siglo. Eso marca bastante el carácter del pueblo. Son algo más de 8.000 vecinos a unos 700 metros de altitud, entre fábricas y monte. Los fines de semana el ambiente es tranquilo. Si buscas mucho movimiento, aquí no lo vas a encontrar.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
La A‑7 te deja cerca. Después la CV‑815 sube entre pinares hasta Onil.
Aparca en cuanto veas un sitio amplio en la parte alta. El casco es un pequeño laberinto de calles estrechas y cuestas serias. Dar vueltas con el coche no compensa. En la zona del polideportivo suele haber sitio y desde allí bajas andando al centro en unos minutos.
Intentar aparcar abajo solo tiene sentido si conoces el pueblo.
Lo que hay que ver (y lo que no)
El Palacio de Dos Aguas hace de ayuntamiento. Parece más un castillo que un palacio, con tejado de teja y volumen defensivo. La fachada se ve rápido desde la plaza. El interior solo abre en momentos concretos, así que lo normal es quedarse fuera.
La plaza Mayor es sencilla. Bancos, un quiosco de música y poco más. A un lado está la iglesia de Santa Ana, del XVII. Suele abrir para culto.
El Museo de la Muñeca está en una casa antigua de la calle Mayor. Explica cómo se fabricaban las muñecas en el pueblo y muestra piezas de distintas épocas. Si te interesa la historia industrial local tiene sentido; si no, se ve rápido y ya.
También hay pequeños espacios dedicados al aceite, a las fiestas de moros y cristianos y a los desfiles de Reyes. Funcionan más como salas locales que como grandes museos. A menudo abren en fechas concretas.
Bajo el ayuntamiento queda un refugio antiaéreo de la Guerra Civil. Es corto. Se recorre en pocos minutos cuando está abierto al público.
Comer en Onil
En los bares del centro salen platos muy de la zona. El gazpacho onilense no lleva tomate y usa torta troceada con almendra. En invierno aparece la olla de cardet, con cardo y embutido.
También es común la coca de mollitas, una masa cubierta de migas de harina con tomate y hierbas. Llena más de lo que parece.
Las pelotas de fríjol son densas, hechas con haba seca y especias. No a todo el mundo le convencen, pero forman parte de la cocina local.
A media mañana es fácil que el café llegue con alguna tapa sencilla de la casa.
Caminar por la sierra
La sierra empieza prácticamente al salir del pueblo. Hay senderos señalizados que suben hacia la ermita de Santa Ana y continúan por pinar y carrasca.
El recorrido que pasa por la Fuente de la Hiedra es de los más habituales. Tiene algo de desnivel pero no es largo. Si el día está claro se alcanza a ver el Maigmó.
Otro paseo conocido rodea la zona de las Peñes Roges, con roca rojiza y tramos de monte bajo. Sale cerca del polideportivo.
No hay muchas fuentes en los caminos. Mejor llevar agua desde el pueblo.
Consejo directo
Onil se ve rápido. Aparca arriba, baja andando al centro y da una vuelta por la calle Mayor y la plaza. Si te interesa el tema de las muñecas, entra al museo. Luego sube hacia la ermita y mira el valle.
Las fiestas de moros y cristianos, a finales de primavera, cambian mucho el ambiente del pueblo. Hay más gente y bastante ruido.
Fuera de esas fechas todo va despacio. Si pasas un par de horas aquí, ya te haces una idea clara de cómo es Onil.