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sobre Higueruelas
Pueblo de montaña rodeado de pinares ideal para el senderismo y BTT
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Higueruelas está a unos 60 kilómetros de Valencia. Lo normal es llegar en coche por la A‑23 y tardar alrededor de 50 minutos si el tráfico acompaña. El pueblo es pequeño y el aparcamiento dentro del casco no sobra, así que lo más práctico es dejar el coche en alguna calle ancha de la entrada y seguir andando.
La mayoría de la gente viene a pasar unas horas o a caminar por los montes de alrededor. El casco se ve rápido.
Qué hay en el pueblo
Higueruelas no tiene grandes monumentos. La referencia clara es la iglesia de Santa Bárbara. Es sencilla, de mampostería, y se ve desde varios puntos del pueblo.
El resto son calles cortas con casas bajas, muchas de piedra o revocadas sin demasiados adornos. Balcones de hierro, teja árabe y poco más. No es un conjunto monumental ni lo pretende. Es un pueblo de la Serranía que sigue funcionando como tal.
En media hora puedes recorrer las calles principales.
Los pinares de alrededor
Lo interesante está fuera del casco. Al salir del pueblo empiezan las lomas cubiertas de pino carrasco. Terreno seco, calizo, bastante típico de esta parte de Los Serranos.
Hay caminos y senderos que salen del propio pueblo y suben hacia pequeños altos desde donde se abre el valle. No son rutas complicadas, aunque conviene mirar el estado del camino o preguntar a algún vecino si ha habido desprendimientos o pistas cerradas.
Si vas al atardecer, la luz sobre la roca clara y los pinares tiene algo de gracia. El paisaje es sencillo, pero funciona.
Caminos para bici o paseo
También se mueve gente en bici por las pistas forestales de la zona. Son caminos largos entre pinar y campos que ya no se cultivan tanto. Técnicamente no suelen ser difíciles, pero el calor aprieta en verano y hay tramos sin sombra.
Lleva agua y revisa el recorrido antes de salir.
Comida y productos de la zona
La cocina aquí sigue siendo serrana: guisos contundentes, algo de caza cuando toca temporada, embutido y repostería sencilla. En otoño suelen aparecer platos con setas y en primavera cosas del campo como espárragos silvestres.
No esperes una gran oferta ni cartas largas. Es un pueblo pequeño y se nota.
Fiestas y ritmo del año
Las fiestas patronales de verano concentran bastante movimiento para lo que es el pueblo: procesiones, música y comidas populares. No es un evento masivo ni especialmente orientado al visitante.
El resto del año el ambiente es tranquilo, con celebraciones más familiares en Navidad y otras fechas del calendario local.
Cuándo ir
Primavera y otoño suelen ser las épocas más llevaderas para caminar por la zona. En verano hace calor y el sol cae fuerte en los caminos.
Consejo simple: ven temprano, deja el coche en la entrada y usa el pueblo como punto de partida para andar un rato por el monte. El casco se ve rápido; el paisaje es lo que compensa el viaje.